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Preparar originales recetas para fomentar el consumo de verduras entre los más pequeños no tiene más límite que la propia imaginación y una pizca de buen gusto
La encuesta nacional sobre hábitos alimentarios en la infancia y adolescencia (Estudio Enkid, 1998-2000), en la que participaron más de 3.500 individuos de entre 2 y 24 años de edad, ponía de manifiesto algo de todos conocido y preocupante: el consumo de frutas y verduras entre los niños y adolescentes se aleja de las recomendaciones. Es tarea de todos, padres y madres, profesionales de la salud y responsables del comedor escolar, inculcar buenos hábitos alimentarios desde la infancia y fomentar el consumo de estos nutritivos alimentos entre los más pequeños. Para ello, las comidas se han de transformar en un momento placentero, que incluyan variedad de alimentos de los distintos grupos (verduras, hortalizas, frutas, legumbres y pescados), que les permita a los más pequeños disfrutar de una alimentación rica, equilibrada y saludable. Porque una adecuada alimentación permite a los niños alcanzar su crecimiento y potenciales de desarrollo máximos, y además les ayuda a prevenir enfermedades importantes en la edad adulta.
Frutas, verduras y hortalizas son una excelente fuente de vitaminas variadas, sales minerales, fibra y elementos antioxidantes. La deficiencia mantenida de muchos de estos nutrientes tiene relación directa con la aparición y desarrollo de algunas de las enfermedades crónicas de mayor incidencia en la edad adulta en la actualidad: trastornos cardiovasculares, problemas digestivos, anemias, cáncer, entre otros.
Los preescolares y niños en edad escolar tienden a ser bastante maniáticos con las comidas, suelen tener gustos y aversiones muy marcadas con alimentos muy nutritivos como son las hortalizas y las verduras. Si la gama de alimentos que se incluyen en los menús familiares es amplia, el niño tiene más posibilidades de variar y es muchísimo más fácil que acepte mayor número de alimentos. Por el contrario, si los hábitos alimentarios familiares se alejan de las recomendaciones en cuanto a frecuencia de consumo de alimentos o incluyen poca variedad de alimentos (tan sólo dos o tres tipos de verduras o de frutas), resulta incoherente para el niño entender que debe comer de todo. El ejemplo sobre las costumbres en la alimentación que tenga el niño en casa marcará con casi seguridad sus hábitos alimentarios para toda su vida.
La mayoría de los niños y adolescentes no comen las raciones de vegetales recomendados dentro de los criterios de dieta equilibrada. Los siguientes consejos le pueden ayudar a aumentar el consumo de estos alimentos en todas las comidas. Cuesta poco y estamos haciendo mucho por la educación alimentaria de los más pequeños.
A la hora de componer los alimentos y preparar originales recetas para fomentar el consumo de verduras entre los más pequeños, no hay más límite que la propia imaginación y una pizca de buen gusto.
Aprovéchese de la ventaja que ofrecen las verduras en la cocina: se pueden preparar de cientos de formas diferentes y combinan con todos y cada uno de los alimentos.
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