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Vitamina C y cálculos renales

Antes de establecer un programa dietético correcto es necesario determinar la naturaleza de los cálculos.

  • Autor: Por
  • Fecha de publicación: martes 20 noviembre de 2001

Los de oxalato y los de fosfatos requieren una dieta pobre en calcio y en ácido
oxálico, mientras que los compuestos por ácido
úrico
se evitan de forma eficaz mediante alimentos de bajo contenido
en purinas.

La formación de cálculos en las vías urinarias (pelvis
renal, uréter) puede ser consecuencia de una enfermedad metabólica
general (por ejemplo la gota) o de una alteración metabólica provocada
por cualquier enfermedad (por ejemplo el hiperparatiroidismo), o bien puede
asociarse a una infección
de las vías urinarias o cistitis
o ser idiopática (es
decir, sin causa determinada). En la formación del cálculo concurren
las siguientes causas:
– La excesiva secreción urinaria de sustancias relativamente solubles
en la orina;
– Las modificaciones del estado físico de la orina (aumento de la concentración
de sustancias disueltas con aporte hídrico modesto o variaciones en su
grado de acidez);
– La formación de un núcleo de origen alrededor del cual se produce
la precipitación de la sustancia poco soluble.

Cálculo de oxalato
La litiasis oxálica es muy frecuente, ya que cerca de la mitad de los
cálculos de las vías urinarias son de oxalato de calcio. El ácido
oxálico es un producto terminal no esencial del metabolismo intermediario
de nuestros tejidos. La mayor parte de los pacientes que presentan cálculos
de oxalato no registran ningún defecto en el metabolismo del oxalato.
En estos pacientes la litiasis renal está provocada por una eliminación
excesiva de calcio a través de la orina o por una probable anomalía
del estado fisicoquímico de la orina que predispone a la formación
del cálculo, aunque la concentración de oxalato de calcio en la
orina sea normal. No obstante, una escasa minoría de pacientes padece
una alteración congénita del metabolismo que determina una hiperproducción
(y por consiguiente hipersecreción urinaria) de oxalatos.

La alimentación perseguirá la reducción en la medida de
lo posible de la concentración urinaria de ácido oxálico
y de calcio. Deben por tanto evitarse los alimentos ricos en ácido oxálico,
aunque no pocas veces se observa una irritación de las vías urinarias
incluso después de la ingestión de alimentos que presentan un
modesto contenido de ácido oxálico (tomates, espárragos,
judías verdes). La reducción del calcio alimentario, indicado
en los sujetos que presentan un aumento de la eliminación urinaria de
calcio, se obtiene disminuyendo drásticamente o incluso evitando el consumo
de lácteos.

Papel de la vitamina C en la formación de cálculos de oxalato
Ha alcanzado gran popularidad el consumo de grandes cantidades de vitamina
C o ácido ascórbico.
La vitamina C es un precursor del
oxalato en nuestro organismo. La ingestión de tan solo 5-10 g de vitamina
C en forma de suplemento comercial provoca una pequeña elevación
del oxalato en orina, por lo que las personas propensas a los cálculos
renales de oxalato únicamente han de tomar suplementos de esta vitamina
bajo supervisión médica.
La vitamina C se encuentra de forma natural en los cítricos (naranjas,
mandarinas, pomelos, limones, lima), fresas, kiwis, grosellas, piña,
guayabas y papayas. Hay muchas verduras que contienen esta sustancia, las más
abundantes en vitamina C son los pimientos, el tomate, el brécol, la
coliflor y las coles de Bruselas.

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