Así funciona el intercambio de casas entre particulares para vacaciones

El intercambio de casas entre particulares permite conocer un destino de manera mucho más auténtica. Puedes hacerlo por tu cuenta, pero si buscas seguridad, te conviene recurrir a plataformas especializadas
Por Sonia Recio 9 de junio de 2025
intercambiar la casa en vacaciones
Imagen: Kindel Media
Lo que surgió en los años cincuenta como una solución ingeniosa para ahorrar en alojamiento durante las vacaciones se ha transformado en una de las formas más económicas de viajar. El intercambio de casas es una alternativa al hospedaje tradicional que va ganando adeptos año a año. Según la plataforma HomeExchange, en los últimos cinco años el intercambio de casas en España ha aumentado en un 147 %, hasta alcanzar las 420.473 pernoctaciones en verano de 2024. Si bien es posible gestionar estos intercambios de manera informal, recurrir a plataformas especializadas ofrece mayor seguridad y minimiza imprevistos, garantizando una experiencia más fluida y fiable. A continuación, resolvemos las principales dudas sobre esta forma de alojamiento.

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Más allá del considerable ahorro, que puede reducir el presupuesto del viaje entre un 50 % y un 70 %, lo que realmente distingue a esta modalidad es la oportunidad de sumergirse en la vida local y disfrutar del confort de un hogar como si fuera propio. Y no solo se trata de intercambiar la casa: algunos acuerdos también incluyen el coche, bicicletas o equipamiento deportivo, lo que permite viajar más ligero de equipaje. Todo es cuestión de derribar barreras mentales y abrirse a nuevas formas de explorar el mundo.

¿Cómo se lleva a cabo el intercambio de casas?

El intercambio de casas consiste en que dos propietarios acuerdan cederse sus viviendas durante un tiempo determinado para vivir como locales en su destino.

➡️ Redes sociales y contactos personales

Algunos viajeros organizan estos intercambios a través de redes sociales o contactos personales, pero esta opción puede ser arriesgada, ya que es difícil verificar la identidad del anfitrión y no hay una plataforma detrás a la que podamos reclamar ante cualquier daño en la propiedad. Además, encontrar a alguien que quiera intercambiar su hogar justo en la fecha y el lugar deseados no siempre resulta fácil.

➡️ Plataformas

Para una mayor seguridad, cada vez más viajeros optan por plataformas como HomeExchange, Homelink, People Like Us, Intervac o Love Home Swap, entre otras. Garantizan mayor seguridad al ofrecer sistemas de verificación de identidad, flexibilidad en las fechas y un amplio catálogo de viviendas. Además, incluyen valoraciones de otros usuarios y posibilidad de contratar un seguro.

¿Qué tipos de intercambios existen?

  • Intercambio recíproco. Dos propietarios acuerdan intercambiar sus viviendas, ya sea simultáneamente o en fechas distintas previamente pactadas.
  • Intercambio de segunda residencia. Ideal para quienes tienen una casa de vacaciones, ya que pueden ofrecerla sin necesidad de dejar su vivienda habitual.
  • Intercambio de hospitalidad. En lugar de intercambiar casas, ofrecer hospedaje en tu hogar mientras los propietarios de la otra casa hacen lo mismo contigo en otra ocasión.
  • Intercambio de puntos. Algunas plataformas permiten acumular puntos al hospedar viajeros. Luego, estos puntos pueden canjearse para alojarse en otras viviendas sin necesidad de un intercambio directo.

¿Se puede intercambiar una casa de alquiler?

Si vivimos de alquiler, antes de participar en un intercambio, debemos revisar el contrato de arrendamiento: algunos prohíben expresamente ceder la vivienda a terceros, mientras que otros pueden permitirlo con condiciones. Para evitar problemas, lo mejor es informar al propietario y obtener su consentimiento por escrito. Esto no solo garantiza que actuamos dentro de la legalidad, sino que evita posibles conflictos si surge algún imprevisto durante la estancia de los huéspedes.

cambiar de casa en vacaciones
Imagen: Timur Weber

¿Es posible alojarse en una habitación y compartir la estancia con el propietario?

Sí, es lo que se conoce como “intercambio de hospitalidad”. Esta modalidad ofrece a los viajeros la oportunidad de alojarse en una habitación dentro del hogar del anfitrión, compartiendo espacios comunes. Supone una alternativa económica e inmersiva, especialmente atractiva para estudiantes, freelancers o cualquier viajero que busque conectar con la cultura local. También resulta perfecta para estancias cortas, de una o dos noches, permitiendo ahorrar sin renunciar a la comodidad de un alojamiento acogedor.

¿Hay que intercambiar una casa igual a la nuestra?

No es necesario que la casa que intercambiemos sea idéntica a la nuestra en tamaño, número de habitaciones u otras características. La flexibilidad es una de las grandes ventajas de los intercambios de casas. Lo importante es que ambas partes estén de acuerdo y las necesidades encajen con las condiciones de la vivienda. Por ejemplo, alguien podría preferir un pequeño apartamento en el centro de la ciudad por su ubicación, mientras que nosotros buscamos una casa más amplia en un entorno rural para desconectar. Las plataformas especializadas permiten detallar las características del alojamiento.

Y no solo hablamos de casas convencionales: el intercambio puede incluir residencias alternativas como casas flotantes, ranchos, faros o incluso caravanas instaladas en terrenos privados.

¿Cuánto pueden durar los intercambios?

