Un total de 22 países registran crisis prolongadas

En las naciones donde se detectan este tipo de problemática hay 166 millones de personas subnutridas
Por mediatrader 9 de octubre de 2010

Un total de 22 países se enfrentan a serias dificultades como crisis alimentarias prolongadas y «una incidencia del hambre extremadamente alta» causadas por la combinación de desastres naturales, conflictos y «debilidad de las instituciones». La ONU denomina a estas situaciones «crisis prolongada» y alerta sobre ella en el informe «El estado de la inseguridad alimentaria en el mundo 2010», elaborado por la Organización de las Naciones Unidas para la agricultura y la alimentación (FAO) y publicado de forma conjunta con el Programa Mundial de Alimentos (PMA).

El hambre crónica y la inseguridad alimentaria son las características más comunes en una crisis prolongada. En las naciones donde se registran este tipo de «problemas complejos» hay 166 millones de personas subnutridas, cerca del 20% del total mundial, y más de un tercio del total si se excluyen del cálculo países de gran tamaño como China e India, señala el estudio.

Una gran parte de la asistencia llega a estos países en forma de ayuda alimentaria de emergencia «que no sólo ayuda a salvar vidas, sino que supone una inversión en el futuro del país al conservar y fortalecer los bienes y medios de subsistencia de las personas, que son la base de su estabilidad y desarrollo futuros», destaca la ONU.

Cuando esta ayuda alimentaria se utiliza en combinación con otras herramientas, como el dinero en metálico o los bonos, y el apoyo para las compras de productos agrícolas a nivel local, «se maximiza la posibilidad de que la asistencia alimentaria de tipo humanitario constituya una base sólida para alcanzar la seguridad alimentaria a largo plazo», aseguran.

Definición clara

En el informe, la FAO y el PMA ofrecen «por primera vez» una definición clara de crisis prolongada que, que según la ONU, «ayudará a mejorar las intervenciones de asistencia». Los países que se consideran en situación de crisis prolongada son aquellos en los que se ha señalado una crisis alimentaria durante ocho o más años entre 2001 y 2010, reciben más del 10% de la ayuda extranjera en forma de asistencia humanitaria y se encuentran en el elenco de países de bajos ingresos y déficit de alimentos.

Las 22 naciones en esta situación son Afganistán, Angola, Burundi, República Centroafricana, Chad, República de Congo, Costa de Marfil, Corea del Norte, República Democrática del Congo, Eritrea, Etiopía, Guinea, Haití, Irak, Kenia, Liberia, Sierra Leona, Somalia, Sudán, Tayikistán, Uganda y Zimbabwe.

La FAO y el PMA piden en su documento un replanteamiento generalizado de la forma en que se presta asistencia a los países con crisis prolongadas. Según estas organizaciones, la ayuda oficial tiene que enfocarse hacia las soluciones a largo plazo, con el objetivo de lograr mejoras sostenidas en la capacidad productiva de los países vulnerables y fortalecer las posibilidades de resistencia ante los impactos, al tiempo que se mantienen actividades para salvar vidas y medios de subsistencia.