Saltar el menú de navegación e ir al contenido

EROSKI CONSUMER, el diario del consumidor

Buscador

logotipo de fundación

Canales de EROSKI CONSUMER

Secciones dentro de este canal: Economía


Estás en la siguiente localización: Portada > Economía > Finanzas

Tipos de contenidos: Economía

¿Nos aportan los envases seguridad a los consumidores?
^

Nueva Ley de Servicios de Pago, mejoras con matices

Esta norma refuerza la seguridad de los usuarios pero fomenta la aplicación de comisiones por el pago con tarjeta, la domiciliación de recibos y las transferencias

  • Autor: Por ROSA CUEVAS
  • Fecha de publicación: 3 de marzo de 2010

Desde el pasado mes de diciembre los medios de pago más utilizados por los consumidores se rigen por una nueva norma. Domiciliaciones, transferencias y tarjetas de crédito y débito se regulan a través de la Ley de Servicios de Pago. Concebida para armonizar la legislación europea con la española y crear un marco jurídico común en esta materia para todos los países de la Unión Europea (UE), esta regulación implica novedades que dan un giro a las reglas tradicionales de los sistemas de pago. La principal es que abre la puerta para que las entidades bancarias cobren comisiones por conceptos que hasta la fecha eran gratuitos para los clientes. Cambia también la mecánica para efectuar las domiciliaciones bancarias. Pero todos no son inconvenientes: la nueva ley establece medidas destinadas a mejorar la seguridad de los usuarios en el empleo de estas herramientas.

Domiciliaciones: sólo con autorización

España es un país en el que prima la domiciliación. De todos los pagos bancarios que se realizaron a lo largo de 2008, el 43% se efectuaron de este modo, según los últimos datos del Banco de España. Esta forma de pago se empleó en más ocasiones que las populares tarjetas de crédito (39%), las transferencias (14%) y los cheques bancarios (3%).

Es una opción muy cómoda para abonar pagos periódicos como las facturas de los suministros de un hogar, las mensualidades de colegios y guarderías, las primas de los seguros o la cuota de autónomos. El titular permite que el emisor del recibo lo cobre, de forma directa, en una cuenta bancaria que el cliente haya facilitado con anterioridad. En otras ocasiones, es el propio titular quien ordena a la entidad domiciliar determinados pagos. Con la nueva norma, la situación cambia. Es obligatorio que el consumidor dé al emisor la autorización expresa de que acepta el cargo de esos pagos domiciliados. La medida no se aplica a las cursadas antes de la entrada en vigor de la norma, porque se entiende que el permiso ya está concedido.

El plazo para devolver un recibo aumenta hasta ocho semanas

La práctica habitual de devolver recibos con cuyo importe no se estaba de acuerdo o cuya baja se había tramitado también experimenta cambios. Hasta ahora, los clientes de las entidades bancarias tenían derecho a girarlos dentro de unos plazos de tiempo determinados. La anterior normativa interbancaria establecía que los recibos con importes inferiores a 3.000 euros con los que se estuviera disconforme se podían devolver entre los 9 y los 30 días siguientes a la fecha en la que la factura se descontaba. A partir de ahora, sólo es posible rechazarlos si en la correspondiente autorización no se fija su importe exacto y se carga uno superior al que se espera. El plazo para devolver el recibo que no cumpla con estas condiciones aumenta hasta ocho semanas. No obstante, la nueva ley es flexible en este punto ya que reconoce la posibilidad de que se actúe como hasta ahora, aunque para ello es preciso pactarlo con la entidad bancaria.

Se comparten los gastos

Cualquier operación de pago conlleva unos gastos. En el caso de las tarjetas de crédito, es el comerciante u hostelero quien corre con las comisiones; en las domiciliaciones, la compañía que emite el recibo asume los costes de la operación; al efectuar una transferencia, el ordenante es quien, si se da el caso, debe pagar la comisión.

Los gastos que gravan una operación de pago se compartirán entre el ordenante y el beneficiario

La entrada en vigor de la Ley de Servicios de Pago introduce la "cláusula share" (en castellano, compartir), que hasta el momento no se contemplaba en el marco interbancario español. A través de ella, se establece que los gastos que gravan una operación de pago se compartirán entre el ordenante y el beneficiario. Esto implica que las comisiones también se puedan aplicar a quien paga con tarjeta de crédito o débito, a quien domicilia un recibo -no sólo a quien lo emite- y a quien recibe una transferencia.

Paginación dentro de este contenido

  •  No hay ninguna página anterior
  • Estás en la página: [Pág. 1 de 2]
  • Ir a la página siguiente: Usuarios más seguros »



Otros servicios


Buscar en
Fundación EROSKI

Validaciones de esta página

  • : Conformidad con el Nivel Triple-A, de las Directrices de Accesibilidad para el Contenido Web 1.0 del W3C-WAI
  • XHTML: Validación del W3C indicando que este documento es XHTML 1.1 correcto
  • CSS: Validación del W3C indicando que este documento usa CSS de forma correcta
  • RSS: Validación de feedvalidator.org indicando que nuestros titulares RSS tienen un formato correcto