¿Qué es el hongo ‘Candidozyma auris’ y por qué es tan peligroso?
Candidozyma auris (antes Candida auris) es un hongo levaduriforme emergente identificado por primera vez en 2009 en Japón, en una paciente con otitis externa. Desde entonces, su expansión por todo el mundo ha encendido las alarmas sanitarias. ¿El motivo principal? Su resistencia a los antifúngicos habitualmente utilizados en las candidiasis —fluconazol, anfotericina B y, en menor medida, equinocandinas—, lo que complica el tratamiento de las personas infectadas.
Además, este hongo presenta características que favorecen su persistencia y transmisión: es termotolerante (soporta y crece a temperaturas superiores a 37 °C), resistente a la desecación y puede sobrevivir durante largos periodos tanto en la piel humana como en superficies hospitalarias. Estas propiedades facilitan el contagio por contacto directo o indirecto y explican por qué los brotes son especialmente frecuentes en UCI, unidades de reanimación y residencias geriátricas, donde los pacientes son más vulnerables.
Las herramientas que se usan habitualmente para calcular el riesgo de infección por Candida —como el Candida score— no sirven para valorar a pacientes colonizados por Candidozyma auris. Por eso resultan poco útiles para detectar a tiempo qué personas tienen más probabilidades de desarrollar una infección invasiva.
👉 Un hongo en expansión
Según el último informe del Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC), publicado en septiembre de 2025, la propagación de Candidozyma auris mantiene un ritmo acelerado y representa una amenaza creciente para las personas ingresadas en hospitales. Hasta 2023, la Unión Europea había notificado algo más de 4.000 casos entre infecciones y colonizaciones de piel y mucosas, con mayor incidencia en España (1.807 casos), Grecia (852) e Italia (712).

De hecho, nuestro país fue el primero de Europa continental en detectar un brote de Candidozyma auris; fue en 2016, en el Hospital Universitario y Politécnico La Fe de Valencia. Desde entonces, distintos equipos clínicos e investigadores —entre ellos un grupo de profesores de la Universidad Católica de Valencia (UCV), responsable del desarrollo del AURIS Score— han trabajado para comprender mejor el comportamiento microbiológico, epidemiológico y clínico de este hongo, así como para mejorar las estrategias de control y prevención.
Una herramienta pionera para anticiparse al riesgo de infección
AURIS Score es el resultado del trabajo conjunto de investigadores de la Universidad Católica de Valencia (UCV) y de los hospitales La Fe y General Universitario de Valencia. Su finalidad es ofrecer a los profesionales sanitarios una herramienta fiable para predecir qué pacientes colonizados por Candidozyma auris tienen mayor probabilidad de desarrollar una infección invasiva.
El estudio que sustenta este modelo, publicado en The Lancet Infectious Diseases, ha sido liderado por Víctor García Bustos y Francesc Puchades, junto con Miguel Salavert, jefe del Servicio de Enfermedades Infecciosas del Hospital General Universitario de Valencia y autor intelectual del proyecto. Los tres compaginan su labor asistencial con la docencia en la Facultad de Medicina y Ciencias de la Salud de la UCV.
Puchades subraya que uno de los grandes logros del proyecto ha sido la coordinación entre distintos centros del sistema sanitario valenciano para hacer frente a un patógeno considerado de prioridad crítica. “La creación de un equipo multidisciplinar, reforzado por las sinergias generadas durante la pandemia de la covid-19, ha permitido reunir a especialistas de múltiples áreas y construir una de las mayores series publicadas sobre esta infección”, destaca.

Cómo funciona el AURIS Score
AURIS Score es un modelo de predicción clínica diseñado para estimar el riesgo de candidemia en pacientes colonizados por Candidozyma auris ingresados en UCI. Su principal valor es que se trata de una herramienta sencilla, rápida y aplicable a pie de cama, que permite a los profesionales determinar cuándo un paciente colonizado tiene un riesgo real de evolucionar hacia una infección invasiva.
El modelo se desarrolló a partir de una cohorte bicéntrica de 422 pacientes críticos ingresados en las UCI de dos hospitales valencianos durante brotes prolongados entre 2017 y 2020. De ellos, 68 pacientes (16 %) desarrollaron una infección invasiva. García Bustos explica que “el estudio se apoya en datos clínicos, microbiológicos y epidemiológicos recogidos de forma rigurosa durante varios años, lo que ha permitido desarrollar una herramienta robusta y directamente aplicable a la práctica clínica”.
➡️ Cuatro factores de riesgo
El estudio identificó cuatro factores clave que aumentan de forma significativa la probabilidad de que un paciente colonizado por Candidozyma auris desarrolle una infección invasiva:
- Nutrición parenteral total (NPT).
- Tratamiento antifúngico previo.
- Colonización en múltiples localizaciones del organismo.
- Aislamiento del hongo en muestras de orina.
La combinación de estos elementos permite que AURIS Score distinga con precisión a los pacientes con bajo riesgo real de infección, lo que evita tratamientos antifúngicos innecesarios y favorece un uso más racional de estos fármacos. Como subraya Miguel Salavert, “esta herramienta facilita decisiones clínicas más seguras y personalizadas, y ayuda a optimizar los recursos terapéuticos disponibles”.


