Envases de alimentos y bebidas: los plásticos que más contaminan el planeta

Un nuevo informe advierte que los residuos derivados de envases de comida y bebida copan las costas de todo el mundo. Reciclar ya no es suficiente: es necesario reducir el consumo de plásticos de un solo uso
Por Sonia Recio 5 de junio de 2026
envases alimentarios y contaminación
Imagen: cgdeaw / iStock
Los envases de comida y bebida, como botellas, tapas, envoltorios y bolsas, se han convertido en los grandes protagonistas de la basura que invade playas y litorales de todo el mundo. Un estudio reciente en 112 países confirma que la mayoría de estos residuos plásticos procede directamente de lo que comemos y bebemos a diario. La magnitud de la basura marina es tal que los investigadores advierten de que el reciclaje, por sí solo, ya no basta. Resulta imprescindible reducir la producción de plástico y replantear su uso: priorizar productos reutilizables, evitar envases innecesarios y apostar por sistemas que minimicen el desperdicio desde el origen. Como vemos a continuación, no se trata solo de gestionar mejor los residuos, sino de transformar la forma en que consumimos.

El plástico, principal contaminante de las playas de todo el mundo

Un estudio publicado en la revista científica One Earth pone cifras a uno de los mayores problemas ambientales del planeta: la contaminación marina por plásticos. La investigación, liderada por la Universidad de Plymouth (Reino Unido), ofrece una de las radiografías más completas hasta la fecha sobre este tipo de basura acumulada en playas de todo el mundo.

El trabajo analiza más de 5.000 encuestas de residuos realizadas en 112 países, cubriendo los siete continentes, nueve sistemas oceánicos y 13 mares regionales. La muestra representa al 86 % de la población mundial, lo que permite identificar patrones globales con un alto grado de fiabilidad. El estudio se centra en objetos grandes y fácilmente identificables (no en microplásticos), partiendo de la premisa de que estos elementos reflejan mejor las tendencias generales de contaminación.

contaminación ambiental con envases de plástico
Imagen: Kanawa_Studio / iStock

➡️​ Cuáles son los residuos plásticos más frecuentes

Las conclusiones son claras: los plásticos asociados al consumo de alimentos y bebidas se sitúan entre los tres tipos de residuos más comunes en el 93 % de los países analizados. Esta tendencia es transversal y no depende de la región ni del nivel de desarrollo económico. Se repite tanto en las cinco naciones más pobladas del mundo —India, China, Estados Unidos, Indonesia y Pakistán— como en países europeos como el Reino Unido.

En concreto, tres tipos de residuos plásticos destacan en la contaminación de las playas:

  • Envases de alimentos
  • Tapas y tapones
  • Botellas

Estos objetos figuran entre los más comunes en más de la mitad de los países estudiados. A ellos se suman las bolsas de plástico y las colillas de cigarrillos, cuya presencia es prácticamente universal.

Más allá del ranking, el estudio revela un patrón estructural: la basura marina está compuesta mayoritariamente por productos de vida útil muy corta, diseñados para un solo uso y desechados en cuestión de minutos.

➡️ Un problema global, pero con matices locales

A escala mundial, se estima que 20 millones de toneladas de residuos plásticos llegan cada año al medio ambiente. Aunque los sistemas de recogida y reciclaje han mejorado en muchas regiones, los investigadores alertan de que estas medidas siguen siendo insuficientes.

microplásticos
Imagen: Grafissimo / iStock

“Los mismos tipos de residuos dominan las costas de todo el mundo, independientemente del nivel de ingresos o de la calidad de la gestión de residuos, lo que refuerza la necesidad de medidas globales jurídicamente vinculantes”, señala Richard C. Thompson, investigador principal del estudio, en declaraciones a SINC, que es el Servicio de Información y Noticias Científicas, dependiente de la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT).

El análisis también detecta particularidades regionales. En países como Corea del Sur, por ejemplo, adquieren mayor peso los residuos vinculados a la pesca y la actividad marítima. Sin embargo, incluso allí, las botellas de plástico continúan ocupando posiciones destacadas. Los autores aclaran que los datos no permiten comparar niveles absolutos de contaminación entre países, sino identificar qué tipos de residuos predominan en cada uno.

Más allá del reciclaje: actuar en el origen

El estudio pone de relieve un problema importante: la gestión de los residuos plásticos no basta para frenar la contaminación ambiental. Medidas como la limpieza de playas o el refuerzo de los sistemas de recogida pueden reducir la basura costera hasta en un 29 %, pero su impacto es limitado si no se actúa sobre el origen del problema.

Los investigadores insisten en la necesidad de reducir la fabricación de plásticos, especialmente los productos de un solo uso. Esto plantea un reto estructural: revisar el modelo de consumo que ha normalizado la proliferación de artículos desechables. Durante décadas, la comodidad y el bajo coste han impulsado su expansión, pero su impacto ambiental pone en cuestión la sostenibilidad de este sistema.

La responsabilidad, subraya el estudio, es compartida:

  • Las administraciones deben reforzar la regulación y los sistemas de gestión.
  • La industria tiene que rediseñar envases y apostar por alternativas sostenibles.
  • Los consumidores pueden reducir el uso de productos desechables y priorizar opciones reutilizables.

C. Thompson recuerda, además, que “los residuos pueden desplazarse largas distancias mediante las corrientes oceánicas”. Y concluye, en declaraciones a SINC, que estos patrones “envían una señal contundente tanto a los responsables políticos como a la industria sobre la necesidad de priorizar intervenciones dirigidas a los envases de alimentos y bebidas”.

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