Indemnizan con 42.070 euros a una paciente que perdió la visión de un ojo en una operación

La mujer se sometió a una intervención con cirugía láser para corregir la miopía que padecía
Por mediatrader 27 de julio de 2003

La compañía aseguradora del Colegio de Médicos de Jaén indemnizará con 42.070 euros a una paciente que perdió la visión de un ojo por la aplicación defectuosa de cirugía láser para corregir la miopía que padecía, en una clínica oftalmológica jienense.

Sin necesidad de que el caso llegara a los tribunales, la aseguradora médica ha reconocido el error y ha planteado su disposición a resarcir el daño ocasionado en un acuerdo alcanzado con el abogado de la reclamante, en el que admite la pérdida de visión y el daño moral ocasionado a la paciente.

Los hechos tuvieron lugar en 2001, cuando la demandante acudió a la consulta de un oftalmólogo para preguntar sobre la posibilidad de corregir quirúrgicamente su miopía. El facultativo, tras examinarla, le indicó una intervención mediante «cirugía con láser excimer según la técnica de Lasik».

Una vez practicada la operación, la mujer presentó pliegues corneales en uno de los ojos intervenidos, por lo que el oftalmólogo decidió someterla a una nueva intervención, que le supuso la pérdida de la visión del ojo derecho, sin posibilidad de recuperación y quedó con visión monocular.

La presidenta de la Asociación del Defensor del Paciente (ADEPA), Carmen Flores, dijo, al respecto de este incidente, que se ha producido un aumento de casos de este tipo debido a la deficiente información proporcionada por algunos médicos especialistas en oftalmología que practican habitualmente cirugía refractiva, así como a una publicidad cada vez más agresiva, que promete resultados «garantizados» e «inmediatos». Pese a admitir que los casos de ceguera u otras complicaciones oculares graves son poco frecuentes, Flores señaló que «hay que advertir a las personas que deciden someterse a una intervención de cirugía refractiva para corregirse la miopía, el astigmatismo o la hipermetropía, que esta cirugía, al igual que cualquier otra intervención quirúrgica, no se haya exenta de riesgos o complicaciones».

Flores recomienda a aquellas personas que quieran someterse a una operación de este tipo, comprobar que la clínica «cuenta con la presencia de un licenciado en Medicina y Cirugía especializado en Oftalmología, un anestesista y personal asistente titulado y con experiencia en cirugía oftalmológica y, además, ha de contar con una sala de quirófano y otra con equipo de reanimación adecuado».

También aconseja exigir presupuestos detallados por escrito y con especificación de la técnica quirúrgica empleada y del instrumental que se va a utilizar en la intervención, así como la realización de pruebas preoperatorias y optométricas que confirmen la no existencia de ninguna contraindicación.