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¿Cuáles son los tipos de cáncer que más afectan a los niños?

Los tipos de cáncer más frecuentes en la infancia se pueden dividir en dos grandes grupos: las enfermedades hematológicas, como las leucemias y los linfomas, y los tumores sólidos

cancer infantil Imagen: iStock

El cáncer infantil no es una sola enfermedad, sino que incluye un gran número de enfermedades, con unas características particulares y con un comportamiento absolutamente diferente entre sí. Sin embargo, todas estas enfermedades tienen un denominador común: se originan a partir del crecimiento anormal de una sola célula o de un grupo de ellas, que poseen la capacidad de invadir tanto los órganos vecinos como los órganos alejados. En general, los tipos más frecuentes de cáncer en la infancia se pueden dividir en dos grandes grupos: las enfermedades hematológicas (leucemias y linfomas) y los tumores sólidos. Lo detallamos en este artículo.

Leucemia en niños

La leucemia es un cáncer de la sangre que se origina en la médula ósea, tejido que se encuentra en el interior de los huesos y que produce las células sanguíneas (glóbulos rojos, blancos y plaquetas). Se produce por la proliferación incontrolada de unas células que se denominan “blastos” (glóbulos blancos inmaduros), que se generan en la médula ósea, desplazando el resto de células sanguíneas, por lo que el niño presenta síntomas de anemia (cansancio, palidez…) y hemorragias (hematomas) e infecciones, entre otros. Se trata del cáncer infantil más frecuente y existen varios. Las más habituales en niños son las leucemias linfoblásticas agudas.

¿Cuál es la leucemia más común?

  • Leucemia linfoblástica aguda (LLA). Es el tipo de leucemia más común en los niños. Afecta a los linfocitos. Un porcentaje importante de niños con LLA tienen edades comprendidas entre dos y ocho años, pero también puede aparecer en otras edades.
  • Leucemia mieloide o granulocítica aguda. Por lo general se presenta en personas adultas, pero cuando aparece en niños, lo hace durante toda la infancia y la adolescencia. Las células malignas se forman a partir de las células que dan origen a los neutrófilos.
  • Leucemia mieloide crónica. Las leucemias crónicas son poco frecuentes en niños. Su característica es la presencia de un gran número de neutrófilos inmaduros.

Linfomas en niños

Los linfomas son cánceres que se desarrollan a partir del sistema linfático, el cual forma parte del sistema inmunológico. Este sistema linfático se encuentra en una serie de órganos como son el bazo, el timo, los ganglios o la médula ósea, y otros órganos que contienen tejido linfoide como las amígdalas, la piel, el intestino delgado y el estómago. Un linfoma puede desarrollarse en cualquiera de estos órganos. Hay dos tipos:

  • El linfoma de Hodgkin. En general, afecta a los ganglios linfáticos periféricos, en personas de 10 a 30 años.
  • El linfoma no Hodgkin es más frecuente en los niños. También puede aparecer en hígado, bazo, sistema nervioso, médula ósea y ganglios linfáticos.

Tumores sólidos más frecuentes en niños

La palabra tumor no siempre implica el diagnóstico de cáncer. Algunos tumores son benignos y por tanto no cancerosos, mientras que, en otros, las células son muy agresivas originando tumores sólidos malignos. Los más habituales en niños son los siguientes:

Tumores del sistema nervioso central

Los tumores cerebrales se clasifican y denominan por el tipo de tejido en el cual se desarrollan. Constituyen el segundo tumor más frecuente en los niños. Pueden aparecer en cualquier edad en la infancia y en la adolescencia, aunque son más frecuentes entre los cinco y los diez años de vida. Pueden producir convulsiones, cefaleas, vómitos, irritabilidad, alteraciones de la conducta, somnolencia, etc.

Neuroblastoma

Es un tumor que se forma en las células nerviosas simpáticas desde el cuello a la pelvis. La localización más frecuente es el abdomen. Es un tumor que solo se desarrolla en niños, en general por debajo de los cinco años. Uno de los síntomas más característicos es la presencia de una masa y dolor abdominal, pero además puede acompañarse de diarrea y dolor de huesos.

Tumor de Wilms

Este tumor maligno afecta a las células de los riñones. Ocurre, por lo general, en niños antes de los 10 años. Los síntomas más frecuentes son la presencia de una masa abdominal, fiebre, pérdida de apetito, presencia de sangre en la orina o dolor abdominal.

