Cómo la prescripción diferida de antibióticos lucha contra la resistencia microbiana desde la infancia

La prescripción diferida en la infancia permite disminuir el uso de antibióticos, no aumenta los riesgos si el seguimiento es adecuado y reduce los efectos secundarios asociados
Por María Huidobro González 22 de diciembre de 2025
antibióticos niños
Cada año, millones de infecciones se vuelven más difíciles de tratar debido a la pérdida de eficacia de los medicamentos por el mal uso que se hace de ellos, entre otras razones. El aumento de la resistencia a los antibióticos esenciales constituye una amenaza creciente para toda la población, tal y como alerta un nuevo informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS). De hecho, en solo cinco años (entre 2018 y 2023) se ha incrementado en más del 40 % hasta tal punto que en 2023 ya era una realidad en una de cada seis infecciones bacterianas. En España, las bacterias multirresistentes matan a 4.000 personas cada año. Para hacer frente a esta situación, la ciudadanía tiene un papel destacado, y más con una estrategia en la que los pediatras empoderan a padres, madres y cuidadores: la prescripción diferida.

Una lucha conjunta con resultados y retos

Desde 2011 España dedica muchos esfuerzos a la lucha frente a la resistencia a los antimicrobianos. Para ello, cuenta con una estrategia que implica a médicos, veterinarios, ganaderos y ciudadanos, entre otros agentes económicos y políticos, para garantizar una respuesta conjunta alineada con los compromisos internacionales de la OMS y la Unión Europea.

En sus primeros 10 años, el Plan Nacional frente a la Resistencia a los Antibióticos (PRAN) ha ayudado a que hayamos disminuido un 17 % el consumo de antibióticos, mientras que en el área de salud animal mucho más (un 69,5 %). Así, por ejemplo, en niños y niñas menores de 14 años se usa menos amoxicilina/clavulánico, pero más penicilinas sensibles a betalactamasas y de amoxicilina, como destaca este estudio en ‘Anales de Pediatría’. De esta manera, a nivel europeo, España figura como el primer país con mayor reducción de consumo de antibióticos veterinarios y el tercero en salud humana.

➡️ Nuevos objetivos y PRAN 2025-2027

Pero la batalla es dura. De ahí que nuestro país haya adoptado nuevos compromisos para el año 2030:

  • disminución del consumo de antibióticos en un 27 %. 
  • aumento hasta un 65 % del consumo de antibióticos del grupo de acceso de la clasificación AWaRe de la OMS, que son los que se recomiendan como primera opción para infecciones comunes, con bajo riesgo de generar resistencias.
  • reducción en un 10 % de la incidencia de sepsis por Staphylococcus aureus y por Escherichia coli y en un 4 % por Klebsiella pneumoniae.

El último PRAN establece la hoja de ruta con la que nuestro país hará frente a esta creciente amenaza hasta 2027. Se caracteriza por mantener la filosofía multisectorial del enfoque ‘Una sola salud’ o One Health, integrando la colaboración entre salud humana, animal y medioambiental. Y entre sus principales acciones destaca la vigilancia continua del consumo de antibióticos y de la resistencia bacteriana, el impulso de programas de optimización de su uso, la investigación, la prevención o la formación.

Qué pueden hacer padres y madres para frenar la resistencia a antibióticos

aspirina medicamento
Imagen: MART PRODUCTION

En esta nueva etapa la ciudadanía vuelve a ser un actor fundamental para frenar la resistencia a los antibióticos. Por eso, el documento insiste en continuar informando y sensibilizando a toda la población del problema (padres, madres, cuidadores, niños, niñas y adolescentes incluidos) y promover entre ella buenas prácticas como las siguientes:

  • Usa con responsabilidad los antibióticos. Tómalos solo cuando te los recete el médico y sigue siempre sus recomendaciones sobre cuándo y cómo usarlos. Y, si sobran, no los guardes ni los comparta, ni los tires al desagüe o basura: llévalos al punto SIGRE de tu farmacia, aunque no sean medicamentos caducados.
  • Puedes prevenir las infecciones de varias maneras: lávate las manos con frecuencia, pon atención a la higiene al preparar los alimentos, evita el contacto cercano con enfermos, adopta medidas de protección en las relaciones sexuales y mantén las vacunaciones al día. Fortalece tu sistema inmunitario con alimentación saludable, ejercicio y buen descanso, además de cuidar el aire que todos respiramos al moverte (vete a pie o usa el transporte público o la bicicleta).
  • Si tienes mascota, sigue los consejos del veterinario. Este profesional es quien decide su tratamiento, no tú. Por eso no mediques a tu mascota con lo que tengas por casa; la automedicación también es peligrosa para los animales.

Si bien con los más jóvenes se están utilizando los juegos y videojuegos para hacer llegar los mensajes claves en esta lucha —el juego de cartas Micro-Combat para los mayores de 10 años es un buen ejemplo—, en las familias se impulsa la lactancia materna (reduce la presencia de microorganismos resistentes a estos fármacos, según un estudio reciente) y, de manera especial, la prescripción diferida de antibióticos para los hijos.

