Qué es el hantavirus
Los hantavirus (Hantaviridae) son un grupo de virus zoonóticos, lo que significa que se pueden transmitir de los animales a las personas. En el caso de los mamíferos, se transmiten principalmente por roedores y pueden causar enfermedades graves en humanos.
El Ministerio de Sanidad detalla que la infección por hantavirus es una zoonosis poco frecuente pero potencialmente grave. Su impacto clínico puede variar desde síntomas leves hasta cuadros severos con insuficiencia respiratoria y, en ciertos casos, la muerte.
En las personas, estos virus producen sobre todo dos tipos de afecciones: la fiebre hemorrágica con síndrome renal (FHSR) y el síndrome pulmonar por hantavirus (SPHV), una afección respiratoria muy grave.
Cómo se diagnostica el contagio por hantavirus
Para el diagnóstico de una infección por hantavirus se tiene en cuenta una combinación de síntomas, antecedentes de exposición y pruebas de laboratorio.
Lo primero es la sospecha médica. Comienza cuando una persona presenta síntomas compatibles con este virus y ha estado en lugares donde se han detectado otros casos (como el crucero). También, cuando alguien con síntomas ha estado en entornos donde puede haber roedores o sus excrementos.
Para confirmarlo, se realizan análisis de sangre específicos que detectan:
- Anticuerpos frente al hantavirus (serología)
- Material genético del virus en algunos casos
Además, pueden utilizarse otras pruebas para evaluar la gravedad:
- Radiografía o escáner de tórax (para ver afectación pulmonar)
- Análisis generales de sangre (para detectar alteraciones características)

Síntomas y tratamiento de la infección por hantavirus
El periodo de incubación va de una a cinco semanas desde la exposición al virus. En la mayoría de los casos, los primeros síntomas aparecen entre las dos y las cuatro semanas tras el contacto. Pero ¿cuáles son exactamente estos síntomas?
Los expertos señalan que el inicio de la enfermedad suele ser inespecífico y parecido a una gripe, con fiebre, dolor muscular, cansancio, cefalea y, en ocasiones, síntomas digestivos como náuseas o vómitos. Posteriormente, en los casos más graves, puede aparecer dificultad respiratoria progresiva debido a la acumulación de líquido en los pulmones. Esto requiere atención médica urgente, como ha sucedido con la persona que han trasladado del crucero a Sudáfrica.
Sin embargo, no existe un tratamiento antiviral específico. El manejo es fundamentalmente de soporte hospitalario, con medidas como la administración de oxígeno o ventilación mecánica en los casos más graves. Por ello, la detección precoz es clave para mejorar la evolución del paciente.
Cómo se contagia el hantavirus

- El contagio se produce, sobre todo, al inhalar partículas contaminadas procedentes de la orina, las heces o la saliva de roedores infectados, especialmente en espacios cerrados o mal ventilados.
- También puede darse por contacto directo; por ejemplo, si se consumen alimentos almacenados en despensas a las que acceden roedores infectados.
- De forma menos frecuente, se puede contagiar por mordeduras.
- La transmisión entre personas es extremadamente rara, aunque puede ser algo más probable en un espacio pequeño, como una embarcación.
Qué se recomienda para prevenir el contagio
La principal medida de prevención es evitar el contacto con roedores y sus excrementos. Para ello, es fundamental seguir estas pautas:
- Mantener los espacios limpios.
- Almacenar correctamente los alimentos.
- Sellar posibles accesos de roedores.
- Extremar las precauciones al limpiar zonas potencialmente contaminadas, utilizando protección (guantes y mascarilla) y evitando levantar polvo.


