Saltar el menú de navegación e ir al contenido

EROSKI CONSUMER, el diario del consumidor

Buscador

logotipo de fundación

Canales de EROSKI CONSUMER


Estás en la siguiente localización: Portada > Nuevas tecnologías > Hardware

Procesadores de doble núcleo

Esta nueva tecnología de microprocesadores permite aumentar el rendimiento sin consumir más energía ni generar un exceso de calor

  • Autor: Por
  • Fecha de publicación: miércoles 28 junio de 2006

Un ordenador sin disco duro puede funcionar, aunque sin capacidad para ejecutar la
mayoría de sus programas, pero sí a un nivel básico.
Un ordenador desprovisto de monitor y teclado también puede
funcionar, y de hecho muchos ordenadores son utilizados como meros
servidores, e incluso gestores de redes de computadores. Pero un
ordenador sin procesador es una máquina muerta, inservible.
Por lo tanto, el tipo de procesador define las capacidades del
ordenador. Como el mercado pide cada vez mayor capacidad, los
procesadores han aumentado su potencia, pero han llegado a su límite
de tamaño, calor y consumo. ¿La solución? Los
procesadores de doble núcleo.

Las partes de un procesador

/imgs/2006/11/dualcore1.gif

Un procesador es
una cajita cuadrada algo mayor que una moneda de dos euros, tanto en
superficie como en profundidad. Dentro de este espacio deben caber
sus diferentes componentes. Para empezar está la CPU (Unidad
Central de Procesamiento). La CPU consiste en una capa finísima
(casi imperceptible) de dióxido de silicio en la que ha sido
grabadas, con un proceso fotoquímico similar al revelado de
las fotografías, una red de microcircuitos por donde pasa la
corriente eléctrica.

Además,
los microcircuitos han sido bombardeados con miles iones en lugares
concretos para que conduzcan la corriente electrica de una forma
determinada (lógica) y la modifiquen del mismo modo en que lo
haría un interruptor de apagado/encendido, pero de modo
electrónico. Estos iones son lo que se conoce como
transistores (etimológicamente procedente del inglés
‘trasfer resistor’ o ‘resistencia de transferencia’).

Los transistores
son semiconductores (se excitan con la corriente eléctrica y
retienen electrones) que tienen, además, la capacidad de
amplificar la señal eléctrica y oscilar en ciclos
fijos. En un procesador Pentium II, por ejemplo, hay cerca de 30
millones de transistores.

Las memorias

Junto a la CPU, y
en orden creciente de distancia respecto a la misma, se sitúan
tres unidades o niveles de memoría. La ‘memoria caché
de primer nivel’ (L1), la ‘memoria caché externa’ (L2) y la
memoria RAM. En los tres casos se trata de conjuntos de
microcircuitos integrados y formados con placas de materiales
semiconductores capaces de retener en sus moléculas diferentes
estados electrónicos a la vez, de forma que según sea
la topografía de estos estados electrónicos (de más
cargados de electrones a menos cargados) se puede leer un tipo de
información u otra.


/imgs/2006/11/dualcore2.gif

Es así como
guardan memoria (cada ‘mapa de electrones’ se corresponde a una
información determinada) de las órdenes que tienen que
transmitir, aunque de un modo volátil, o dinámico: es
decir, con el paso del tiempo tienen a perder sus diferencias de
carga electrónica y perder la información almacenada,
que no se queda grabada. No son como las memorias de disco duro, por
ejemplo, que sí sirven para grabar los datos durante el tiempo
que se les ordene.

Todos estos
componentes (la CPU y las memorias) van ensamblados sobre una matriz
plana conocida como ‘placa base’, que es la encargada de
interconectarlos entre sí. La placa base, finalmente, se
encapsula dentro de un pequeño cofre. El procesador queda así
conformado.

Paginación dentro de este contenido


Te puede interesar:

Infografías | Fotografías | Investigaciones