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Cremas de verduras de bote, ¿son saludables?

Analizamos a fondo 29 cremas de verduras industriales comercializadas por seis marcas líderes del mercado. A primera vista parecen similares, pero en los detalles hay importantes diferencias

  • Autor: Por
  • Fecha de publicación: miércoles 1 enero de 2020

Los platos de cuchara pueden disfrutarse en cualquier época del año, pero se agradecen en especial cuando el frío arrecia. En los estantes de los mercados podemos encontrar diferentes opciones listas para consumir que nos permiten ahorrar tiempo y esfuerzo, como sopas, caldos, consomés o cremas. Ahora que es tiempo de cuchara, analizamos 29 cremas de verduras fabricadas por seis marcas líderes del mercado: Gallina Blanca, Anko, Knorr, Eroski, Pedro Luis y Gvtarra.

Las cremas analizadas en esta guía están compuestas
fundamentalmente por vegetales (verduras,
hortalizas, tubérculos…), agua, sal y, en algunos
casos, una materia grasa, como aceite de oliva o
nata, a los que a veces se suman otros ingredientes
(por ejemplo, almidón de maíz).

El primer aspecto
en el que deberíamos fijarnos a la hora de hacer
la compra es la cantidad de vegetales que contienen,
ya que puede variar mucho de unos productos
a otros. Para hacernos una idea, si observamos el
etiquetado de los productos analizados, podemos
encontrar desde la crema de setas Knorr, con un
9 % de setas, o la crema de espárragos de la misma
marca, con un 24 % de vegetales, hasta la crema de
verduras Gallina Blanca, con un 58 % de vegetales.

Con respecto a los ingredientes, debemos saber que se enumeran en orden, según la proporción en la que se encuentran dentro del alimento. Así,
comprobaremos, entre otras cosas, que en muchos
de estos productos (en 16 de los 29 analizados) el
ingrediente mayoritario no son los vegetales, sino
el agua. Sin embargo, en los 13 productos restantes,
los vegetales sí son los ingredientes principales. Es
el caso de las marcas Anko, Pedro Luis y Gvtarra, las cremas Knorr envasadas en vidrio (de calabaza y de ocho
verduras), la crema de Alicia y la crema fina de calabaza de
Knorr y las cremas de calabaza y de verdura de Gallina Blanca.

Otro asunto que hay que tener en cuenta es que en el listado de ingredientes
debe especificarse la proporción en la que se encuentran
aquellos que se destaquen de algún modo en el envase,
ya sea en la denominación del alimento (por ejemplo,
“crema de calabaza”) o en el etiquetado (con palabras o con
imágenes). Así, algunos de los ingredientes que dan nombre
a ciertas cremas en realidad no son los principales, como cabría
esperar. Por ejemplo, en la crema de calabacín con queso
de cabra Knorr, el queso está en una proporción de tan solo
el 0,5 %; en la crema de pollo con verduras, solo el 7,28 % es
pollo; en la crema de setas del bosque Knorr, solo el 9 % son
setas; y en la crema de espárragos, este ingrediente se encuentra
en una proporción del 6 %, de manera que el producto está
compuesto principalmente por agua y patata (12 %).

En algunos productos se incumple la legislación en este
aspecto (en concreto, el Reglamento 1169/2011 de la UE), ya
que no se especifica la proporción de ingredientes que aparecen
destacados en el etiquetado. Es el caso de algunas de las
cremas Anko, que no muestran las proporciones de verduras
ni de aceite de oliva; de la crema de 8 verduras Knorr, en cuya
etiqueta se muestran imágenes de los ingredientes pero no se
detallan sus proporciones; o de las cremas Pedro Luis, en las
que ocurre lo mismo.

Aceites y grasas

La mayoría de los productos analizados
(concretamente 17) contienen aceite de oliva
virgen extra, normalmente en una proporción del
1 %, aunque en la crema de calabaza Gallina Blanca
se encuentra en una proporción del 2,5 %. Como
es bien sabido, este aceite es saludable y, además,
aporta buen sabor. Otros productos, como la crema
de setas, la crema de verduras mediterráneas, la
crema de verduras campestres y el puré de verduras
jardineras (todos ellos de la marca Knorr) y la crema
de calabaza Gvtarra contienen aceite de girasol,
presumiblemente debido a su menor coste.

En otros
productos, como las cremas Knorr envasadas en
vidrio (calabaza y ocho verduras) y la crema fina de
calabaza y crema de selección de verduras Knorr
se utiliza mantequilla, lo cual aporta un sabor característico
y contribuye a conseguir una textura
más cremosa. Para ello también se emplean
ingredientes como nata, queso o leche mazada
(que resulta de la elaboración de la mantequilla),
que podemos encontrar en productos como la crema
de calabaza Eroski, la de verduras campesinas
Knorr o las de calabaza y de alcachofas Anko. Desde
el punto de vista nutricional, emplear mantequilla
en lugar de aceite de oliva o girasol hace que el producto
final tenga una mayor proporción de grasas
saturadas que, en general, son menos deseables que
las insaturadas. En cualquier caso, las diferencias
cuantitativas no son muy significativas (la proporción
de grasas saturadas en los productos Knorr con
mantequilla es del 2 %).