¿Qué es la prescripción diferida de antibióticos?

En España los niños y niñas, sobre todo los menores de 4 años, continúan siendo uno de los grupos de población que más antibióticos reciben. Pero, en ocasiones, esta prescripción pediátrica en realidad no es necesaria, y lo único que se consigue es contribuir al aumento de bacterias multirresistentes.

De ahí que, gracias a los Programas de Optimización de Uso de Antibióticos (PROA) que se promueven desde el PRAN para adultos y menores, se intenten mejorar los hábitos de prescripción que hacen los médicos. Para ello se basan en el principio de la “prescripción prudente” que, como explica el Grupo de Patología Infecciosa de la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (GPI-AEPap), se centra en “evitar la prescripción innecesaria, promover el uso de antibióticos de espectro reducido, optimizar la duración del tratamiento y utilizar, cuando sea posible, la prescripción diferida”.

Con la prescripción diferida de antibióticos (PDA) el profesional sanitario se asegura de que el tratamiento con estos medicamentos solo se inicia si es estrictamente necesario. De esta manera, se logra un uso más racional de los antibióticos para así reducir las resistencias bacterianas, a la vez que se disminuyen sus efectos secundarios y costes. Y, además, se da protagonismo al paciente y su familia en la toma de decisiones.

👉 Por qué se recomienda

menores pediatras hábitos saludables
Imagen: Pavel Danilyuk

Así lo respalda la evidencia científica, como recuerdan desde Cochrane. Los estudios han constatado la seguridad de la prescripción diferida de antibióticos en la mayoría de las infecciones respiratorias. De este modo, se ha corroborado que esta estrategia es capaz de reducir el uso de antimicrobianos en las infecciones respiratorias agudas reduciendo costes y proporcionado un alto grado de satisfacción en los pacientes y los profesionales de la salud.

En el ámbito pediátrico, desde la AEPap se comenta que la PDA “ha demostrado ser segura y no conlleva mayores riesgos que la prescripción inmediata”, ya que las familias disponen del medicamento si realmente hace falta. Además, estos expertos aseguran que mejora la satisfacción de los progenitores y los médicos, ya que se implica a las familias en la toma de decisiones.

Pero su implementación efectiva requiere que todos estamos concienciados. De ahí que estos pediatras reconozcan que es vital promover actividades de educación para la salud que resuelvan dudas y derriben falsas creencias sobre el uso correcto de los antibióticos.

Cómo funciona la prescripción diferida de antibióticos en la infancia

La prescripción diferida de antibióticos consiste en ofrecer a los padres o cuidadores un plan claro de seguimiento y actuación en función de la evolución de los síntomas en sus hijos. Así, en el momento de la consulta y tras valorar al peque y sus circunstancias (gravedad, edad, factores de riesgo, familia), el pediatra puede plantear la PDA a los progenitores, dando los siguientes pasos e instrucciones:

  • Entrega a la familia una receta de antibiótico, pero con la indicación de no recogerla en la farmacia ni administrarla de inmediato.
  • La familia debe esperar y ver la evolución de su hijo en los próximos 2-3 días.
  • Mientras, se tratan los síntomas, como el dolor o la fiebre con analgésicos y otras medidas (reposo, hidratación, higiene nasal…).
  • Si durante ese tiempo los síntomas no mejoran o antes hay un empeoramiento, se debe acudir a la farmacia a por el medicamento y empezar con el tratamiento antibiótico.

Esto no quita para que el pediatra deje claro que puede volver a atender al peque si está peor, aparecen otros síntomas que no se esperaban o los padres lo estiman oportuno, Independientemente de que se dé el medicamento o no al menor. Y, por supuesto, también cabe la posibilidad de que se vuelva a consultar al médico ante la duda de los progenitores de administrar o no el antibiótico.

✔️ Cuándo usar la prescripción diferida de antibióticos en niños

Como explican desde el Grupo de Patología Infecciosa de la AEPap, la prescripción diferida de antibióticos se puede utilizar en infecciones agudas respiratorias no complicadas, cuando en el momento de la consulta no se ha visto con claridad la necesidad de antibióticos.

Así, es habitual hacerlo en casos de otitis media aguda y sinusitis bacteriana aguda con síntomas leves. En general, también es frecuente usar la PDA, en principio, ante bronquitis o neumonía, además de con faringoamigdalitis, ya que en su mayoría son víricas, o en conjuntivitis aguda bacteriana.

❌ Cuándo no utilizar la prescripción diferida en menores

En cambio, no cabe la PDA con síntomas que sugieran infecciones graves o en niños y niñas con alto riesgo de complicaciones (enfermedades crónicas respiratorias, cardiacas, hepáticas, osteomusculares, fibrosis quística, inmunodeprimidos o con malformaciones craneofaciales), como tampoco en menores de 6 meses.

Sigue a Consumer en Instagram, X, Threads, Facebook, Linkedin, Whatsapp, Telegram o Youtube