La alimentación saludable, un derecho
La alimentación saludable es un derecho social. Y más, si cabe, cuando concierne a colectivos más vulnerables, como las personas mayores o quienes están convalecientes en un hospital. Aumentar la calidad de los menús, cuidar más su perfil nutricional, quitar productos malsanos de hospitales y residencias e incorporar más dietistas-nutricionistas en estos espacios tiene múltiples beneficios.
Entre ellos, puede favorecer la salud de miles de personas, acortar los tiempos de recuperación en el caso de quienes están enfermos, incrementar las opciones para quienes van a acompañarlos y promover el disfrute de la experiencia alimentaria en el caso de las personas mayores que viven en residencias. Con esta idea central, el Ministerio de Derechos Sociales Consumo y Agenda 2030 se propuso mejorar, por ley, la alimentación en estos entornos.
El proyecto se ha elaborado a fuego lento y lleva tiempo sobre la mesa. En mayo de 2025, este ministerio y el de Sanidad lanzaron una consulta pública a la ciudadanía para recabar ideas y propuestas antes de redactar el documento con las medidas. Ahora, un año y medio después, el real decreto es una realidad.

Las siguientes son las principales medidas que establece para los hospitales, las residencias y también para las escuelas infantiles de 0 a 3 años:
🔸 Freno a los precocinados y frituras
- Límite a los precocinados. Se fija un máximo de tres raciones al mes para adultos en residencias y hospitales, tope que se reduce a solo una ración mensual en menús infantiles de hospitales y escuelas de 0 a 3 años.
- Control de frituras y grasas. Las frituras quedan limitadas a un máximo de dos raciones semanales. Además, se excluyen los alimentos ricos en azúcares, sal añadida o grasas saturadas en los menús para menores.
🔸 Apuesta por la frescura, cercanía y producción ecológica
- Frutas y hortalizas de temporada. Al menos el 90 % de las frutas y el 30 % de las hortalizas servidas deberán ser frescas y de temporada, reservando un mínimo del 10 % para circuitos cortos de distribución.
- Requisitos de pensión completa. Se exige una oferta diaria de frutas y hortalizas; en pensión completa alcanza entre 2 y 3 raciones al día de fruta y 3 de hortalizas.
- Alimentos ecológicos. El texto exige que al menos el 25 % del presupuesto de compra de alimentos se destine a producción ecológica. Habrá un periodo de transición del 10 % durante los primeros cuatro años.
🔸 Más legumbres, pescado alternado y cereales integrales
- Proteína vegetal y pescado. Los menús diarios deberán incluir al menos un plato principal a la semana a base de legumbres u otras proteínas vegetales. En cuanto al pescado, se ofrecerán al menos 2 raciones semanales (3 en pensión completa) y obligatoriamente se deberá alternar entre pescado blanco y azul.
- Cereales integrales. Como mínimo, la mitad de los productos a base de cereales (como pan, arroz o pasta) tendrá que ser integral, reduciendo el uso de harinas refinadas.
🔸 Nueva regulación para máquinas de ‘vending’ y bebidas
- 70 % de oferta saludable. En las máquinas expendedoras de estos centros, al menos el 70 % de los productos deberán ser saludables.
- Ubicación en zonas visibles. Además, esos productos saludables deberán situarse de forma prioritaria en las filas centrales y de mayor visibilidad de las máquinas, relegando los alimentos muy procesados o poco saludables a posiciones secundarias.
- Sin azúcar añadido por defecto. Las máquinas de bebidas calientes dispensarán café u otras infusiones con 0 gramos de azúcar por defecto (con un máximo voluntario de 5 g). Además, se restringen las bebidas energéticas y azucaradas, y se obliga a instalar fuentes de agua potable gratuita.
🔸 Supervisión profesional y sostenibilidad
- Control nutricional. Todas las pautas dietéticas deberán estar supervisadas por profesionales con formación acreditada en nutrición y dietética, y adaptarse a las necesidades de cada grupo de edad o condición de salud.
- Cribados contra la desnutrición. Se implantarán evaluaciones en hospitales y residencias para detectar precozmente situaciones de desnutrición.
- Reducción de plásticos y desperdicio. Se impulsará la planificación eficiente para evitar el desperdicio de comida y se reducirá el uso de envases monodosis y plásticos desechables.

