Saltar el menú de navegación e ir al contenido

  • Bienvenido (ES) | Ongi etorri (euskarazko bertsioa) | Benvingut (versió en català) | Benvido (versión en galego)
  • Bienvenido (ES)
  • Boletines
    •  | Baja  | Más opciones |
  • Portadas anteriores

EROSKI CONSUMER, el diario del consumidor

Buscador

logotipo de fundación

Canales de EROSKI CONSUMER


Estás en la siguiente localización: Portada > Salud > Psicología y salud mental

Tipos de contenidos: Salud

Recetas para ir de picnic
Λ

Cómo influye el estrés en las enfermedades

Los estados de tensión continua contribuyen a la aparición de enfermedades cardiacas, digestivas u hormonales

  • Autor: Por CÉSAR MARTÍN PARA CONSUMER.ES
  • Última actualización: 30 de junio de 2004

El estrés es un hecho inherente a la sociedad moderna. Las prisas o el trabajo inciden en su aparición. Es difícil sustraerse a él y, por ello, repercute negativamente sobre la salud de las personas. Además de contribuir a la aparición de desórdenes mentales, hay muchas patologías que se agravan o aceleran por las consecuencias derivadas de estados de tensión casi permanentes. De hecho, se ha documentado su incidencia en disfunciones relacionadas con el corazón o con los sistemas digestivo, circulatorio u hormonal. El organismo no funciona de la misma manera frente a esta alteración.

Afecta a los sistemas hormonal, circulatorio y cardiaco

Parece evidente que las respuestas orgánicas al estrés pueden contribuir a la aparición, ya no sólo de patologías mentales, sino también físicas. De hecho, cada vez son más los estudios y los expertos que significan que el estrés es una variable más que incide en ciertas disfunciones del aparato circulatorio y de los sistemas inmunológico y hormonal, tal y como explica Rosario Bordón, presidenta del comité organizador de las I Jornadas Europeas sobre Roles Sociales, Estrés y Salud. La experta añade al respecto que el estrés está relacionado con la aparición de diversos tipos de cáncer, por ejemplo, el de mama, además de dolencias como la fibromialgia y con un amplio abanico de enfermedades relacionadas con el corazón.

Los médicos explican que el proceso evolutivo de la especie humana se debe en parte a la respuesta fisiológica que el organismo ha generado desde siempre ante el estrés, entendido éste como un indicador de peligro. Así, José Ramón Peciña, psicólogo clínico del hospital de Santiago, en Vitoria, explica que durante millones de años, cuando el hombre apenas era un trazo de lo que es en la actualidad, necesitó reaccionar de forma inmediata ante los retos que se le presentaban a diario y que amenazaban incluso su vida. Aquel poder de respuesta forma parte de la carga genética de la especie, ya que es inherente al propio ser humano. El hecho es que el cuerpo evolucionó y aprendió con ello a gestionar de la mejor forma posible las presiones físicas a las que se veía sometido por otros animales o humanos.

Peciña indica que se pueden aventurar tres etapas en la respuesta corporal al estrés. En una primera, el organismo lo reconoce y se amolda para actuar. En una segunda, el cuerpo repara los daños provocados por el estado de alarma. Sin embargo, si se mantiene el estado de alerta, el organismo alcanza la tercera fase, que es de agotamiento.

En esas situaciones de tensión, el organismo se prepara para reaccionar, el corazón late más deprisa, aumenta la presión sanguínea y la transpiración, se dilatan las pupilas, se ralentiza la digestión y otros muchos sistemas orgánicos se amoldan para afrontar cualquier amenaza. Cuando se contesta físicamente ante la alerta -huída o lucha, por ejemplo-, el cuerpo regresa a la normalidad ya que ha consumido todas las hormonas y sustancias generadas para repeler la agresión. Sin embargo, el problema surge cuando el hombre está preparado para enfrentarse al peligro y no puede hacerlo.

Paginación dentro de este contenido




Otros servicios


Buscar en
Fundación EROSKI

Validaciones de esta página

  • : Conformidad con el Nivel Triple-A, de las Directrices de Accesibilidad para el Contenido Web 1.0 del W3C-WAI
  • XHTML: Validación del W3C indicando que este documento es XHTML 1.1 correcto
  • CSS: Validación del W3C indicando que este documento usa CSS de forma correcta
  • RSS: Validación de feedvalidator.org indicando que nuestros titulares RSS tienen un formato correcto