Peste porcina africana: resolvemos las dudas más frecuentes

La PPA no afecta a los seres humanos y, de momento, no hay casos detectados en granjas, pero preocupa porque España es el primer productor de porcino en la Unión Europea y el cuarto a nivel mundial
Por Miguel Ángel Lurueña Martínez 11 de diciembre de 2025
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El pasado 28 de noviembre se registró un brote de peste porcina africana (PPA) en la provincia de Barcelona. Desde entonces no se habla de otra cosa, sobre todo porque, apenas 11 días después, la Generalitat de Catalunya declaró la emergencia para poder actuar con mayor rapidez ante la amenaza del virus. Si bien la PPA no supone un riesgo para la salud humana, esta situación ha generado inquietud y también muchas dudas, que tratamos de resolver a continuación.

Si consultamos las noticias habitualmente es posible que tengamos la sensación de vivir en una alerta constante. Todo parece urgente y gravísimo, así que es normal que, cuando nos encontramos ante una noticia como esta, nos cueste discernir si estamos frente a una exageración o si realmente es preocupante. En este caso la preocupación sí está justificada, pero no porque exista un riesgo para la salud humana, sino por otros motivos que iremos conociendo en este artículo.

No es peligroso para humanos

Lo primero que hay que aclarar es que el virus causante de la peste porcina africana no afecta a la salud humana: ni por contacto con animales infectados, ni por el consumo de su carne. Así que en ese sentido no hay de qué preocuparse. 

Algunas personas se preguntan si podría pasar como en el caso de la gripe aviar: que el virus sufra mutaciones y comience a transmitirse desde los animales hacia los humanos. Pero esto es muy poco probable. El virus de la peste porcina africana es mucho más estable y está muy adaptado a cerdos y jabalíes, así que no es fácil que sufra mutaciones que puedan afectar a humanos.

En definitiva, podemos comer carne de cerdo y productos elaborados a partir de ella sin problema y sin necesidad de tomar precauciones especiales.

El virus no ha llegado a los alimentos

En el momento de escribir este artículo, el virus solo ha afectado a unas decenas de jabalíes que se encuentran dentro de un área confinada de unos 20 km de radio, por lo que su carne no ha pasado a la cadena alimentaria. Además, en esa zona se han prohibido actividades como la caza.

Es importante señalar también que el virus no se ha propagado a ninguna explotación de porcino y no ha infectado a ningún cerdo. Así que no hay posibilidad de que hayan llegado al mercado carne o productos elaborados con carne procedente de cerdos infectados. 

¿Qué pasaría si el virus llegara a las granjas de cerdos?

En el hipotético caso de que el virus infectara a un cerdo, ese animal no se podría destinar al consumo humano: su carne no llegaría a la cadena alimentaria ni se podría utilizar para la elaboración de productos cárnicos.

El virus de la PPA es muy contagioso entre cerdos y jabalíes, y existen cepas que pueden provocar cuadros agudos o hiperagudos, con niveles de mortalidad y morbilidad próximos al 100 %. Así que, si el virus entrara en una granja, es muy probable que se tuvieran que sacrificar todos los cerdos para evitar su propagación. Como podemos imaginar, esto causaría estragos en el sector. Por eso este virus es tan preocupante.

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Imagen: Leah Newhouse

Posibles repercusiones para el sector

España es el primer productor de porcino en la Unión Europea y el cuarto a nivel mundial, por detrás de China, Estados Unidos y Brasil. Para hacernos una idea, el año pasado sacrificó 54 millones de ejemplares y realizó exportaciones por valor de unos 8.800 millones de euros. 

Con estas cifras, es fácil entender la enorme preocupación que supone un virus como este. Por un lado, debido a los daños directos que puede causar, dado que, en caso de llegar a las granjas, podría obligar a sacrificar millones de animales, con las pérdidas que eso supondría.

Por otro lado, lo que preocupa aún más es el cierre de los mercados internacionales a las exportaciones desde España. De hecho, algunos países como China, México o Taiwán ya han dejado de importar total o parcialmente estos productos por precaución, con el fin de evitar que el virus se extienda en sus territorios (algunos países han establecido medidas concretas, como China, que ha dejado de importar productos de cerdo procedentes de la provincia de Barcelona).

