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Vietnam

La comida vietnamita es muy apreciada por sus sabores y sus cuidadosas presentaciones donde se percibe la influencia china, pero conserva su toque genuino

  • Autor: Por
  • Fecha de publicación: martes 18 abril de 2006
La gastronomía vietnamita varía mucho si uno visita una región u otra. En ella se reflejan los contactos que ha tenido con otras culturas a lo largo de la historia, entre las que destacan la china, la jemer y la francesa. Las comidas suele ser picantes aunque los sabores se suavizan ligeramente para acercarse al gusto occidental.

Nada más llegar Vietnam llama la atención los numerosos mercados flotantes y puestos de comida callejera, además del gran surtido de sabores poco habituales que se pueden probar. La cocina de este país es una de las más variadas de todo el sudeste asiático.

Arroz y tallarines

Muchos de los menús vienen acompañados de arroz y tallarines además de una sopa denominada pho sin necesidad de pedirlo. El arroz es el alimento básico de la dieta y la base de la agricultura del país, por ello forma parte del acompañamiento de muchos platos.

Este producto se puede pedir tanto sólo como mezclado con otros alimentos, pero siempre los palillos serán instrumento indispensable para llevárselo a la boca. Comer el arroz con palillos es una de las mayores dificultades que se encuentran los visitantes y con la que disfrutan aprendiendo. Tanto el arroz como los tallarines pueden ir acompañados de tofu, setas, anguilas o caracoles, muy apreciados, signo inequívoco de la influencia francesa cuando Vietnam pertenecía a lo que se conocía como Indochina.

Con los tallarines se elabora la sopa pho, un caldo preparado con tallarines, verduras, pescado, carne y jengibre.

Carnes muy especiales

Entre los platos más excepcionales que se pueden probar en Vietnam está el murciélago, la serpiente, la rata de agua, los saltamontes fritos y los perros. Los más atrevidos no se marchan de este país sin probar alguno de estos alimentos. Sin duda, uno de sus mayores manjares es la serpiente, especialmente la cobra. Con su carne y abundantes especias se elaboran diferentes estofados y con las entrañas del animal se preparan deliciosos sofritos.

Para quienes buscan carnes más tradicionales se ofrecen platos populares como el bun thang elaborado con pollo o el cha, una singular preparación de la carne de cerdo a la brasa. Otros platos que incorporan la carne en su elaboración son el ban cuori, huevos rellenos de carne o los nem ran, rollitos crujientes rellenos de cerdo, cangrejo o champiñones con verduras.

Muchas de estas recetas se suelen acompañar de una salsa de pescado llamada nuoc mam que combina perfectamente con alimentos salados, e incluso dulces.

Los lugares más recomendados para probar la gastronomía vietnamita son los restaurantes típicos de la parte vieja de Hanoi, la capital de Vietnam. En cambio, en la ciudad de Ho Chi Minh se aconseja comer en los restaurantes de los hoteles, donde la higiene ofrece más garantía.

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