Viruela del mono: todas las preguntas que te haces sobre esta enfermedad y sus respuestas

La OMS ha declarado el reciente brote de la viruela del mono una emergencia de salud pública de importancia internacional. ¿Por qué? Conoce sus síntomas y cómo prevenir el contagio
Por María Huidobro González 31 de julio de 2022
viruela del mono
Imagen: Alexandra_Koch
Desde el 23 de julio, la viruela del mono ya es una emergencia de salud pública de importancia internacional (ESPII), según la Organización Mundial de la Salud (OMS). La anterior declaración ocurrió en enero de 2020 con la covid-19. Han pasado poco más de dos meses desde que la Agencia Nacional de Seguridad Sanitaria de Reino Unido (UKHSA) identificara en el país los primeros casos del actual brote, sin que hubiera antecedentes de viajes recientes a zonas endémicas y sin contacto conocido con un caso importado semanas antes. Hoy, son ya más de 20.000 los contagios confirmados en 75 países, han muerto ocho personas y España es la región europea con más personas infectadas (cerca de 4.300 en el boletín de Sanidad del 29 de julio). ¿Qué se sabe de esta enfermedad? A continuación, te contamos qué síntomas causa, cómo se contagia, qué formas hay de curarla y qué tienes que hacer si la tienes, vives con un contagiado, eres contacto estrecho o quieres prevenirla.

Qué es la viruela del mono

La viruela del mono, también llamada monkeypox, es una enfermedad zoonótica vírica, es decir, que puede pasar de animales a humanos. De hecho, se denomina viruela del mono porque el virus que la causa se descubrió en 1958 en colonias de monos usados con fines de investigación en un laboratorio danés. No fue hasta 1970 cuando se notificó el primer caso en humanos: un bebé de 9 meses en República Democrática del Congo.

El virus de la viruela del mono (MPXV) pertenece al género Orthopoxvirus, de la familia Poxvirida. Y hay dos cepas: la de África occidental y la de África central, con mayor mortalidad. El brote actual corresponde a la cepa de África Occidental, más leve. En dos meses, de los cerca de 20.000 casos registrados en 75 países (la mayor parte en Europa y EE. UU.), se han reportado tres muertos en Nigeria, dos en la República Centroafricana, dos en España y uno en Brasil.

El Grupo de Trabajo sobre Vacunaciones de la Sociedad Española de Epidemiología (SEE) ha elaborado una guía sobre la enfermedad donde explica que el MPXV es muy similar en síntomas al virus de la viruela ya erradicada en la década de los 80, pero tiene dos diferencias: es menos contagiosa y menos grave. No obstante, como se está transmitiendo fuera de su zona endémica habitual (África Central y Occidental), es necesario “ejercer un control epidemiológico estricto para evitar una transmisión extensa del virus”.

De ahí la declaración de la OMS. Para la mayoría de los miembros de su Comité de Emergencias del Reglamento Sanitario Internacional (RSI), este brote cumple con los criterios para considerarlo una emergencia (ESPII): evento extraordinario que surge de forma repentina; constituye un riesgo de salud pública para otros Estados; y puede requerir una respuesta internacional coordinada inmediata. Por eso, da una serie de recomendaciones temporales para evitar la expansión.

Cómo se contagia la viruela del mono

Se desconoce cuál es el reservorio animal del virus, pero sí se sabe que los roedores y primates de zonas endémicas pueden transmitirlo.

virus de la viruela
Imagen: CDC

El virus de la viruela símica se transmite entre humanos mediante el contacto directo con piel infectada, fluidos corporales o gotas respiratorias de una persona infectada con la que se mantienen relaciones sexuales o en otras situaciones de contacto físico continuado y prolongado.

Por tanto, una mujer embarazada puede contagiarlo a su hijo a través de la placenta o el padre a su bebé al hacer el método canguro. Sin embargo, por ahora, el 98 % de los contagios se concentran en el colectivo de hombres que tienen sexo con otros hombres, informa la OMS.

También puede ocurrir por contacto con objetos contaminados como ropa de cama, vendajes, platos, etc.

¿Cuáles son sus síntomas?