Espesantes

Para aportar la textura fina y viscosa
que caracteriza a una crema, además de las
materias grasas de origen lácteo (como la nata o
la mantequilla) se utilizan habitualmente diferentes
espesantes. Uno de los más empleados es
el almidón de maíz, presente por ejemplo en las
cremas de Eroski y en las de Gallina Blanca, pero
también se utilizan otros recursos, como las alubias
blancas (en la crema de calabaza Gvtarra) o la
patata, tal y como se hace en los guisos caseros. En
algunos casos, este último ingrediente se halla
en cantidades notables, como ocurre en el puré
de verduras Pedro Luis, donde es el ingrediente
mayoritario, o en el puré de verduras jardineras
(16 %), la crema de verduras campesinas (15 %) o
la crema de espárrago blanco (12 %), todos ellos
de Knorr, lo que podría interpretarse como una
forma de abaratar costes, ya que la patata es más
económica que las verduras y las hortalizas (y menos
interesante nutricionalmente), pero aporta
mucho cuerpo al producto.

Azúcar

En los últimos años el azúcar se ha convertido
en el enemigo público número uno, hasta el punto de que
su mera presencia en un producto genera recelos en muchas
personas. Sin embargo, hay ocasiones en las que este
ingrediente se utiliza en bajas cantidades que no suponen
una preocupación para la salud. Es el caso de algunas de las
cremas analizadas en esta guía, en concreto las de Knorr
(salvo en la de verduras campesinas) y las de Eroski, donde
el azúcar se emplea para mejorar ligeramente
el sabor, suavizando la acidez, igual que cuando elaboramos
salsa de tomate en casa.


Imagen: Getty Images

¡Ojo con la sal!

Lo relevante en cuanto a la información nutricional de este
tipo de productos es la cantidad de sal. Las cremas y los purés
precocinados siempre han tenido fama de contener una cantidad
excesiva de ese condimento. Para saber si hay algo de cierto
en ello, primero habría que aclarar qué se considera mucha
sal. Según la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y
Nutrición (AESAN), un alimento tiene mucha sal cuando supera
1,25 g de esta sustancia por cada 100 g de producto. En las
cremas analizadas, el promedio de sal fue de 0,71 g/100 g, así
que se podría decir que la cantidad no es excesiva.

Ahora bien, hay que tener en cuenta que una ración de
este tipo de productos está constituida por 250 g, lo que supone
un contenido promedio de sal de 1,78 gramos/ración,
una cantidad que debe ser tenida en consideración (la Organización
Mundial de la Salud recomienda no superar los
5 g al día, por lo que, si en un solo plato nos acercamos a los
2 g de sal, es probable que superemos esos 5 g a lo largo del
día con el aporte del resto de las comidas).

En este sentido,
el producto que menos sal por ración contiene es la crema
de verduras Anko (1,25 g), seguida de la crema de calabaza
Pedro Luis (1,50 g) y la crema de calabacín Knorr (1,60 g).
En el extremo opuesto se encuentran la crema de garbanzos
con verduras Anko y la crema de verduras Pedro Luis
(ambas con 2,50 g de sal por ración), seguidas de la crema de
calabaza Eroski (2,08 g/ración). La cantidad de sal depende
más del tipo de crema que de la empresa que lo fabrique. Como
acabamos de ver, la marca Anko tiene uno de los productos con más sal de los analizados (2,50 g/
ración) pero también el que contiene una
menor cantidad de sal (1,25 g/ración).

Para la realización de esta guía se analizaron 29 productos elaborados por marcas líderes en el mercado: crema de garbanzos con verduras, crema de verduras, crema de calabaza y crema de alcachofas (Anko); crema casera de calabaza, crema casera de verduras, crema casera de pollo con verduras, crema de calabacín y crema de zanahoria con calabaza (Gallina Blanca); crema de calabaza, crema de ocho verduras, crema de calabacín con queso de cabra, crema de setas del bosque con champiñones, crema de Alicia, crema de verduras mediterráneas, crema de verduras campesinas, crema fina de calabaza con un suave toque de nata, puré de verduras jardineras, crema de verduras de la huerta, crema de espárragos con un suave toque de nata y crema de selección de verduras (Knorr); crema de calabacín, crema de verduras y crema de calabaza (Pedro Luis); crema de calabaza (Gvtarra); crema de calabacín con queso, crema de verduras mediterráneas, crema de calabaza y crema de verduras (Eroski).

Enero 2020 Imagen: CONSUMER EROSKI

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Etiquetas:

crema verdura

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