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Leyendas urbanas del motor

¿Verdadero o falso? En torno al mundo del motor existen numerosas afirmaciones que se dan por ciertas, aunque a veces resultan no serlo tanto

Con la súper se corre más, los motores diésel duran una eternidad, las personas mayores provocan más accidentes... Éstas y otras muchas son ideas preconcebidas que la mayoría de personas tiene en la cabeza, y que se repiten constantemente. Pero, ¿son ciertas? ¿Es verdad que no hay que lavar los coches recién comprados? ¿Es correcto pensar que los cabrios no sirven para el invierno?

Todos estamos llenos de prejuicios sobre cualquier tema, y el del motor no podía ser menos. ¿Son ciertas las afirmaciones que hemos escuchado toda la vida? Muchas sí, pero otras muchas no son más que viejos errores que se repiten una y otra vez. Y otras tantas fueron ciertas durante un determinado período de tiempo, pero con la evolución de materiales, motores y componentes, han quedado obsoletas. La industria del automóvil está en constante evolución en una carrera feroz por fabricar vehículos más seguros, de menor consumo y de fácil conducción. Lo que ayer era cierto, hoy ya no lo es. Los nuevos sistemas requieren un tiempo de asimilación. Tópicos de siempre y otros nuevos.

Motores

  • El motor también consume aceite: Sí, pero apenas se nota. El hecho de que los aros o segmentos en la parte alta del pistón vayan necesariamente bañados en aceite hace que se pueda introducir un poco de este líquido en la cámara de explosión. Si la cantidad que entra es superior a la normal, puede deberse a que los segmentos no están bien ajustados en las ranuras del pistón, y eso puede hacer que se produzca carbonilla y humos. También es normal que pase algo de gasolina al aceite, pero la cantidad es tan pequeña que no se aprecia en la varilla de medición.

  • El mejor aceite es el más caro: En motores delicados ésta es una afirmación cierta. Aunque las características deben ser formuladas y recomendadas por el fabricante, se debe cuidar cualquier tipo de detalle, sobre todo en motores de alto rendimiento. La evolución en la industria de lubricantes es constante y a medida que se descubren nuevos procesos químicos y de destilación los productos cambian para adaptarse a los requerimientos de los nuevos motores.

  • Todos los coches deportivos son demasiado ruidosos: Dentro sí, fuera menos. Los coches deportivos también están sujetos a los límites de contaminación acústica (máximo de 75 decibelios) como el resto de vehículos. Para el interior, se busca a propósito con trucos técnicos (tapas y tubos) que los ocupantes disfruten de un sonido deportivo.

  • Si no subes mucho de revoluciones el motor te dura más: Así enunciado podría ser verdad, pero no lo es. No en vano, los coches italianos que siempre suben demasiado de revoluciones llevan décadas demostrando que este tópico es falso.

  • ¿Acabas de comprar el coche? Mucho cuidado con el motor: Aunque es conveniente (el motor siempre hay que cuidarlo), no es necesario. Eso sí, siempre hay que andarse con tiento al menos hasta los 1.000 kilómetros. Algunos listillos con motor nuevo defendían el truco de pisar a fondo el pedal del acelerador un buen rato: decían que si aguantaba, no se rompería jamás; y si se averiaba, mejor cuanto antes, en plazo de garantía.

  • Cuanto más lubricado esté el motor mejor marchará: Quizás, pero tampoco conviene pasarse de la raya. La razón es sencilla: aunque parezca mentira, demasiado aceite puede llegar a ser perjudicial para el motor. Hoy en día la transmisión y el diferencial ya no requieren cambio de aceite. Es más, muchas piezas ni siquiera necesitan mantenimiento de ningún tipo. Los lubricadores de antes, que iban siempre untados de grasa, ya sólo se encuentran en los coches históricos.

  • Si echas gasolina súper, el coche corre más: No es cierto. El índice de octanos de la gasolina no tiene nada que ver ni con su poder calorífico, ni con las prestaciones que produce el coche que la utiliza, sino con la capacidad de un hidrocarburo para resistir la detonación. Cada coche está diseñado para utilizar una gasolina con un octanaje determinado. Si se utiliza un octanaje mayor del indicado, no servirá para nada.