La duración es totalmente flexible: pueden ir desde una o dos noches hasta varias semanas o incluso meses. Todo depende del acuerdo entre las partes.

Los prolongados, de varios meses, son habituales en las estancias por trabajo o estudios. En estos casos, para evitar malentendidos, conviene definir con claridad aspectos como quién asume el mantenimiento de la vivienda, posibles gastos compartidos (electricidad o agua) o las responsabilidades del huésped.

¿Qué incluye?

Cada intercambio puede ajustarse a las necesidades y acuerdos específicos entre anfitriones y huéspedes. En general, contempla los siguientes aspectos:

  • Uso de la vivienda. Puede ser el acceso a toda la casa o solo a una parte, como una habitación o un apartamento independiente.
  • Servicios básicos. Agua, electricidad, gas e Internet suelen estar incluidos, sin que los huéspedes tengan que pagar por ellos.
  • Electrodomésticos y utensilios. Suele permitirse el uso de electrodomésticos como lavadora, nevera y horno, además de los utensilios de cocina básicos.
  • Ropa de cama y toallas. Los anfitriones proporcionan ropa de cama, toallas y demás enseres.
  • Espacios adicionales. En algunos casos, es posible disfrutar de zonas como jardines, terrazas, piscinas o plazas de aparcamiento.

¿Qué requisitos deben cumplir las viviendas?

Las viviendas deben cumplir con ciertos requisitos básicos para garantizar una experiencia positiva:

  • Estar en buen estado. La casa debe estar limpia, bien cuidada y lista para recibir a los huéspedes.
  • Funcionalidad. Todos los servicios básicos, como agua, electricidad, gas e Internet deben estar en perfecto estado.
  • Seguridad. Es fundamental que la casa sea segura, con cerraduras y electrodomésticos en buen estado.
  • Amueblada y equipada. La vivienda debe contar con muebles funcionales y lo esencial, como ropa de cama, toallas y utensilios de cocina.
  • Información extra. Se recomienda dar detalles sobre las normas de la casa (si se puede fumar), electrodomésticos y otra información relevante.

¿Cómo se establecen las normas y condiciones del intercambio?

Síndrome del ordenador
Imagen: Andrea Piacquadio

Antes de confirmar un intercambio de casas, es esencial establecer normas y condiciones claras entre ambas partes. La comunicación previa es clave para acordar detalles como las fechas de llegada y salida, las reglas del hogar y cualquier otra información relevante. Los anfitriones suelen especificar en su perfil aspectos como la política sobre fumar, la aceptación de mascotas o menores de edad e, incluso, tareas como regar las plantas durante la estancia.

¿Qué medidas de seguridad deben tenerse en cuenta?

🏠 Si cedemos nuestra vivienda

  • Verificar a los huéspedes. Antes de confirmar el intercambio, hay que revisar las valoraciones y referencias de otros usuarios para asegurarnos de que sean personas responsables y respetuosas.
  • Documentar el estado de la casa. Tomar fotografías detalladas antes del intercambio para dejar constancia de cómo está la vivienda.
  • Proteger los objetos de valor. Guardar en un lugar seguro o retirar cualquier objeto personal o valioso que no deseemos compartir durante el intercambio.
  • Establecer normas claras. Es fundamental comunicar las reglas de la casa, como el uso de electrodomésticos, las áreas restringidas o cualquier otra condición especial.
  • Mantener comunicación constante. Hablar con los huéspedes antes, durante y después del intercambio para resolver cualquier inconveniente que pueda surgir y establecer un vínculo de confianza.
  • Informar a los vecinos. Hay que avisarles con antelación sobre la llegada de nuevos huéspedes para evitar malentendidos o alarmas innecesarias.
  • Revisar el seguro del hogar. Tenemos que asegurarnos de que la póliza cubra posibles daños. La mayoría de las plataformas ofrecen seguros adicionales.
  • Proporcionar información útil. Dejar instrucciones sobre el uso de la vivienda, los contactos de emergencia y recomendaciones sobre atracciones locales o servicios cercanos, como tiendas, restaurantes o centros médicos.

🏠 Si somos los huéspedes

  • Consultar opiniones. Leer las reseñas y valoraciones de otros viajeros sobre la casa y el anfitrión para garantizarnos de que la experiencia será segura y agradable.
  • Respetar la propiedad. Devolver la vivienda en las mismas condiciones en las que la recibimos y dejarla limpia y ordenada.
  • Comunicar cualquier incidencia. Si detectamos algún problema durante la estancia, hay que informar al anfitrión de inmediato para que pueda ser solucionado cuanto antes.

¿Qué hay que hacer si surge algún problema durante la estancia?

Si surge algún problema durante la estancia, el primer paso es comunicarlo a la otra parte para tratar de resolverlo. En casos más graves, como daños en la propiedad o imprevistos que dificulten continuar con el intercambio, es recomendable contactar con la plataforma utilizada para gestionar la reserva. Muchas ofrecen soluciones como reubicaciones o compensaciones, dependiendo de la situación.

Respecto al seguro, aunque no es obligatorio contratar uno específico, sí es recomendable hacerlo. Algunas plataformas incluyen coberturas dentro de su servicio, protegiendo a los usuarios ante daños accidentales o cancelaciones. Sin embargo, no está de más revisar la póliza del seguro del hogar para asegurarse de que cubre posibles incidencias; si no es así, podría ser una buena idea contratar una cobertura adicional.

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