Retinoblastoma

Es un tumor maligno de la retina. En casi la mitad de los pacientes es bilateral. Lo más frecuente es que este tumor se desarrolle en niños menores de cinco años, aunque puede aparecer a cualquier edad.

Rabdomiosarcoma

Este tipo de sarcoma de partes blandas afecta fundamentalmente a las células de los músculos. Aunque puede ocurrir en cualquier área muscular, las localizaciones más frecuentes son cabeza y cuello, pelvis y extremidades. Ocurre con más frecuencia en varones y en edades comprendidas entre los dos y seis años.

Osteosarcoma

Es la forma de cáncer de hueso más frecuente en los niños. En general, aparecen en los huesos largos del brazo (húmero) y de la pierna (fémur y tibia). Ocurre entre los 10 y 25 años, y es más frecuente en varones.

Sarcoma de Ewing

Esta forma de cáncer de hueso afecta a una parte diferente del hueso (la diáfisis o parte central del hueso) y se presenta en huesos diferentes a los huesos largos y huesos planos. Al igual que el osteosarcoma, en general se presenta entre los 10 y los 25 años y afecta más a varones que a mujeres.

Investigación en cáncer infantil

investigacion cancer infantil
Imagen: Konstantin Kolosov

En la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) contamos con 22 proyectos en cáncer infantil centrados en la mejora del diagnóstico y el tratamiento de diferentes tipos de tumores infantiles. Este es un resumen de los resultados más importantes que se han conseguido en el último año en cáncer infantil gracias a los proyectos de investigación en marcha:

Investigación de la leucemia linfoblástica aguda

La leucemia linfoblástica aguda (LAL) es el tipo de leucemia más común en niños y niñas con edades comprendidas entre los dos y los ocho años. Podemos diferenciar dos grandes grupos en función de si afecta a los linfocitos tipo B o T. Las LAL de tipo B son, prácticamente, la mayoría de los casos. Desde la AECC hemos apoyados diferentes proyectos que han obtenido resultados en ambos tipos de leucemia.

Por ejemplo, la investigación dirigida por la doctora Clara Bueno (Institut de Recerca contra la Leucemia Josep Carreras) ha permitido identificar una alteración cromosómica que influye en la agresividad de este tumor. Esta alteración es un buen marcador que puede ayudar a mejorar el diagnóstico, estratificación y pronóstico de los pacientes pediátricos con leucemia linfoblástica aguda.

En esta línea, el investigador predoctoral Adrián Montaño (CIC-Salamanca) y su equipo han confirmado la importancia de una alteración genética para la supervivencia de las células tumorales de este tipo de leucemia linfoblástica aguda. Esta alteración podría ser un punto débil de este tipo de cáncer contra el que desarrollar fármacos para mejorar el tratamiento en casos de resistencia.

Otro proyecto de investigación en leucemia linfoblástica aguda, pero en este caso de tipo T, es el de la doctora María Luisa Toribio (CBMSO – CSIC). Su trabajo ha identificado una molécula que resulta ser un punto débil de la leucemia linfoblástica aguda, al cual se puede atacar específicamente con determinados fármacos haciendo que el tumor no pueda progresar y, de esta manera, prevenir las recaídas.

Nueva línea de investigación en neuroblastoma

El neuroblastoma es un tumor sólido que solo se desarrolla en niños, generalmente menores de los cinco años.

Dentro de los proyectos de investigación que la Asociación Española Contra el Cáncer apoya, destaca para este tipo de tumor infantil el estudio dirigido por la doctora Rosa Noguera (INCLIVA). Gracias a este proyecto se ha conseguido identificar una molécula clave (vitronectina), que podría influir en el crecimiento y la metástasis del neuroblastoma. La investigación apunta a esta molécula como una posible diana terapéutica para impedir que las células tumorales de neuroblastoma puedan invadir otras partes del cuerpo.

Por último, cabe reseñar el proyecto de la doctora Ana Fernández Teijeiro Álvarez, para la creación de la plataforma ECLIM-SEHOP, que facilita la participación de España en el desarrollo de ensayos clínicos en oncología pediátrica. En total, en tres años ha brindado soporte a más de 20 ensayos clínicos, ocho estudios observacionales, e implicando a más de 150 pacientes.

AECC

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