Humidificador para bebés con mocos, ¿sí o no?

La Organización Mundial de la Salud recomienda para cuidar la salud mantener en interiores una humedad relativa del 40-60 %. Si no la hay en la habitación infantil, puedes usar un humidificador, pero con precauciones
Por María Huidobro González 12 de febrero de 2026
humidificador suelo bebé
Es comenzar la guardería y el cole, y parece que los mocos no se separan del peque. La situación se agrava en los meses más fríos cuando, con los catarros y otros problemas en las vías altas como laringitis, otitis o bronquiolitis, aparece la tos. Para mejorar estos síntomas, se recomienda principalmente aumentar la ingesta de líquidos y hacer lavados nasales a los niños. Pero, ¿y usar algún aparato? ¿Es bueno el humidificador para los mocos y la tos del bebé? Lo vemos a continuación.

Mocos, tos y congestión en menores: qué usar y qué no

Para hacer frente a los molestos síntomas del catarro en el bebé, hay quien recurre a artilugios para para sacarle los mocos. ¿Son adecuados? No siempre. Mira cuándo usar un aspirador nasal. Y con los niños más mayores, hay padres y madres que se atreven a utilizar anticatarrates y antitusivos, si bien no se ha demostrado la eficacia de estos medicamentos a estas edades e incluso en menores de seis años no son seguros. Mejor es, por lo menos, enseñar a los niños a sonarse bien la nariz.

Algunas personas prefieren probar algún que otro remedio casero para reducir la tos nocturna de sus hijos. Así, es muy popular poner una cebolla cortada en el cabecero de la cama por su efecto balsámico, a pesar de que no existe estudio alguno que avale esta práctica. Tampoco los hay en el caso de los ungüentos para aplicar en el pecho o la espalda; de hecho, no se aconseja darlos a menores de tres años.

Cuestión diferente supone el uso de miel, como apuntan los pediatras. Para niños mayores de un año con catarro (antes jamás), tomar una cucharada de miel antes de acostarse reduce la tos y mejora la calidad del sueño. Por su parte, el limón también es un buen aliado frente a los resfriados: disminuye la tos y la congestión, además de ayudar a fluidificar las secreciones y facilitar la expectoración. Antes de irse a dormir que el peque beba despacio una taza de agua caliente con zumo de medio limón y par de cucharaditas de miel contribuye a disminuir esos síntomas.

humidificador bebés
Imagen: Ulla Shinami

Otra de las opciones de los padres usan para intentar aliviar los síntomas catarrales de sus hijos son los humidificadores, sobre todo por la noche. Pero ¿sirven? ¿Son recomendables?

Humidificador: para qué sirve y qué tipos hay

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda para cuidar la salud mantener en interiores una humedad relativa entre el 40 % y el 60 %. Y los humidificadores ayudan a conseguir este nivel donde se necesite.

En concreto, estos dispositivos emiten vapor de agua para aumentar la humedad en el aire. Combaten la sequedad ambiental que depende de varios factores: el uso de aire acondicionado o la calefacción, el clima, la región, el edificio, la orientación de la habitación o la estación del año (nivel de humedad bajo en invierno y alto en verano).

La poca humedad característica de los meses más fríos reseca la piel y las mucosas, causando molestias y picor en ojos, nariz, garganta… y hasta en niños más mayores sangrado de nariz. Y si a esta situación se une la congestión típica de un catarro, las noches del bebé durmiendo con la boca abierta pueden resultar muy molestas para el peque y sus progenitores. ¿El remedio es un humidificador?

En el mercado hay diferentes tipos de humidificadores:

  • Ultrasónicos. Usan ondas de sonido para que el agua se convierta en vapor produciendo una niebla a temperatura ambiente. Son silenciosos.
  • Evaporadores. Emplean un ventilador para dar aire a través de un material húmedo (filtro, mecha, banda).
  • Vaporizador. Utiliza electricidad para crear vapor de agua caliente que se enfría antes de salir del aparato.

Humidificador para bebés recomendado

Ya por llevar agua caliente, el vaporizador queda descartado para usar con niños. Y es que se corre el riesgo de quemaduras en el caso de que se derrame el líquido del interior de este tipo de humidificador. Pero ¿y el resto?

En principio, cualquiera de los otros dos puede usarse para incrementar la humedad en los espacios donde esté el bebé, ya que ambos producen vapor de agua fría o a temperatura ambiente, no caliente. Eso sí, hay que esmerarse en la limpieza, sobre todo en el caso de los humidificadores ultrasónicos, con el fin de evitar la acumulación de hongos o bacterias que podrían dispersarse por el ambiente al usarlos, y causar más problemas (infecciones respiratorias, broncoespasmos…).

Además, hay que tener en cuenta que algunos humidificadores hacen ruido, un ruido blanco que puede calmar al bebé —o importunarlo—, y que incluso tienen luces que ayudan a dormir. Algunos admiten aceites esenciales, pero no es conveniente echarlos para bebés, y menos los de vapores como eucalipto o romero, ya que pueden resultar tóxicos o irritantes.

Cuándo se debe utilizar un humidificador para el bebé

humidificador hogar con niños
Imagen: cottonbro studio

No obstante, los beneficios del humidificador como tratamiento de los síntomas de afecciones respiratorias son limitados. “No se ha demostrado científicamente su eficacia”, insisten los pediatras.

Donde más consenso hay es que se puede poner un humificador para el bebé cuando tiene resfriado y laringitis, con el fin de aliviar la obstrucción nasal y la inflamación laríngea. Es decir, el humidificador puede ser bueno para los mocos, pues ayudará a tener las mucosas más hidratadas y evitará que la garganta se seque tanto. Algunos estudios señalan que también sirve en caso de sinusitis y bronquiolitis, pero otros no ven clara su aplicación en enfermedades de las vías respiratorias bajas (neumonías).

En cambio, queda claro que no se debe utilizar en niños con alergia y asmáticos. Es fácil que los humidificadores desplieguen por el aire los alérgenos y contaminantes desencadenantes de posibles crisis respiratorias, como ácaros del polvo y hongos que podrían crecer gracias a una humedad relativa superior al 50-60 %.

Cómo es recomendable usar un humidificador para bebés

Entonces, ¿los pediatras recomiendan los humidificadores? El consejo que dan desde la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap) es mantener la casa con un grado de humedad que no sobrepase el 50 %. Para ello, antes de dar el siguiente paso, es necesario saber la humedad relativa que hay, y eso lo mide un higrómetro.

Si es menor que 40 %, para aumentar el nivel de humedad, los expertos aseguran que puede obtenerse con un humidificador casero: pequeños envases con agua sobre fuentes de calor, como radiadores o ventanas soleadas También sirve tender la ropa dentro de una habitación o dejar el grifo abierto con agua caliente.

Si, aun así, se prefiere utilizar un humificador, estas son las recomendaciones de uso que da la AEPap:

  • Usar solo cuando sea necesario y para aportar la humedad adecuada. No debería ser por más de 20 minutos.
  • Cambiar a diario el agua. Emplear agua destilada.
  • Limpiar cada tres días: vaciar el tanque, eliminar los restos y secar bien todas las superficies. Hacerlo según las instrucciones del fabricante en cuanto a productos de limpieza y desinfectantes.
  • Evitar que las superficies de alrededor del aparato estén húmedas o mojadas. Si esto ocurre, disminuir el volumen de humidificación. Si no, usar el dispositivo intermitentemente.
  • Mantener fuera del alcance de los niños.
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