Se trata de una medida habitual en estos casos y explica, en gran parte, la buena situación de la que gozaba el sector porcino español hasta el momento. Para entenderlo, conviene echar la vista atrás.

Peste porcina africana en España

La peste porcina africana recibe ese nombre porque se identificó por primera vez en Kenia, en el año 1909. Unos cincuenta años más tarde, en 1957, llegó a Europa, concretamente a Portugal. El virus viajó desde Angola en avión y se propagó debido a que los cerdos de una granja próxima al aeropuerto de Lisboa consumieron los desperdicios del catering que se sirvió a los pasajeros del vuelo. 

Ese primer brote se erradicó, pero en 1960 volvió a ocurrir algo parecido, también en Portugal, y desde ahí el virus se extendió a España y a otros países europeos, como Francia e Italia.

En España esto provocó graves daños en el sector durante más de tres décadas, tanto por el perjuicio directo sobre los animales, que morían o tenían que ser sacrificados, como para la economía, ya que no se podía exportar y se necesitaba importar porque la producción era deficitaria.

Todo comenzó a cambiar en 1995. Después de más de tres décadas, España erradicó la peste porcina africana dentro de sus fronteras. Una vez que el sector se deshizo de ese pesado lastre, comenzó a crecer hasta llegar a lo que es hoy: uno de los principales productores mundiales. 

La evolución no ha sido igual para todos los países. Por ejemplo, Alemania era uno de los principales productores europeos a finales de los años ochenta, pero hoy produce alrededor de un 40 % menos que entonces debido a los brotes de peste porcina clásica y africana. 

prevención ante peste porcina africana
Imagen: t-lorien / iStock

¿Habrá escasez de carne de cerdo? 

Si se consigue erradicar el brote registrado en España, el sector continuará con normalidad. Pero si no lo logra, existe el riesgo de que el problema se cronifique y el sector sufra una enorme crisis, siguiendo el camino de Alemania.

Muchas personas se plantean si esto podría provocar un desabastecimiento de carne de cerdo. Pero, por el momento, no hay de qué preocuparse, ya que el abastecimiento de carne de cerdo parece garantizado. 

Para empezar, el virus no ha llegado a las granjas, así que la producción continúa con normalidad. Además, en el hipotético caso de que entrara en las explotaciones, el número de animales es muy elevado y suficiente para abastecer el consumo local. Y en el peor de los casos, si eso no fuera suficiente, como ocurría hace décadas, se podría volver a importar. Así que no se baraja la posibilidad de que haya desabastecimiento.

¿Subirán los precios de la carne de cerdo?

Muchas veces, cuando se produce un brote de este tipo se reduce la producción, por lo que aumentan los precios. Pero no parece que vaya a ser el caso, dado que la producción del sector porcino en España es muy elevada. 

Lo que sí podría suceder es todo lo contrario: si se cierran los mercados externos y España deja de exportar cerdo, podría haber un superávit de producción, lo que podría hacer que los precios se desplomaran.

¿Cómo se originó este brote?

Esta es otra de las grandes incógnitas de este caso. Por el momento, se barajan varias hipótesis.

🔸 Desechos de comida en mal estado

En Europa había hasta ahora 13 países con focos activos de peste porcina africana, y también está presente en países de otros continentes, como África.

Por eso, una de las hipótesis que se plantean es que el virus haya llegado a España a través de alimentos contaminados procedentes de alguno de esos países. Es probable que alguna persona llegada desde otro país con focos activos de PPA desechara restos de comida contaminada cerca de la carretera y, posteriormente, los jabalíes se alimentaran a partir de ellos, contrayendo la enfermedad.

🔸 Un laboratorio de investigación

Actualmente también se investigan otras hipótesis, como la posibilidad de que el virus hubiera escapado accidentalmente de los laboratorios del IRTA-CReSA, un centro público de investigación en sanidad animal que trabaja desde hace años con este virus y que está localizado en la zona donde se registró el brote. Un equipo de expertos externos trabaja para conocer si se cumplieron todos los protocolos de seguridad. 

🔸 Garrapatas o materiales contaminados

Existen además otras posibilidades. Por ejemplo, el virus podría haberse transmitido a los animales a través de garrapatas o a partir de materiales contaminados, transportados accidentalmente hasta la zona afectada por personas llegadas de otros países con brotes activos.

El tiempo nos permitirá conocer todas las preguntas que aún no tienen respuesta. 

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