Noviembre: Las mandarinas

El fruto del mandarino protege de las infecciones, es depurativo y antioxidante, rico en vitamina C y folatos, pero algo más delicado que la naranja
Por EROSKI Consumer 1 de noviembre de 2004

El mandarino, árbol del que procede la mandarina, es originario de China, aunque se ha aclimatado muy bien a la región mediterránea, gran productora de cítricos.

La composición nutricional de la mandarina es muy similar a la de la naranja, aunque los nutrientes se encuentran en una proporción inferior y, al ser un fruto más frágil, está más expuesto a sufrir daños durante la manipulación.

Cabe destacar el aporte de vitamina C y folatos, y en cuanto a minerales, de potasio y calcio, aunque éste último apenas es absorbido por el organismo. Contiene también carotenoides, responsables de su color típico, conocidos por sus propiedades antioxidantes, entre ellos el beta-caroteno. Por tanto, comparte las propiedades de la naranja como alimento que protege frente a las infecciones, además de ser depurativa y antioxidante.

La ración adecuada de fruta por día es de 150 gramos, es decir, 2 o 3 piezas o unidades.