Saltar el menú de navegación e ir al contenido

EROSKI CONSUMER, el diario del consumidor

Buscador

logotipo de fundación

Canales de EROSKI CONSUMER


Estás en la siguiente localización: Portada > Bebé

Hijos que maltratan a sus padres: cómo reconocerlos y qué hacer

Cada vez son más los chicos y chicas de cualquier condición social que ejercen este tipo de violencia en España

  • Autor: Por
  • Fecha de publicación: martes 19 febrero de 2019

Las denuncias de padres agredidos por sus hijos han aumentado en España de manera extraordinaria: un 400 % en los 10 últimos años. La violencia filio-parental es el conjunto de conductas violentas reiteradas dirigidas hacia los progenitores o adultos que ocupan su lugar. Pueden ser físicas, psicológicas (verbales o no) o económicas. Esta violencia doméstica preocupa y se están poniendo medios para hacerle frente. En las siguientes líneas analizamos el perfil de los hijos que ejercen este tipo de maltrato y el de los padres y las madres que lo sufren y explicamos qué hacer en estos casos.

Cómo reconocer al hijo tirano que maltrata a sus padres

Antes, la violencia filio-parental se asociaba con trastornos psiquiátricos graves, familias desestructuradas, maltratos infantiles, violencia de género o problemas con las drogas, recuerdan desde la Sociedad Española para el Estudio de la Violencia Filio-Parental (Sevifip). Ahora también, pero, como explica Roberto Pereira, su presidente, cada vez son más los chicos y chicas de cualquier clase social (consumidores de hachís y marihuana, como muchos de su edad) que ejercen este tipo de violencia porque se han acostumbrado a hacer lo que quieren en casa, donde se han convertido en los reyes, en los tiranos que han encontrado un vacío de poder, lo han ocupado y utilizan la violencia para mantenerse en él.

Vicente Garrido, criminólogo y profesor de la Universidad de Valencia, considera en su libro 'Los hijos tiranos. El síndrome del emperador' que la clave está en "la naturaleza de la personalidad de estos chicos, que son muy pobres en su capacidad de sentir emociones morales como el cariño o apego a los otros, la empatía, la compasión o el sentimiento de culpa. Desarrollan -prosigue- creencias que les hace verse por encima de las reglas y del derecho de los padres a corregirles".

Este perfil, sin embargo, no se mantiene más alla del hogar: inseguros y de autoestima baja, fuera son aparentemente normales, niños modelo y hasta sumisos. Muchas veces han sufrido acoso escolar, y maltratan por ello a los progenitores por no haberles sabido proteger, o han sido excesivamente protegidos y, al no saber enfrentarse a los problemas por inseguridad, les culpan de eso.

Los progenitores maltratados, por su parte, son padres tardíos, con menos hijos o con uno muy deseado. Por lo general, son sus madres. Tienen miedo a perder su afecto si se muestran severos o duros, al ponerles límites o al negarles cosas. Sobreprotectores, inseguros y sin saber ponerse de acuerdo en la educación de su hijo, se avergüenzan de tener que confesar que su niño les pega y no saben cómo afrontar esa situación.

No esperar para actuar

Saber decir "no" puede ayudar a prevenir esta violencia. No tolerar faltas de respeto es vital, como se recomienda en la 'Guía básica de actuación en situaciones de Violencia Filio-Parental' de Euskarri (Centro de Intervención en Violencia Filio-Parental): ni un insulto ni un empujón. Si con frecuencia, no de manera aislada o puntual, tu hijo te descalifica, quita dinero sin permiso o te agrede, estás sufriendo violencia filio-parental; también si sientes miedo a molestarle y evitas hacerlo. No es normal, propio de la edad ni de la adolescencia. No eres culpable. Estás dentro de un problema que tiene solución (el 80 % de los chicos se reintegran) y que hay que resolverlo cuanto antes, pues puede ir a más. Pero no puedes hacerlo tú solo con tu hijo.

Los expertos consultados recomiendan hablar con alguien de confianza y contactar con los servicios sanitarios o sociales para pedir orientación y buscar apoyo: asociaciones sin ánimo de lucro como Euskarri o Fundación Amigó; diputaciones, gobiernos, ayuntamientos... Deberá ir toda la familia, pues el problema es familiar. Y si la conducta agresiva puede poner en riesgo tu integridad o la del resto de la familia, habrá que contactar con la policía y poner una denuncia. Y aunque resulte difícil, en caso extremo, puedes pedir que tu hijo abandone la casa y que pase a formar parte de algún programa de acogida.

El juez de menores de Granada, Emilio Calatayud, lo tiene claro. "Si tus hijos te maltratan y tienen menos de 18 años, hay que denunciarlos. Y si son mayores, los echáis de casa y luego vais a los tribunales para que los deshereden", recoge en una entrada del blog que comparte con el periodista Carlos Morán en el periódico 'Ideal'.

Las medidas judiciales (condenas) que los jueces interponen a los menores vienen en su ayuda. Son programas de intervención educativa y de ocio saludable individualizado, a menudo relacionados con el estudio, el deporte o la prestación de servicios en beneficio de la comunidad, como colaborar con entidades de ayudas a víctimas de violencia doméstica o participar en talleres sobre habilidades de competencia social, de comunicación o de desarrollo de la empatía.

Una de las medidas judiciales más curiosas es la que ha impuesto la jueza de menores de Las Palmas de Gran Canarias, Reyes Martel, a varios jóvenes que ejercían esta violencia: recorrer el Camino de Santiago, algunos con sus padres o madres. El año pasado 106 menores, también de otros juzgados de España, hicieron la ruta jacobea canaria y la unieron al camino inglés que discurre de A Coruña a Santiago. "Los chavales han tenido una evolución muy buena: han cumplido sus medidas de forma satisfactoria, han reordenado su vida, han vuelto a casa, otros a sus estudios, a su formación ocupacional... Repetiremos este año", avanza Martel, quien fundó una asociación sin ánimo de lucro, Up2U Project, a través de la que intentan complementar las herramientas que utilizan para trabajar con estos menores con problemas.


Para acceder a más contenidos, consulta la revista impresa.

Etiquetas:

violencia

RSS. Sigue informado

Al publicar un comentario aceptas la política de protección de datos

Te puede interesar:

Infografías | Fotografías | Investigaciones