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Productos financieros con fines sociales

Las tarjetas y fondos de inversión solidarios como herramienta contra las desigualdades sociales

Los productos financieros con fines sociales aparecen como una iniciativa muy reciente en el panorama bancario español, sobre todo si se compara con países como Reino Unido o Estados Unidos. Este fenómeno se caracteriza porque, en una iniciativa similar a la banca ética, destina parte de los beneficios a proyectos cuyo objetivo es el desarrollo social, pero ajustados a unos determinados productos, como las tarjetas de crédito solidarias o los fondos de inversión éticos. Ante la aparición de estos productos lanzados por la banca tradicional, han surgido recelos motivados por convertir la solidaridad en un bien de consumo. En este sentido, algunos expertos del ámbito académico coinciden en calificar este fenómeno como una estrategia de marketing dirigida a un “segmento de consumidores muy específico que desea tranquilizar su conciencia”. Entonces, ¿son éticos y solidarios los productos de los bancos, aunque no cumplan con todos los preceptos de la banca ética? Los Comités de ética aseguran que sí.

Fenómeno reciente

Los bancos, cajas de ahorro y cooperativas de crédito españolas tienen depósitos financieros por encima del billón de euros, según los últimos datos del Banco de España, correspondientes a junio de 2006. Todo este dinero se invierte para aumentar la rentabilidad tanto de los clientes como de las propias entidades, que, en la mayor parte de los casos, ganan con la operación. Todo perfecto, si no fuera porque vivimos en una sociedad en que la desigualdad es la norma para la mayor parte de la población del planeta, que dispone de muchos menos recursos que los países más desarrollados. Cada vez es mayor la concienciación social sobre este asunto y quizás por esta razón, en los últimos años, los bancos y las cajas de ahorro -que ya de por sí tienen una finalidad social- han vuelto la vista hacia esta realidad.

Desde finales de los años 90 los bancos españoles ofertan productos que destinan parte de sus beneficios a obra social,Desde finales de los años 90 los bancos españoles ofertan productos que destinan parte de sus beneficios a obra social en consonancia con lo que se realiza en otros países de Europa y América desde hace unos 20 años. “Comenzó un banco y muchos le siguieron por imitación, porque vieron que había un nicho de mercado y que podía haber clientes interesados en ese tipo de productos”, señala Begoña Gutiérrez Nieto, profesora de contabilidad y finanzas de la Universidad de Zaragoza.

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En este tema se debe diferenciar a los bancos de las cajas de ahorro, cuyo fin es social desde su creación, “aunque algunas vayan asimilándose a la banca tradicional”, critica Carlos Ballesteros, profesor de la Universidad Pontificia de Comillas. Las cajas destinan un porcentaje de los beneficios a obras sociales diversas, entre ellas, proyectos para apoyar a los grupos más desfavorecidos. Por ejemplo, La Caixa ha dedicado alrededor de un 25% a este menester en 2006, lo que ha supuesto más de 300 millones de euros, en lo que desde la entidad catalana denominan un “dividendo social”.

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