🍅 Del aliño clásico a otras propuestas
La ensalada de tomate más tradicional es también la más sencilla: tomate cortado en gajos o rodajas, aliñado con aceite de oliva virgen extra y una pizca de sal. A partir de esta combinación básica, sin embargo, se pueden preparar numerosas variantes.
- Para darle un toque diferente, puedes añadir ajo muy picado, cebolleta fresca cortada en juliana o unas hojas de cilantro o albahaca.
- También admite unas gotas de vinagre, aunque su acidez puede resultar demasiado intensa.
- Como alternativa, puedes utilizar un poco de zumo de naranja o vinagre balsámico, que aporta un matiz más suave y ligeramente dulce.
Si quieres enriquecer la ensalada y convertirla en un plato único, el tomate aliñado se puede acompañar con anchoas en conserva, ya sean en salazón o en vinagreta, o con bonito del norte desmigado. Otra posibilidad es saltear unos trozos de bonito fresco o unos lomos de anchoa y colocarlos sobre el tomate. El resultado es una combinación sencilla y muy sabrosa.

🍅 Tomate con marisco
El tomate también combina muy bien con marisco. Ideas ricas: añade mejillones o navajas a la plancha, gambas o langostinos pelados, salteados o ligeramente cocidos.
Para completar la preparación, una vinagreta al estilo de un salpicón aportará frescura y sabor. Puedes elaborarla con cebolleta, ajo, pimiento rojo y unas gotas de limón en lugar de vinagre. Si prefieres explorar otras opciones, aquí tienes sugerencias de vinagretas sencillas para hacer en casa.
🍅 Tomate con frutos secos, frutas desecadas y queso
Otra opción es utilizar tomate en rodajas como base, aliñado con aceite de oliva y una pizca de sal, y añadir ingredientes que aporten nuevos sabores y texturas. Los frutos secos, como avellanas o almendras tostadas, aportan un toque crujiente, mientras que las frutas desecadas, como las pasas, introducen un agradable contraste dulce.
El queso también combina especialmente bien con el tomate. Se pueden añadir pequeños dados de queso feta, queso de cabra o mozzarella. Los jugos del tomate, mezclados con el aceite de oliva y el resto de ingredientes, forman un aliño perfecto para acompañar con pan.
🍅 Ensalada de tomate con fresas
El tomate combina de una manera increíble con las fresas, una mezcla que permitirá dejar volar la imaginación.
Basta cortar unos trozos de tomate y unas fresas por la mitad, añadir aceite de oliva y un poco de sal. Mézclalo todo y déjalo macerar durante una hora en un bol tapado. Remueve de vez en cuando, para que los jugos de las fresas y el tomate se mezclen. Puedes servirlo como ensalada, guarnición o sobre unas tostas.
También puedes añadir algunas de estas fresas maceradas con el tomate al gazpacho. Quedará diferente y delicioso.


