
¿Por qué se han disparado las ITS?
Como en cualquier problema complejo intervienen muchos factores, al menos una decena. Entre los individuales, podemos citar el inicio temprano de la vida sexual, la multiplicidad de parejas o la disminución en el uso de preservativos. Entre los factores sociales y estructurales están el estigma asociado a las ITS, que dificulta la prevención y el control, o la vulnerabilidad y bajo nivel económico, vinculados ambos a la falta de uso de medidas de prevención.
Si se observa la curva de crecimiento, es paralela a la proliferación de aplicaciones y al impacto de las redes sociales. ¿Tiene alguna relación?
El uso de aplicaciones, redes sociales y nuevas tecnologías que facilitan la búsqueda de parejas sexuales ha multiplicado la frecuencia y variedad de los contactos. En este sentido, la relación es directa: cuantos más contactos, mayor es la exposición al riesgo.
Las nuevas generaciones disponen, en teoría, de más información sexual que la media de la población. ¿Por qué no se refleja en menores tasas de ITS entre los jóvenes?
Falta una educación sexual integral o es deficiente. Hay desconocimiento sobre medidas de protección, transmisión de las ITS, tratamiento, etc. En muchos casos son asintomáticas, lo que retrasa el diagnóstico y tratamiento, y eso da lugar a contagios no detectados.
Además de evitar contagios, ¿por qué es importante detectar pronto una infección?
La detección y el tratamiento precoz son claves para minimizar los efectos. Si no son tratadas adecuadamente, las ITS pueden tener consecuencias orgánicas importantes. Por ejemplo, el virus del papiloma humano (VPH) puede generar cáncer de cuello de útero, ano, pene y boca, así como otras lesiones anogenitales. La clamidia puede ocasionar enfermedad inflamatoria pélvica e infertilidad, y la sífilis, dar lugar a ulceraciones genitales y enfermedad neurodegenerativa.
Citaba la disminución del uso del preservativo como una de las causas del aumento de ITS. ¿Por qué muchos jóvenes no lo usan?
Puede deberse a varios factores psicológicos, sociales y culturales, pero sobre todo hay que destacar la presión de grupo, el entorno cultural, la escasa educación sexual y las ideas erróneas sobre los riesgos reales.
¿El entorno incita a mantener prácticas de riesgo?
La presión mueve a los adolescentes a aceptar relaciones sexuales sin protección por miedo al rechazo o a parecer menos experimentados ante sus amigos. Esta presión, junto a la falta de educación sexual adecuada y otros factores, genera un enorme desconocimiento de los riesgos. Sobre las ITS hay jóvenes que piensan: “Eso les pasa a otros, no a mí”.
¿En las parejas o en las relaciones ocasiones sigue siendo motivo de disputa el preservativo?
Digamos que la percepción de confianza en la pareja o las relaciones estables llevan a muchos jóvenes a disminuir su uso creyendo que no hay riesgo de ITS. Por otra parte, el desconocimiento, la vergüenza o la dificultad para negociar el uso del preservativo en pareja, así como normas y estereotipos de género, dificultan su aceptación, especialmente entre los adolescentes.

¿Su precio es una barrera?
La desigualdad económica y otras barreras de acceso, por supuesto, dificultan que algunos adolescentes consigan preservativos fácilmente.
En general, ¿se minimiza la importancia de usarlo?
Sí. El impacto de las redes sociales, el acceso a información sexual poco fiable y la influencia del contenido sexual en medios de comunicación pueden generar desinformación o minimizar la importancia de usar preservativo.
¿Cómo influye en su uso el consumo de sustancias como el alcohol?
El consumo de sustancias psicoactivas, como alcohol y drogas, se asocian a un menor uso. También es determinante el inicio temprano de la vida sexual.
¿Cómo ha influido en el descenso del uso de medidas de prevención el que el VIH haya dejado de ser una infección mortal?
Ha relajado la percepción del riesgo y las conductas preventivas contribuyendo al aumento de otras ITS. Al considerarse el VIH una patología crónica «controlable», muchos jóvenes y adultos restan importancia a la protección frente a esta y otras ITS y pierden el miedo a consecuencias graves o mortales. Por otra parte, el avance de los tratamientos antirretrovirales y la profilaxis preexposición (PrEP) ha reducido el miedo asociado al VIH que en décadas anteriores motivaba a usar preservativo de forma sistemática.
¿Ha dado lugar a una idea falsa de seguridad?
La confianza en tratamientos y avances médicos genera la falsa seguridad de que las ITS no son tan graves y se pueden curar, lo que impacta negativamente en la prevención. El énfasis en la PrEP para el VIH ha desplazado en parte el mensaje sobre el uso de preservativo, aunque la PrEP no protege frente a otras ITS como clamidia, sífilis o gonorrea.
¿Cómo se puede corregir esta deriva?
La combinación de educación integral, habilidades sociales y fácil acceso a métodos barrera resulta clave para mejorar la prevención de ITS entre los jóvenes. A esto se deben sumar campañas normalizadoras adaptadas al lenguaje juvenil.
¿Las campañas son eficaces, por ejemplo, para derribar mitos sobre las ITS?
Las campañas con ese enfoque figuran entre las intervenciones más efectivas. Hay que combatir los mitos y subrayar el empoderamiento del autocuidado de la propia salud. Pero eso no es suficiente. También hay que facilitar el acceso fácil y gratuito a preservativos en centros educativos, de ocio y salud juvenil, acompañados de campañas visuales y testimonios reales.
¿Qué pueden hacer los padres de unos chavales adolescentes?
En el entorno familiar hay que fomentar la comunicación abierta, la confianza y el acompañamiento adecuado según la edad y situación. La idea es incluir la sexualidad como un tema natural en las conversaciones familiares desde la infancia hasta la adolescencia.
A veces, da la impresión de que la educación sexual se ventila con una charla de una hora en los colegios. ¿Cómo puede mejorarse?
El primer lugar, debe realizarse en centros educativos y culturales, y en centros de salud. En segundo lugar, en los colegios es importante que haya una dotación previa de recursos y herramientas educativas para los profesores. Y en tercer lugar, es importante que sea integral y adaptada a los jóvenes. En relación con el preservativo, debe subrayar que aporta seguridad, protege frente a embarazos no deseados y frente a múltiples ITS, no solo el VIH.