  • Antes de ponerse en marcha, hay que dejar que el motor se caliente: La evolución de los motores a lo largo de los años ha hecho que hoy día el hecho de no dejar que se caliente el motor antes de arrancar sea menos perjudicial de lo que podía ser antes. Los inyectores modernos regulan perfectamente la fase inicial hasta que el motor está caliente. Por otro lado, al salir a toda velocidad después del arranque se consigue que el motor se caliente antes y se evita el ruido a los vecinos.

  • El motor diésel es para toda la vida: Es verdad, pero lo nuevos de gasolina también. Los motores de gasolina y los diésel actuales tienen la misma expectativa de vida: aproximadamente 500.000 kilómetros. Hasta hace poco, los motores de gasóleo tenían fama de ser más resistentes que los de gasolina y su mantenimiento salía más barato, por la sencilla razón de que sufrían menos averías.

  • Amortizarás un diesel a partir de los 20.000 kilómetros: Es una regla general, pero no pasa con todos, ya que depende mucho del modelo y del fabricante del coche. Por ejemplo, un Mercedes ML 320 CDI es rentable a partir del primer kilómetro. Por contra, para un Passat TDI hay que pasar de los 21.000 kilómetros.

  • ¿Coche americano? Esos sí que 'tragan': En líneas generales puede decirse que el tópico es cierto. El consumo nunca fue un problema para los diseñadores e ingenieros americanos de coches, aunque últimamente esa tendencia parece que está cambiando. Un ejemplo de esto es el Corvette, que dentro de la categoría de los V8 tiene un motor potente y de bajo consumo. Aun así, la oferta de diésel en Estados Unidos es muy escasa en comparación con Europa.

Conductores

  • Se puede abrir un coche con el móvil: La creencia está muy extendida: Si tu coche tiene dispositivo de apertura remoto, lo puedes abrir llamando a un teléfono móvil y que alguien pulse el botón de apertura para que el código viaje hasta tu teléfono, que habrás acercado convenientemente a la cerradura. Esto es falso. El RKE (Remote Keyless Entry) transmite flujos de datos encriptados a un receptor dentro del coche a través de radiofrecuencia. Si la señal se basara en el sonido, sí que podría hacerse. Pero los sistemas RKE y los móviles operan en frecuencias completamente diferentes.

  • Las personas mayores causan más accidentes: Podría decirse que es cierto. Las estadísticas de varios países señalan que ha aumentado la tendencia de los mayores a verse implicados en accidentes de tráfico. Las causas son la limitación de movimientos, la pérdida de visión, así como problemas de corazón y circulatorios. No es cierto eso de que las personas mayores compensan la pérdida de velocidad de reacción con la experiencia acumulada durante años en la carretera. Los porcentajes de accidentes fatales son altos en adolescentes, luego van descendiendo hasta los treinta años, permanecen estables y a partir de los sesenta vuelven a aumentar.

Cuidados

  • El nivel de aceite debe estar siempre en el máximo: En cierta medida eso es cierto aunque, si el nivel de aceite en la varilla marca el mínimo, no significa obligatoriamente que el coche esté mal engrasado. Incluso se calentará el aceite a mayor velocidad, ya que habrá alrededor de un litro menos que si estuviera a tope. Pero cuidado: es conveniente, si no necesario, vigilar periódicamente el nivel de aceite en la varilla situada en el motor para evitar sorpresas desagradables.

  • No laves el coche nada más comprarlo: La advertencia tiene su origen hace años, cuando los coches tenían una capa de laca que necesitaba un plazo de tiempo, que podía llegar a un año, para endurecerse antes de ponerla a prueba con un lavado a fondo. Con las pinturas modernas esto ya no ocurre porque la laca está lista desde el primer día. No hay ningún problema en llevar el coche directamente al lavado automático al salir del concesionario.

  • No dejes que el depósito se vacíe del todo: Esto es lo que advierten muchos manuales de uso, pero no es cierto. Cada vez que levantamos el pie del acelerador ocurre exactamente el mismo fenómeno que si el depósito de combustible se quedara vacío. En ese momento, tampoco llega ni una gota de gasolina hasta el motor, y aun así el catalizador no sufre ningún daño. Tampoco le pasa nada malo si no tenemos más remedio que arrancar el coche empujando (cuando, por ejemplo, nos quedamos sin batería). Otra cosa es cuando el motor empieza a dar sacudidas o se producen fallos en la ignición. En ese caso, lo mejor es pasar por el taller cuanto antes.

