El agua y la leche con cacao, principales fuentes de hidratación en la infancia y adolescencia

Los niños, niñas y adolescentes en España cumplen en la actualidad con las recomendaciones de hidratación basadas en las ingestas adecuadas de agua de la EFSA, según un estudio reciente
Por María Huidobro González 17 de septiembre de 2026
agua para hidratarse
Nuestros niños, niñas y adolescentes se están alejando de la dieta mediterránea a marchas forzadas. Comen pocas frutas y verduras, les encantan los productos ultraprocesados, y la ingente publicidad de alimentos y bebidas insanos no ayuda a cambiar de tendencia. En el caso de las bebidas, el patrón es positivo, pero algo dulce, a tenor de los datos un estudio reciente. Abordamos sus conclusiones.

Agua, bebida prioritaria para hidratar en infancia y adolescencia

Para hidratarse de forma saludable, el agua debe ser siempre la bebida de elección durante la infancia y la adolescencia. Cuando hace calor, en las comidas, en el recreo, durante las clases, al practicar deporte, cuando están enfermos… Tomar agua es fundamental para su crecimiento, desarrollo cognitivo y salud. Su consumo ayuda a prevenir la obesidad infantil y mejora la concentración, el rendimiento físico y el estado de ánimo de los menores.

Según el Plato para Comer Saludable para Niños (el popular Plato de Harvard en versión infantil), el agua constituye la mejor opción para calmar la sed, no lleva azúcar y es de fácil acceso. Por tanto, debe ser la bebida principal a elegir para todas las comidas y snacks, y fuera de ellas. Así también lo aconseja la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) y la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN), que incluso se decanta por que sea siempre del grifo (pues el impacto medioambiental del agua embotellada es mayor).

Pero ¿cuánta? La EFSA considera que en edad escolar estas son las recomendaciones de ingesta adecuada de agua:

  • De 4 a 8 años: 1,6 litros al día.
  • Adolescentes (9 a 13 años): entre 1,9 y 2,1 litros al día.
  • Mayores de 14 años: entre 2 y 2,5 litros al día.

Agua, la preferida de los menores entre 36 bebidas

¿Nuestros de niños, niñas y adolescentes cumplen con estas directrices? Lo hacen. El agua y la leche constituyen sus principales fuentes de hidratación, según un estudio reciente del Grupo de Investigación en Alimentación, Nutrición, Ejercicio y Estilo de Vida Saludable (ImFINE) de la Universidad Autónoma de Madrid (UPM). Y lo son tanto en sus centros escolares, como fuera de ellos.

agua cálculos renales
Imagen: GSquare

La investigación, publicada recientemente en la revista Journal of Physiology and Biochemistry, forma parte del estudio EnComCol. La Encuesta Comedores Colegios, en la que también colabora la Sociedad Española de Nutrición (SEÑ), analiza la alimentación, nutrición y estilo de vida saludable entre menores de 6 a 17 años para conocer si existen diferencias entre su consumo de alimentos y bebidas y sus ingestas nutricionales, dependiendo de si usan o no el servicio de comedor escolar. Para ello, cuenta con una muestra representativa de 1.000 escolares de todo el territorio nacional.

Si bien los chicos y chicas que participaron en el estudio ‘Hidratación: Cantidades, frecuencia y tipología de bebidas en niños y adolescentes españoles’ nombraron hasta 36 tipos de bebidas diferentes, el consumo más frecuente es mucho menos variado. Tan solo 10 bebidas explican el 91 % del total registrado. Y de ellas, el agua figura claramente como favorita: representa el 60,4 % de todas las ingestas.

Leche, segunda fuente de agua

Después del agua, los chicos y chicas se decantan por la leche como fuente de hidratación. De hecho, la leche está compuesta principalmente por agua (88 %).

La leche es vital en el periodo de lactancia, y si es leche materna, mejor. A partir del año de edad, se puede tomar leche animal, preferiblemente leche entera de vaca por su perfil nutricional (proteínas, grasas, carbohidratos como la lactosa, calcio, magnesio, vitaminas A y B12…).

Pero, a pesar de las bondades de la leche, su consumo no es imprescindible. En cualquier caso, como exponen en el ‘Libro Blanco de los Lácteos’, en la infancia se recomiendan tomar tres raciones al día de lácteos (entre leche y derivados), mientras que en la adolescencia suben a cuatro. Hay que tener en cuenta que una ración equivale a 250 ml de leche o un yogur de 125 gramos.

🟤 Pero con cacao

Pero según la encuesta de ImFINE, a los niños, niñas y adolescentes les gusta tomar la leche con cacao en polvo, un producto con cacao y mucho azúcar muy popular en los desayunos infantiles que conviene consumir con moderación. Así, prefieren la leche entera (9,5 %) o semidesnatada (3 %) con cacao, a solo leche entera (5,3 %) o semidesnatada (2,6 %). Los investigadores consideran que esto “sugiere una presencia relevante de productos con mayor aporte energético”. 

