Consumir en altas dosis carnes rojas puede aumentar el riesgo de sufrir artritis reumatoide, según un estudio de la Universidad de Manchester

La ausencia de fruta en la dieta alimenticia también influye en la aparición de la enfermedad
Por mediatrader 7 de diciembre de 2004

Un equipo de investigadores de la Universidad de Manchester ha realizado un estudio, que publica «Arthritis and Rheumatism», en el que aseguran que una dieta con consumo elevado de carnes rojas puede incrementar el riesgo de sufrir artritis reumatoide(AR), una enfermedad inflamatoria crónica del sistema inmunitario que ha sido relacionada con una combinación de factores genéticos y ambientales.

Asimismo también han comprobado que las carnes ricas en recursos proteínicos están asociadas al incremento del riesgo de sufrir la enfermedad, mientras que otras con altos niveles de grasas no tienen tanto impacto.

Los expertos han estudiado la evolución los pacientes, de entre 45 y 75 años, que fueron emparejados según su edad, sexo e índice de masa corporal con 176 sujetos control. Al comienzo cada persona detalló su dieta durante 7 días, registrando las cantidades de alimento consumidos. Además facilitaron su historial como fumadores.

El consumo de carne fue el principal diferenciador entre los pacientes. Tras ajustar aspectos como el tabaquismo y otros posibles elementos de la dieta que pudieran llevar a confusión, los pacientes con un alto nivel de consumo de carnes rojas mostraron un riesgo dos veces mayor de desarrollar AR.

La alimentación

Los expertos estiman que un 40% del riesgo de padecer la enfermedad se debe a la alimentación aunque el hábito de fumar también es un factor de riesgo para el desarrollo de la enfermedad. Hasta el momento la dieta alimenticia como desencadenante de la AR ha sido menos investigada, aunque estudios han sugerido el beneficio protector de tomar pescado, los peligros del café y una reducción de los riesgos entre las mujeres que toman alcohol de forma moderada.

Asimismo otros estudios realizados con anterioridad han demostrado que la ausencia de fruta en la dieta, sobre todo de vitamina C, incrementa hasta tres veces el riego de sufrir artritis inflamatoria.