El periodo de incubación del virus de la viruela del mono es de 6 a 13 días, aunque puede oscilar entre 5 y 21 días. Suele presentarse con una combinación de síntomas, que duran entre dos y cuatro semanas:

  • Fiebre
  • Cefalea
  • Astenia (cansancio), agotamiento
  • Escalofríos
  • Dolor de espalda, mialgia (dolores musculares)
  • Ganglios linfáticos inflamados (linfadenopatía)

Entre uno o cinco días después del inicio de la fiebre, comienzan a desarrollarse en la piel las lesiones características de esta enfermedad. Las primeras son enantema, lesiones en las mucosas de la boca. Después, surge una erupción cutánea que se concentra en la cara (95 % de los casos) y las palmas de las manos y plantas de los pies. Las lesiones (planas o ligeramente elevadas, llenas de líquido transparente o amarillento) varían de tamaño y evolucionan desde máculas, pápulas, vesículas, pústulas a costras, que se secan y se caen. Las más representativas de este brote son las lesiones cutáneas en la región ano-genital o perineal, además de las adenopatías inguinales.

¿La viruela del mono es mortal?

La monkeypox suele ser una enfermedad autolimitante (benigna que cura sin tratamiento). Tal es así que los epidemiólogos reconocen que los casos del brote actual están siendo leves y “apenas están generando ingresos hospitalarios”, en torno a un 10 %, según los últimos datos de la OMS. Hay que tener en cuenta que la tasa de letalidad de la cepa de este virus está en el 1 %, cuando en el linaje de África Central llega al 10 %. Eso sí, las lesiones en la piel y las mucosas resultan muy molestas.

Pero, como recuerdan desde la Sociedad Española de Infectología Pediátrica (SEIP), puede ser grave en los niños, embarazadas y personas inmunodeprimidas. Las complicaciones de los casos graves incluyen infecciones bacterianas secundarias, como bronconeumonía, sepsis, encefalitis e infección de la córnea con la consiguiente pérdida de visión.

¿Cómo se diagnostica?

La detección precoz es fundamental para evitar la propagación del virus. Y, de nuevo, la responsabilidad individual resulta clave. Por lo tanto, consulta con tu médico si:

  • tienes un exantema vesicular en cualquier parte del cuerpo y alguno de los otros síntomas citados.
  • en los 21 días antes del inicio de síntomas: eres contacto estrecho de un caso confirmado o en investigación; has mantenido relaciones sexuales de riesgo; o has viajado a las zonas endémicas.

Una prueba de laboratorio confirmará el caso sospechoso o probable.

¿Qué debo hacer si estoy infectado?

lesiones viruela mono
Imagen: geralt

El contagio de la viruela del mono puede producirse desde que la persona infectada comienza a presentar síntomas. Pero el riesgo es más elevado cuando aparecen las lesiones en la mucosa oral. No hay peligro cuando estas ya se curan y se forma una nueva capa de piel.

Por eso, si estás contagiado y no estás en el hospital:

  • permanece en tu habitación aislado de otros convivientes (incluso mascotas) hasta que todas las lesiones cutáneas hayan desaparecido.
  • usa mascarilla, sobre todo si toses, estornudas…
  • no salgas de casa. Si necesitas atención médica, utiliza mascarilla y no uses el transporte público.
  • evita, sobre todo, el contacto cercano con personas inmunodeprimidas.

¿Y si soy contacto estrecho?

Ante cualquier caso en investigación, según el protocolo de Sanidad, se inicia la búsqueda e identificación de posibles contactos estrechos.

¿Qué es un contacto estrecho en la viruela del mono? La persona que haya estado con un caso confirmado o probable desde el momento de aparición de los primeros síntomas o en caso de debutar con exantema, desde el día previo a su aparición, cuando haya habido contacto físico directo y prolongado. El texto oficial señala que “en ausencia de contacto físico, pero con el antecedente de exposición a menos de 1 metro, durante un periodo prolongado, sin protección, con un caso confirmado o probable, se deberá realizar una evaluación individualizada del riesgo caso por caso”.

