Saltar el menú de navegación e ir al contenido

EROSKI CONSUMER, el diario del consumidor

Buscador

logotipo de fundación

Canales de EROSKI CONSUMER

Secciones dentro de este canal: Economía


Estás en la siguiente localización: Portada > Economía > Finanzas

Tipos de contenidos: Economía

^

Las retribuciones en especie en la Declaración de la Renta

Algunos complementos en especie que las empresas otorgan a sus trabajadores como parte del salario no tributan en el pago del IRPF

  • Autor: Por ROSA CUEVAS
  • Fecha de publicación: 23 de abril de 2009
Imagen: Johan W.M. Pap

Coche de empresa, seguro médico privado, móvil, cheques-gourmet para la comida... Estos no son únicamente los incentivos exclusivos a los que tiene acceso el director comercial o el equipo directivo y de accionistas de una empresa. Desde hace un tiempo, nuestro país ha hecho suya la costumbre anglosajona de combinar las retribuciones dinerarias con las de especie en el pago de los salarios a los trabajadores.

Ventajas fiscales

Se trata de una práctica a la que hasta hace no mucho sólo estaban acostumbrados aquellos que ocupaban altos cargos en grandes empresas o quienes trabajaban en compañías multinacionales, pero que comienza a introducirse tímidamente en gran parte de las compañías que componen nuestro tejido empresarial. Según el Estatuto de Trabajadores, el pago en especie nunca puede superar el 30% del salario total percibido. En los empleados del hogar, pese a que diferentes sectores solicitan su extinción, asciende por el momento hasta el 45%.

El sistema reporta beneficios tanto a trabajadores como a empresas que ven en esta herramienta una fórmula de compensación para fidelizar e incentivar a sus empleados e incluso para retenerlos frente a lo que les pueda ofrecer la competencia. No obstante, hay quienes al percibirlas albergan dudas sobre el tratamiento que se les da en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF). ¿Cuál es el impacto fiscal que tiene este dinero en especie en la declaración de la renta de los trabajadores? La hora de saldar las cuentas con el fisco se acerca, y es ahora cuando conviene saber que entre todas las fuentes de renta que debemos considerar se encuentran también las denominadas retribuciones en especie. Sin embargo, dentro de esta categoría hay excepciones por las que el empleado no tributa, y que hacen de ellas un reclamo interesante por el que el trabajador debería negociar.

Las excepciones

Puede ser que esta misma noche la haya pasado en una casa alquilada por su empresa para usted y su familia, o que se haya acercado hasta su lugar de trabajo en un coche de empresa que la compañía le entregó el mismo día en que firmó su contrato laboral. Pues bien, éstas son retribuciones en especie que deberán contemplarse cuando realice su próxima declaración. La Ley 35/2006 sobre el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas las define de la siguiente manera: "constituyen rentas en especie la utilización, consumo u obtención de bienes, derechos o servicios de forma gratuita o por precio inferior al normal de mercado, aún cuando no supongan un gasto real para quien las conceda". En el otro extremo están las rentas dinerarias, aquéllas que se obtienen cuando el pagador de las rentas -la empresa- entrega al contribuyente -el trabajador- importes en metálico para que éste adquiera los bienes, derechos o servicios que él quiera.

Ahora bien, hay algunas excepciones. Se trata de retribuciones que atendiendo únicamente a la definición que de ellas se hace en el texto legal deberían ser en especie, pero que quedan excluidas de esa clasificación. Es entonces cuando el trabajador recibe esos bienes o unos determinados servicios pero no está obligado a pagar impuestos por ellos porque no tributan. Así la ley excluye de las retribuciones en especie las siguientes entregas y servicios gratuitos o que se prestan a un precio inferior al de mercado:

  • Acciones o participaciones de la empresa, hasta el límite de 12.000 euros anuales por trabajador. Los títulos deben mantenerse al menos tres años, y el trabajador no puede tener una participación, directa o indirecta en la empresa, superior al 5%.
  • Las cuotas de un seguro médico privado que cubran la enfermedad del empleado o de éste y su cónyuge o descendientes no tributarán hasta el límite de 500 euros anuales por persona. El exceso tributa como retribución en especie. También las primas o cuotas satisfechas por la empresa en virtud de contrato de seguro de accidente laboral o de responsabilidad civil del trabajador están exentas de ser declaradas.

    Las cuotas de un seguro médico privado que cubran la enfermedad del empleado no tributarán hasta el límite de 500 euros anuales por persona

  • La utilización de bienes destinados a servicios sociales y culturales de los empleados, como instalaciones deportivas, bibliotecas, clubes sociales, o las guarderías de empresa en las que se imparta el primer ciclo de educación infantil a los hijos de los trabajadores, así como la contratación, directa o indirectamente, de este servicio con terceros debidamente autorizados.
  • La entrega a los empleados de productos a precios rebajados en comedores de empresa o en economatos de carácter social. Además se incluyen en este apartado los vales de comida para restaurantes. Las cantidades exentas de tributación por vales-restaurante son de 9 euros diarios.
  • Estudios para el reciclaje o actualización del empleado, así como la formación en el uso de las nuevas tecnologías. Deben ser estudios relacionados con el trabajo que el empleado realice en la empresa. Las ayudas para la adquisición de equipos y software para el uso de Internet por los empleados también están exentas.

La retribución en especie es algo que merece la pena ser negociado, como señala Rubén Gimeno, director del Servicio de Estudios del Registro de Economistas Asesores Fiscales, quien señala que "acordar que parte de la retribución salarial incluya en especie, como el pago de un seguro médico privado, es muy beneficioso para el trabajador porque se ahorra los impuestos por recibir ese servicio, sin causar perjuicio alguno para la empresa". Incluso, en ocasiones es la propia compañía la que también sale beneficiada al poder deducirse fiscalmente esos gastos; las empresas que dispongan de servicio de guardería para los hijos de sus trabajadores pueden deducir hasta un 6% de los costes de esta prestación.

Paginación dentro de este contenido


Al publicar un comentario aceptas la política de protección de datos



Otros servicios


Buscar en
Fundación EROSKI

Validaciones de esta página

  • : Conformidad con el Nivel Triple-A, de las Directrices de Accesibilidad para el Contenido Web 1.0 del W3C-WAI
  • XHTML: Validación del W3C indicando que este documento es XHTML 1.1 correcto
  • CSS: Validación del W3C indicando que este documento usa CSS de forma correcta
  • RSS: Validación de feedvalidator.org indicando que nuestros titulares RSS tienen un formato correcto