Saltar el menú de navegación e ir al contenido

EROSKI CONSUMER, el diario del consumidor

Buscador

logotipo de fundación

Canales de EROSKI CONSUMER


Estás en la siguiente localización: Portada > Alimentación

Calorías: 8 preguntas con respuesta

Se dicen muchas cosas acerca de las calorías, pero no todas son verdaderas. Para salir de dudas, analizamos qué alegaciones son ciertas y cuáles no

  • Autor: Por
  • Fecha de publicación: miércoles 2 octubre de 2019

1. ¿Quemamos calorías mientras dormimos?

Sí. Es debido al gasto metabólico
basal. Según la guía The
Compendium of Physical
Activities, durante una hora de sueño
quemamos 67 kcal; pasear consume
unas 245 kcal por hora; y conducir, unas
175 kcal. “Pero para realizar un gasto
energético importante hay que recurrir
a otras actividades”, insiste Ángeles
Carbajal, profesora de Nutrición de la
Universidad Complutense de Madrid.
Por ejemplo, una hora de tenis quema
unas 511 kcal; una hora de spinning,
unas 595; y saltar a la comba, unas 861.

2. ¿Existen las calorías vacías?

Sí. Una caloría vacía no es una
caloría que no engorda, sino todo
lo contrario. Las calorías vacías
se encuentran en los alimentos que
contienen una gran cantidad de energía,
pero que son muy bajos en calidad
nutricional (alcohol, refrescos, bollería,
algunos snacks). Es decir, que no aportan
(o aportan pocos) nutrientes al organismo.
Por ejemplo, si bebemos dos refrescos,
ingeriremos unas 300 kcal, mientras que
si comemos un filete de ternera, unas
270. La cantidad de calorías es parecida,
pero con los primeros no obtenemos
ni vitaminas, ni calcio, ni hierro y, como
la digestión de estos alimentos es muy
rápida, la sensación de saciedad dura
muy poco (sucede al tomar azúcares
simples, a diferencia de la fibra, sustancia
que más contribuye a la sensación de
saciedad), por lo que, al cabo de un
rato, tendremos de nuevo hambre.


Imagen: Pexels

3. ¿Existen las calorías negativas?

No. Aunque es cierto que gastamos
calorías mientras comemos, no es
verdad que la ingesta en sí misma
y la digestión quemen más calorías
que las ingeridas (calorías negativas).
De hecho, con ese efecto térmico, el
cuerpo quemará como mucho el 10 %
del total de las tomadas en un día.

4. ¿Todas las calorías engordan igual?

No. 200 gramos de manzana (una
pieza) contienen 104 kcal, las
mismas que cuatro galletas
tipo María, pero ambos alimentos no
engordan igual, ya que sus componentes
reaccionan de diferente manera en
nuestro cuerpo. Por un lado, con la
manzana estaremos ingiriendo un mayor
volumen de alimento para obtener la
misma cantidad de calorías que con
las galletas, por lo que con la manzana
nos sentiremos más llenos. Además,
la saciedad durará más, ya que la fibra
que contiene esta fruta hace que sus
nutrientes se absorban más lento. Por
otro lado, la fibra que el cuerpo no
absorba “atrapará” parte de los nutrientes,
que serán eliminados por las heces. Y con
estos nutrientes desecharemos también
algunas de las calorías de la manzana.


Imagen: flomo001

5. ¿Misma cantidad de comida = mismas calorías?

No. Todos los alimentos son
fuentes de energía, pero
en cantidades variables.
Estas dependen, por un lado, del tipo
de macronutrientes que componen el
alimento y, por otro, de la proporción de
agua. Cuanta más agua, menos espacio hay
para los nutrientes y, por lo tanto, menos
calorías tiene. Y ante la misma cantidad
de nutrientes, si predomina la grasa, el
alimento contiene más calorías.

  • 1 g de hidratos = 3,75 o 4 kcal.
  • 1 g de proteína = 4 kcal.
  • 1 g de grasa = 9 kcal.

6. ¿Son mejores las calorías de las proteínas que las de los carbohidratos?

No. Más importante que contar calorías es asegurarnos de que
estas procedan de cereales
integrales, fruta o legumbres, y no de
dulces; así como de las grasas provenientes
de frutos secos y del aceite de oliva, y no
de helados o mantequillas. Así, las calorías
y los macronutrientes que ingiramos
serán de calidad y estarán acompañados
de otras sustancias positivas como fibra,
vitaminas, minerales y fitoquímicos.

7. ¿Un mismo alimento puede proporcionar diferente cantidad de calorías?

Sí. Un alimento puede variar
su número de calorías tras
cocinarlo, ya que le afecta
la forma de prepararlo. Uno cocinado
al horno, a la plancha o al vapor puede
perder grasa, pero lo más habitual es
que el cocinado añada calorías al plato al
utilizar aceite para freír, especialmente si
se reboza o se empana. También puede
ocurrir que varíe el volumen del alimento
al ganar o perder agua, pudiendo hacer,
por ejemplo, que comamos más verdura
si está cocinada que si la comemos cruda.
Un buen ejemplo son las patatas: si son de
bolsa (chips), aportan hasta 540 kcal por
cada 100 g; si están fritas en casa, unas
350 kcal; y cocidas, alrededor de 80 kcal.

8. ¿Comer tarde engorda más que hacerlo temprano?

En investigación. La crononutrición estudia el
efecto de nuestra alimentación
en función de nuestro reloj
biológico. Es decir, la influencia que tienen
los alimentos sobre nuestro organismo
dependiendo de la hora a la que los
tomemos. Un estudio realizado en 2013
por las Universidades de Harvard y de
Tufts (EE.UU.) observó que la pérdida de
peso era mayor cuando las personas
comían antes de las 15:00 horas, aunque
tuvieran el mismo aporte de calorías,
durmieran las mismas horas o realizaran
el mismo ejercicio que las que comían
más tarde, ya que es alrededor de las 12:00 horas cuando mejor se toleran
los carbohidratos (mejor funcionan los
mecanismos de metabolización de los
azúcares), mientras que por la noche
esta tolerancia disminuye hasta cuatro
veces. A pesar de estos estudios, esta
teoría todavía está en investigación.

¿Compensar un atracón en el gimnasio? No, gracias

Una dieta basada en un exceso calórico no se puede compensar con horas de cardio
y, además, es contraproducente: al incrementar la actividad deportiva o el ejercicio en el gimnasio de forma brusca para intentar compensar un abuso con la alimentación, se genera un aumento de los niveles de cortisol (la hormona que se libera como respuesta al estrés), que provoca una mayor concentración de grasa y pérdida de músculo. Además, este exceso de entrenamiento, sin tiempo para la recuperación, puede causar peligrosos desarreglos de insulina, la hormona segregada por el páncreas que regula la glucosa en sangre.

Octubre 2019 Imagen: CONSUMER EROSKI

Para acceder a más contenidos, consulta la revista impresa.

Etiquetas:

calorías

Al publicar un comentario aceptas la política de protección de datos

Te puede interesar:

Infografías | Fotografías | Investigaciones