Nueva arma contra el colesterol

El tocotrienol, una forma de vitamina E, puede encontrarse en las cáscaras de los granos de avena, cebada y arroz
Por Mercè Fernández 18 de mayo de 2005

Un trabajo liderado por Mohammad Minhajuddin y publicado en el número de mayo de la revista Food and Chemical Toxicology Journal apunta a la vitamina E y, en concreto, al tocotrienol, como capaz de disminuir los niveles de colesterol de forma eficaz. Se trata de una forma de vitamina E que los investigadores han aislado del aceite salvado de arroz y la han suministrado, a lo largo de un experimento, a un grupo de roedores.

Según los resultados del estudio, el nivel de colesterol disminuyó hasta un 42% y en el caso de los lípidos de alta densidad o LDL (el colesterol «malo») el descenso fue aún más espectacular: hasta un 62%.

La vitamina E ha sido objeto de numerosos y recientes estudios ya que se le atribuyen beneficios para la salud. Como otros antioxidantes, se le supone que es un agente anticancerígeno y que ayuda al cuerpo humano a luchar contra las infecciones. Cuando se habla de vitamina E normalmente se hace referencia al tocoferol y, más concretamente, a la forma alfa-tocoferol. Pero en la naturaleza se han hallado hasta ahora ocho sustancias que actúan como vitamina E: cuatro formas del tocoferol (alfa, beta, gamma y delta tocoferol) e, igualmente, cuatro formas del tocotrienol (alfa, beta, gamma y delta tocotrienol).

Muchas investigaciones se han centrado en los tocoferoles de la soja, el maíz o el trigo. Pero son los tocotrienoles los antioxidantes más potentes, más que los tocoferoles, afirma Mohammad Minhajuddin, razón por la cual están alcanzando «notoriedad en la investigación científica». Además de en la cáscara del grano de arroz, el tocotrienol puede encontrarse en las cáscaras de los granos de avena y cebada. Sin embargo, los investigadores afirman que el mejor tocotrienol es el que se encuentra en el salvado de arroz. De cualquier forma, la noticia es buena para los consumidores habituales de arroz y pan integral o de salvado.

¿Cuánta dosis?

La deficiencia de vitamina E es anecdótica si se tiene en cuenta que está, en sus diferentes formas, en numerosos alimentos
El tocotrienol inhibe la actividad de la HMG-CoA reductasa, enzima implicada en la síntesis de colesterol. Pero es importante establecer la dosis adecuada de tocotrienol. Se sabe que tomar demasiada vitamina E puede ser, de hecho, perjudicial. A eso hay que añadir el hecho de que una persona raramente tiene deficiencia de esta vitamina, porque está, en sus diferentes formas, en numerosos alimentos.

En ese sentido, uno de los objetivos que se había marcado el equipo de Minhajuddin era establecer la dosis adecuada que, según el trabajo, es de 8 unidades internacionales por kilo de peso y día para los roedores, lo que equivaldría a unos 400 unidades internacionales (265 miligramos) para una persona de unos 70 kilos de peso, una cantidad que se acerca a la cantidad de vitamina E que normalmente se ingiere en la dieta. Según algunas fuentes, la dosis máxima tolerable está establecida en 1.500 unidades (unos 993 miligramos aproximadamente).

El mismo Minhajuddin, que se incorporó recientemente a la Universidad de Rochester, había desarrollado en la India algunos ensayos en un proyecto financiado por el Consejo de Investigación Agrícola indio. En uno de ellos, cinco voluntarios sanos con niveles de colesterol normales (entre 170 y 230 microgramo) tomaron cápsulas de tocotrienol durante cuatro semanas, vieron reducciones del 10% al 26% en el colesterol de alta densidad o LDL.

También resultados positivos, si bien parcialmente, arrojó un ensayo con un niño con hipercolesterolemia genética que presentaba niveles muy altos de colesterol y a quien los suplementos de tocotrienol le permitieron ver reducido su colesterol. Sin embargo, tras muchas semanas de tratamiento (unas 100), sus niveles de colesterol volvieron a subir, lo que indica que no está todo dicho en esta línea.

MEJOR UNA DIETA EQUILIBRADA QUE SUPLEMENTOS

Img comida2La vitamina E se ha asociado a beneficios cardiovasculares (se cree que podría prevenir los trastornos cardiovasculares gracias a que limita la ocidación del colesterol LDL) y a la prevención del cáncer, gracias a su función antioxidante.

También se sabe que reporta beneficios para la salud del sistema nervioso central. Por ejemplo, un trabajo de la Unversidad Johns Hopkins indicaba que el consumo de grandes dosis de vitamina E, de 265 a 662 miligramos, en combinación con vitamina C, de 500 a 1.000 miligramos reducía la aparicón de Alzheimer entre un 64% y 78%.

Sin embargo, algunos estudios apuntan resultados dispares. Un meta-análisis publicado en el pasado número de enero de Annals of Internal Medicine sugiere que las dosis altas (superiores a 400 unidades internacionales; 265 miligramos diarios) de vitamina E (alfa-tocoferol) aumentarían, de hecho, la mortalidad. El trabajo ha sido realizado por investigadores de la Universidad Johns Hopkins, quienes han repasado los datos de 19 ensayos clínicos en los que a 135.967 pacientes con enfermedades crónicas se les dosificaba dosis variables de vitamina E.

Aunque los investigadores reconocen que la extrapolación de estos datos a personas sanas es difícil e incierta, sí advierten que las altas dosis de vitamina E deberían ser evitadas porque, dicen, no hay realmente evidencias concluyentes de sus beneficios. Es la razón por la que muchos expertos dietistas recuerdan siempre que es mejor confiar en una dieta equilibrada que pretender suplantar las deficiencias de la primera con suplementos vitamínicos.

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