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¿A qué se llama “burbuja inmobiliaria”?

Algunos informes sobre el mercado inmobiliario anuncian la posibilidad de que las viviendas pueden perder buena parte de su sobrevaloración.

  • Autor: Por
  • Fecha de publicación: martes 18 noviembre de 2003
De forma reiterada, los medios de comunicación vienen informando de que incluso organismos oficiales, como el Banco de España, el Fondo Monetario Internacional o la Comisión Europea, advierten del peligro de que estalle la "burbuja inmobiliaria". Es decir, de que se produzca un descenso claro de los precios de viviendas e inmuebles. Hay que tener en cuenta que, en España, se han vivido en la última década incrementos en los precios de la vivienda que muchos años han superado el diez por ciento. Desde algunos ámbitos se señala que estas subidas obedecen a causas cambiantes, que se tornarán negativas en cuanto varíen las condiciones macroeconómicas actuales, por ejemplo con una subida de los tipos de interés. Existen precedentes, además, de fenómenos similares en otros países como el Reino Unido o Japón.

Alguno de los efectos prácticos que ocasionaría a los usuarios el que las viviendas perdieran parte de su sobrevaloración:

.- Se produciría una reducción de la riqueza de los patrimonios familiares al minorarse el valor del que generalmente es su principal activo, su vivienda.

- Subjetivamente se suscitaría la sensación de "tener" menos y ello podría implicar que el consumo se retrajera y que con ello toda la economía accediera a la recesión.

.- En principio, que los precios de las casas bajen no ha de afectar al pago de la hipoteca, siempre y cuando el factor trabajo se mantenga estable, dado que la fuente de ingresos es el principal elemento ligado al pago de las cuotas de los préstamos. Ahora bien, si la economía se retrae, también puede implicar una aumento del desempleo y pueden surgir los problemas.

.- Se paralizaría de forma excesivamente brusca la especulación sobre el precio del valor de la vivienda.

Predecir si se producirá o no la explosión de la llamada burbuja inmobiliaria resulta más bien propio de augures, pero ante este riesgo se han de tomar ciertas precauciones:

.- Es verdad que la vivienda resulta un bien de primera necesidad para toda persona, pero no a cualquier precio. Antes de acceder de forma no aconsejable por su cuantía a la propiedad de un inmueble pueden prosperar otras vías como el alquiler, la espera a la concesión de una vivienda protegida, etc.

.- Ha de procurarse, en la medida de lo posible, realizar la compra pagando parte de la vivienda con ahorro propio, sin dependencia exclusiva de la financiación bancaria.

.- Conviene ser realistas respecto a las propias posibilidades presentes y futuras ante la elección de la vivienda que se va a comprar. Un excesivo sobreendeudamiento debido a la vivienda puede suponer una merma en el gasto tocante a otros bienes y consumos que también contribuyen a la calidad de vida.

.- No ha de realizarse una compra de vivienda con pretensiones especulativas a corto plazo. Hay que ser conscientes de que el piso o la casa comprados pueden ser el propio domicilio por muchos años y de que el incremento de su precio puede frenarse o, incluso, descender.

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