  • Los automáticos consumen más: Antiguamente, el convertidor de par y los embragues hidráulicos requerían mucha energía y aumentaban el consumo de combustible. Gracias a los programas de cambio inteligentes, se ha reducido la diferencia de consumo e incluso ha desaparecido. Los modernos sistemas aprovechan las zonas de revolución más económicas del motor.

A mal tiempo...

  • Los neumáticos de invierno estrechos son mejores: Es completamente cierto, sobre todo en carreteras nevadas. La presión del neumático por centímetro cuadrado es mayor cuando se reduce la superficie de apoyo. Agarran más y mejoran la tracción. En condiciones de lluvia también son mejores los neumáticos estrechos, aunque se debe tener cuidado al frenar con ellos en condiciones normales de carretera. En ese caso, al ser más estrechos, tienen menos agarre y es más fácil que patinen. Cuando vuelve el calor, no olvides cambiar a los de verano.

  • Mete segunda para salir del hielo: Quizás antes pudiera tener sentido pero ahora gracias al control de tracción (ASR) ha cambiado la historia. Ahora se puede arrancar sin más y dejar todo en manos de la electrónica. Incluso antes, "la segunda" era para personas que no supieran dosificar con tacto suficiente el acelerador/embrague en primera.

  • En invierno, es mejor la tracción delantera que la propulsión trasera: Podría ser correcto. Con las últimas ayudas para la conducción como el ASR hasta un coche con propulsión trasera puede pasar el invierno sin ningún problema. En ese caso, lo mejor es cuando tanto el motor como la propulsión están en la parte trasera, como sucedía en el escarabajo. Sobre nieve, es más fácil conducir con tracción delantera, que tiende al subviraje.

  • En invierno hay que quitar aire a los neumáticos de los coches: Es falso. Por muy deshinchados que se dejen los neumáticos, no se logrará aumentar su superficie de contacto. Lo único que se consigue es que se desgasten más por la zona de los bordes. Además, con nieve o hielo, cuanto más estrechos, mejor.

  • En invierno, hay que mezclar el diésel con gasolina o alcohol: Esto era cierto hace mucho tiempo. Cuando no existía diésel de invierno, al llegar las bajas temperaturas los residuos iniciales de parafina podían formar un tapón en los filtros. Pero para los motores diésel modernos podría ser un desastre realizar esta mezcla, ya que se producirían graves daños en el sistema de inyección del motor.

  • Los cabrios no sirven para el invierno: ¿Quién lo dice? Ya desde los tiempos del escarabajo cabrio no era necesario que 'hibernasen' en el garaje. El escarabajo tenía una sólida capota acolchada para ponerse a salvo del mal tiempo. Más adelante, el Golf I cabrio tenía una capota con hasta cinco capas. Los cabrio modernos de capota rígida de chapa son tan buenos para el invierno como cualquier berlina.

Compra

Los coches caros son mejor inversión: Los coches de lujo normalmente son la punta de lanza de la tecnología automotriz, tanto en seguridad como en comodidad. Esta innovación quiere decir que, en algunos casos, los fabricantes experimentan con tecnologías nuevas y, por lo tanto, los coches menos avanzados podrían pasar mucho tiempo en el taller. Y es un hecho que la depreciación de los coches de lujo es mayor. Por eso, no siempre todo lo caro es lo mejor.

Los coches híbridos son más caros que los normales: Sí, pero no suele ser la versión más cara de la gama. Al estar a la par de sus competidores a gasolina les da una ventaja, ya que el consumo de combustible es considerablemente mejor y a la larga el ahorro será mayor.

Los SUV son más seguros que las berlinas: Muchos creen que los Vehículo de Utilidad Deportiva (SUV) y los todoterreno son más seguros simplemente por su tamaño. Esto no podría estar más lejos de la realidad. Aunque la tecnología ha permitido que estos mastodontes sean más seguros, las posibilidades de que vuelque un SUV son mayores, y el falso sentimiento de protección que otorgan generalmente hace que sus conductores sean menos precavidos que en un coche pequeño.


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