El acoso escolar desciende pero no desaparece de las aulas

Un informe del Defensor del Pueblo señala que tres de cada diez alumnos de Secundaria son insultados a diario
Por mediatrader 28 de marzo de 2007

El acoso escolar ha descendido significativamente pero no termina de desaparecer, según concluye un informe del Defensor del Pueblo que fue llevado ayer al Parlamento semanas después de darlo a conocer al público.

El estudio, titulado «Violencia Escolar: el maltrato entre iguales en la educación secundaria obligatoria 1999-2006» demuestra «una clara disminución de la incidencia del maltrato especialmente en aquellas conductas violentas más frecuentes y menos graves», dijo Enrique Múgica.

En el capítulo de insultos, el porcentaje de víctimas ha pasado del 39% del estudio anterior al 27%, en torno a medio millón de alumnos. Otra forma de maltrato verbal, como poner motes ofensivos, se ha reducido en proporción similar, del 38% al 27%. Ignorar o hacer el vacío, ha pasado del 14,2% al 9,5%, y esconder cosas a la víctima, del 22% al 16%. Por su parte, el «ciberbullying» (acoso a un compañero a través de Internet y el teléfono móvil) no pasa del 5%, aunque los casos conocidos adquieran mucha notoriedad.

En conductas más graves, aunque también más minoritarias, el descenso ha sido más leve. Las amenazas pasan del 9,8% anterior al 6,4% actual, y el acoso sexual, del 2% al 0,7%. Los agresores son, tanto ahora como entonces, preferentemente chicos, aunque las maledicencias son más habituales entre las féminas.

Los primeros cursos de Secundaria concentran mayores tasas de maltrato y de acoso escolar, y en el caso de los profesores, casi la mitad dice que los alumnos se meten a veces con ellos, y un 18% ha sido ya testigo de esas conductas.

Por otro lado, los alumnos inmigrantes son «ignorados» por sus compañeros en una proporción del 20%, el doble que sus compañeros autóctonos, y son víctimas también en mayor medida de amenazas con armas, un 1,9%, frente al 0,4% de los nacionales.

Para atajar la violencia y el maltrato en las aulas, Múgica apuesta por mejorar el conocimiento del problema, involucrar en la prevención a todos los agentes implicados, y dotar de los medios y recursos necesarios a la comunidad educativa.