Si es tu caso, te informarán de los síntomas de MPX y tendrás que tomarte la temperatura una vez al día durante 21 días tras la exposición. No tendrás que realizar cuarentena, pero debes extremar las precauciones: reducir tus interacciones sociales y usar mascarilla.

Si tendrías fiebre u otro síntoma compatible, de inmediato deberás hacer autoaislamiento domiciliario y contactar con el responsable de tu seguimiento, que te indicará qué debes hacer.

Cómo prevenir la viruela del mono si eres conviviente

Cualquier persona que tenga contacto físico con alguien con síntomas o un animal infectado por el virus de la viruela del mono puede contraer la enfermedad. Por tanto, si convives con una persona contagiada, ten en cuenta estas pautas:

  • Intenta estar el menos tiempo posible con el infectado. Evita el contacto piel con piel.
  • Lávate las manos con frecuencia o usa geles hidroalcohólicos, sobre todo si has estado en contacto con el contagiado, has tocado su ropa o cualquier superficie que haya podido infectar.
  • Lava por separado su ropa, ropa de cama, toallas, etc., con agua caliente (60 ºC) y detergente (no hace falta lejía). Evita sacudirla al meterla en la lavadora.
  • No compartáis los platos y utensilios para comer; lávalos con agua y jabón. Si no, ¿qué tal desechables?
  • Las superficies y objetos contaminados deben limpiarse y desinfectarse. Si usas lejía doméstica, la dilución sería 1:50 pues, normalmente, está a una concentración inicial del 5 %.

Cómo se cura

El tratamiento de la monkeypox es sintomático, a pesar de que se puede valorar el tratamiento con antivirales (Cidofovir, Tecovirimat) o la profilaxis posexposición con vacunas para los contactos estrechos. En estos casos, la vacuna se debe administrar dentro de los cuatro días posteriores a la exposición, para prevenir la aparición de síntomas. Y si se pone entre los 4 y 14 días, puede modificar la gravedad de la enfermedad.

vacuna viruela mono
Imagen: RF._.studio

¿Me tengo que vacunar contra la viruela?

En España dejó de ponerse la vacuna contra la viruela en 1979. Entonces se administraba a los bebés de 20 meses de edad, por lo que las personas que hoy tienen menos de 45 años no están protegidas frente a esta enfermedad ya erradicada.

Las investigaciones realizadas hasta el momento aseguran que la vacuna contra la viruela puede proteger a las personas contra la viruela del mono por la semejanza de ambos virus, y que los anticuerpos producidos contra el virus de la viruela protegen también contra la viruela del mono.

Sin embargo, por el momento, no se recomienda la vacunación contra la viruela del mono para la población general, ya que el riesgo se considera bajo. Y eso que hay una vacuna para la viruela (MVA-BN, también conocida como Imvamune, Imvanex o Jynneos) que fue aprobada en 2019 para su uso en la prevención de la viruela del mono.

Como detallan desde la SEIP, no está autorizada en niños, pero hay varios estudios pediátricos de otras vacunas utilizando MVA que demuestran un perfil seguro de efectos secundarios. Además, no está contraindicada en embarazadas, ni durante la lactancia, ni en inmunodeprimidos, aunque los datos son limitados.

El uso de esta vacuna de tercera generación, según la Sociedad Española de Epidemiología, es seguro. Sus efectos secundarios se asemejan al de otras vacunas, pues puede causar cefaleas, náuseas, dolor muscular, astenia o dolor en la zona del pinchazo. Además, no provoca reacciones cutáneas importantes debido a la falta de replicación en células humanas ni deja cicatriz, ya que no se realiza escarificación.

En cambio, la Organización Mundial de la Salud y otros organismos, como apunta la Comisión española de Salud Pública en sus recomendaciones, sí aconsejan:

  • la vacunación preexposición, para los profesionales de la salud y de laboratorios (que tienen elevado riesgo de exposición) y a las personas menores de 45 años que mantienen prácticas sexuales de alto riesgo.
  • la vacunación de posexposición, para los sanitarios y para contactos estrechos de casos con alto riesgo de enfermedad grave y de casos confirmados.