Características básicas del jardín francés

La clave está en disposición geométrica de sus elementos
Por mediatrader 23 de septiembre de 2002

A la hora de imprimir un estilo determinado al jardín es conveniente conocer previamente las características y las posibilidades propias de cada estilo, además de valorar si éstas se ajustan a las cualidades del terreno que se dispone y al gusto personal de cada uno. Establecer una clasificación puede ser un arduo trabajo, por lo que las próximas líneas estarán dedicadas a una serie de pequeños rasgos sobre el denominado jardín francés.

El estilo de jardín francés se puede decir que se basan en un principio geométrico y acotado, con un orden decorativo muy marcado en el que las flores y los setos toman un gran protagonismo. Además los parterres son muy recargados y en ocasiones parecen auténticos tapizados.

En el jardín francés también es muy recurrida la topiaria sobre todo en sus formas geométricas. La topiaria es una técnica que permite ornamentar los jardines dando formas diversas a una o varias plantas. Algunas de las especies más apropiadas para realizar esta técnica son el cedro, la azalea y el ficus benjamina, entre otras.

Los ornamentos no naturales también tienen un papel estelar en este tipo de jardines, utilizando sobre todo fuentes y esculturas entre otros, aunque en espacios amplios también se puede recurrir a la instalación de estanques o pérgolas. Sin embargo, el césped queda relegado a un segundo plano, cuyo uso se limita como base para los ornamentos y arreglos florales.

Asimismo, los senderos aparecen muy bien definidos, con trazos muy lineales, que en sus bordes están acompañados por coníferas u otros árboles con copa recortable.