Otros lácteos y zumos

El azúcar de nuevo aparece en las bebidas favoritas de los chavales. Y es que después de la leche, en el estudio también figuran otros lácteos como batidos (2,4 %) y el yogur líquido (1,7 %) —no especifica si es yogur natural, que no tiene azúcar—.

batidos de chocolate para niños
Imagen: iStock

Con menos ingestas destacan los zumos, llenos de azúcares libres en su versión natural o de azúcares añadidos en los envasados: zumo de naranja natural (1,5 %), zumo de frutas (1,55 %) y zumo de piña (1,39), en concreto.

Los menores de comedor, parecido

Los chavales que utilizan el comedor escolar no tienen consumos muy distintos. “El patrón sigue siendo muy parecido al de la muestra general, aunque ligeramente más concentrado”, aseguran en el estudio.

Así, las 10 bebidas más frecuentes en este colectivo representan el 93,2 % del total, donde el agua (59,3 %) y la leche entera con cacao (10 %) y sin él (7,6 %) son las preferidas. Además, en vez de zumo natural de naranja, curiosamente los menores que comen en el cole son más de leche fermentada con lactobacilus (1,37 %).

Conclusiones del estudio

Según los autores, los resultados de este trabajo ponen de manifiesto que los niños, niñas y adolescentes en España cumplen en la actualidad con las recomendaciones de hidratación basadas en las ingestas adecuadas de agua de la EFSA. Y esto es muy importante, porque a estas edades la consolidación de hábitos saludables repercute a corto plazo en su bienestar y a medio y largo plazo influye en la adopción de patrones de consumo más saludables.

Además, creen que el hecho de que más del 90 % de su consumo se concentre en solo diez bebidas indica que existe un núcleo muy definitivo de hábitos de hidratación, lo que ayuda a ver dónde pueden tener mayor impacto las acciones de información y educación.

Y en ese sentido, consideran que el entorno escolar es “relevante”, ya que puede contribuir a estructurar hábitos de consumo, facilitar el acceso a información fiable y favorecer elecciones más consistentes con las recomendaciones de hidratación desde edades tempranas. “No se trata únicamente de transmitir recomendaciones generales, sino de acompañar la toma de decisiones cotidiana, promoviendo hábitos de hidratación adecuados dentro de un patrón alimentario equilibrado”, concluye.

Otras bebidas, ausencias destacadas

Del estudio llama la atención que entre las bebidas preferidas de los menores no aparezcan refrescos ni bebidas deportivas, como tampoco bebidas energéticas. Entran dentro del 10 % restante: las opciones menos frecuentes y más heterogéneas, pero “potencialmente más sensibles a intervenciones específicas”, apuntan. Entonces, ante ellas caben medidas como subir el IVA a las azucaradas, sacarlas de los colegios y sus comedores o prohibir las estimulantes a los menores de 16 años.

qué tipos de refrescos hay
Imagen: iStock

Otros estudios del estilo sí hacen referencia, y alertan de su consumo. Así, en 2021, el grupo de investigación GENUD de la Universidad de Zaragoza y del IIS Aragón aseguraba que el 40 % de los niños y el 50 % de los adolescentes ingieren al menos 250 ml de bebidas azucaradas al día y que más del 70 % de sus encuestados no cumplían con las recomendaciones de consumo de líquidos de la EFSA.

En 2025 la Fundación EROSKI comentaba que el 94 % de los niños y niñas toma agua como bebida principal en sus comidas. Pero en su Encuesta sobre Hábitos Alimentarios a Escolares de Primaria también reconoce que un porcentaje significativo acompaña sus comidas con zumos (27 %), refrescos (19 %), bebidas sin gas (22 %) u otras bebidas como leche, batidos o energéticas (10 %).

Entornos vulnerables

Y, por último, también en 2025 la Fundación Gasol señalaba que ve necesario aumentar las acciones de promoción de la ingesta de agua. Lo hizo a la luz de los datos de un análisis que realizó en escuelas de entornos de vulnerabilidad sobre la situación del consumo de agua y otras bebidas entre los niños y niñas de 8 a 12 años: a diario, el 14,5 % no bebe agua, pero sí un 19 % toma bebidas azucaradas; y en una semana, el 91 % consume bebidas azucaradas y el 17,2 % bebidas energéticas.

De hecho, es entre los menores de familias con menos recursos económicos donde las tasas de obesidad infantil, muy relacionadas con el consumo de alimentos y bebidas nada saludables, apenas bajan, según los últimos datos disponibles.

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