Tarjetas de afinidad deportiva

Bancos y cajas aprovechan el gancho del fútbol para lanzar productos financieros y comercializarlos bajo la estrategia de la emisión de tarjetas
Por José Ignacio Recio 11 de octubre de 2007

Desde bonificaciones por los goles que consigue un determinado club de fútbol, hasta tarjetas de crédito personalizadas con los colores del equipo favorito del cliente. La implicación de los bancos y cajas de ahorro con el mundo del deporte en general, y con el del fútbol en particular, va más allá del patrocinio a clubes o eventos deportivos. Las entidades financieras aprovechan el gancho del deporte para lanzar nuevos productos financieros y comercializarlos bajo la estrategia de la emisión de tarjetas. La apuesta es amplia, y no se limita a los grandes clubes de la Liga de Fútbol Profesional, sino que abarca a los más modestos de segunda y tercera división, como la Gimnástica Segoviana, Extremadura, Leganés o Racing Club Ferrol, entre otros. E incluso va más allá del deporte rey, y se asocia a otros menos masificados y populares como el hockey sobre hierba o el baloncesto.

Captar clientes

Lograr descuentos al llenar el depósito de gasolina de su coche, pasar una noche en un hotel o, simplemente, financiar el abono de su club. Son algunos de los beneficios que obtienen los usuarios de unas tarjetas de crédito diferentes. Con ellas, aAdemás,es posible pagar una cena en un restaurante o comprar en unos grandes almacenes.Son las denominadas tarjetas “affinity” (afinidad), un producto al que recurren cada vez más clubes y entidades financieras para conseguir clientes. Es raro encontrar una entidad deportiva que no disponga de una tarjeta de estás características. Están incluidos prácticamente todos los clubes: Athletic de Bilbao, Atlético de Madrid, Fútbol Club Barcelona, R. C. D. Mallorca, R. C. D. Español, Real Madrid, Osasuna, Valencia C. F., Villareal, Real Valladolid o Sevilla C. F.forman parte de esta oferta, pero además están asociadas a otros deportes, aunque a un nivel más modesto, como en el caso del baloncesto.

No ofrecen ninguna ventaja adicional, salvo la obtención de ciertos descuentos en eventos organizados por un club determinado

La mayoría de estas tarjetas son de débito o crédito, con similares características y prestaciones que las que proporcionan el resto de las disponibles en el mercado. No ofrecen ninguna ventaja adicional, salvo la obtención de ciertas descuentos en eventos organizados por un club determinado, y en productos deportivos, además del valor sentimental de llevar en la cartera la tarjeta del “club de nuestros amores”.

Con esta iniciativa, los clubes deportivos suscriptores pretenden ofrecer ventajas a sus socios, ya sea en forma de descuentos en la compra de productos, en el acceso a determinados servicios o en la obtención de beneficiosas fórmulas de pago. Pero también se benefician las entidades bancarias, que emiten un mayor número de tarjetas. Porque uno de los principales objetivos de la puesta en marcha de estas tarjetas es, para ambos, el mismo: fidelizar clientes. A cambio, proporcionan la ventaja de no tener que cambiar de banco. Otro gancho para captar clientes es ofrecer a los socios o simpatizantes del equipo en cuestión promociones periódicas: regalos, sorteos de material deportivo, viajes para acompañar al equipo en sus desplazamientos… Y, en algunos casos, descuentos en determinados establecimientos.

Fidelización

Las estrategias empleadas por las entidades financieras son diversas, incluso originales. Algunas vinculan las affinity a los resultados obtenidos por el equipo de fútbol favorito del titular de la tarjeta. Así, proporcionan bonificaciones por los goles logrados por el Bilbao, el Madrid o el Sevilla… De esta forma, el titular de estas tarjetas puede recibir hasta seis euros por cada partido ganado en la liga. Otras entidades ofrecen ciertos privilegios financieros al cliente, que varían en función de la tarjeta contratada -es decir, de cada club-. En general, contemplan descuentos para los partidos, eventos deportivos, acceso a sorteos relacionados especialmente con la actividad deportiva, e incluso en algunos casos, la cuota anual completamente gratis. También dan derecho a descuentos automáticos en empresas y establecimientos adheridos (centros de ocio, parques de atracciones, restaurantes, hoteles, cafeterías, etc.), así como el acceso a un club comercial de productos y servicios del club. Estas tarjetas están disponibles en su doble modalidad, oro y clásica.

Algunas “affinity” también se pueden contratar en la modalidad on line

El principal objetivo de las “affinity” es conseguir fidelizar a los usuarios, tanto por parte de la entidad financiera como por la del club deportivo. La estrategia comercial empleada por los bancos y cajas de ahorros es el lanzamiento de una tarjeta específica que cubra las necesidades del socio. Casi todas las entidades disponen en la actualidad de este producto bancario, todos similares, aunque con pequeños matices que los hacen diferentes de las otras tarjetas. En algunos casos, a las ventajas de una Visa normal (pago a fin de mes o aplazado, sin costes de emisión y sin comisión de mantenimiento durante el primer año) se suma el participar de promociones para seguir a su equipo. Algunas “affinity”, dependiendo de la entidad bancaria, se pueden contratar en la modalidad on line, como en el caso de los miembros de varios colectivos deportivos (Valencia C. F., Villareal Club de Fútbol o Pamesa Valencia). Los límites de crédito de estas tarjetas, en la versión oro, van desde 5.000 euros como mínimo hasta 15.000 euros como máximo, en función de los criterios de riesgos establecidos para cada cliente, mientras que en las compras realizadas los límites oscilan desde 500 euros a 10.000 euros, dependiendo de los criterios de riesgos establecidos para cada cliente.