A los menores también les duele la cabeza. El 80 % de las cefaleas infantiles son primarias, es decir, que no hay un trastorno o enfermedad que las cause. Y entre las más comunes están las migrañas, que afectan a un 7-11 % de los niños y niñas. De pequeños son más frecuentes entre los varones, mientras que tras la pubertad este problema remite en la mitad de los chicos (antes de los 23 años) y recae más entre las adolescentes. Además, si comienza de muy joven o ya en la adolescencia, es más probable que continúe en la adultez.
Migraña infantil: síntomas y causas
La migraña es un dolor de tipo pulsátil. Los niños pequeños pueden definirlo como pinchazos en la cabeza, mientras que los mayores lo describen como golpes de tambor. Como detallan desde la Sociedad Española de Neurología Pediátrica (SENEP), por lo general, en los peques se localiza en ambos lados y en los mayores en uno solo; es poco frecuente en la parte posterior.
Este dolor es recurrente (tiende a repetirse), con una intensidad de moderada a severa y puede durar horas (hasta 72), aunque de menos duración que en las migrañas de adultos (en torno a las dos horas).
Además, la migraña infantil no implica solo cefalea. Se acompaña de otros síntomas como palidez, ojeras, náuseas, vómitos, mareos, dolor abdominal o intolerancia a la luz o al ruido. Y en un 14-30 % de los niños y niñas, como pasa en los mayores, presentan aura durante 5-60 minutos antes del dolor de cabeza o a la vez: síntomas visuales (ve luces, manchas, líneas o no ve nada por un tiempo), sensoriales (hormigueos o pérdida de sensibilidad) o alteraciones en el habla.
👉 Desencadenantes de la migraña en niños
En cuanto a la causa de la migraña infantil, no está del todo clara, aunque desde la SENEP se apunta que se cree que es debido a una combinación de predisposición genética y de factores desencadenantes ambientales. Así que, además de que el hecho de tener antecedentes familiares aumenta el riesgo (el 60 % de los menores migrañosos tienen familiares con este problema), hay numerosos detonantes que pueden precipitar una crisis de migraña:
- Alimentarios: saltarse comidas, hacer ayunos prolongados, no hidratarse y tomar ciertos alimentos (chocolate, leche, queso curado, frutos secos, frutas cítricas, helado) o productos con glutamato (muchos ultraprocesados), así como alcohol y bebidas con mucha cafeína (refrescos de cola, bebidas energéticas).
- Hábitos de vida: dormir poco o demasiado, abusar de las pantallas y los videojuegos con luces brillantes o parpadeantes…
- Estrés o ansiedad por exámenes escolares o problemas emocionales…
Cómo se cura la migraña infantil
La confluencia de todos o muchos de los síntomas de la migraña infantil hace que esta patología resulte muy incapacitante para los menores. No van al cole, dejan de hacer deporte, no salen con sus amigos… Por eso, aunque no sea una enfermedad grave, tiene repercusiones en la calidad de vida parecidas a las que ocasionan las afecciones severas en la infancia: absentismo escolar, menor rendimiento académico o interferencias en las relaciones sociales y el bienestar emocional.

De ahí la importancia de un diagnóstico precoz y una gestión adecuada por parte del pediatra o del neurólogo en el caso de migrañas frecuentes o severas. Estos profesionales médicos serán los que determinarán el tratamiento más adecuado que incluye, como recuerdan los neurólogos pediátricos, mantener hábitos de vida saludables. Por lo tanto, conviene:
- Llevar una adecuada higiene de sueño.
- Realizar actividad física regular.
- Evitar el estrés, con menos actividades extraescolares, por ejemplo.
- Limitar el uso de pantallas, sobre todo antes de ir a dormir.
- Mantener una dieta equilibrada, realizando cinco comidas al día y bebiendo abundantes líquidos.
- No consumir alcohol ni tabaco.
🔶 ¿Qué se le puede dar a un niño con migraña?
No hay remedios caseros para las migrañas. Ante la primera señal de migraña, el niño, niña o adolescente debe dejar lo que esté haciendo, relajarse en una habitación tranquila sin luz ni ruido y descansar o dormir con un paño aplicado en la frente. Además, debe tomar cuanto antes el analgésico recetado por su médico (paracetamol, ibuprofeno) y, si es necesario, antieméticos para reducir las náuseas o los vómitos.
A veces esto no es suficiente, y hay que añadir como tratamiento fármacos triptanes, que se administran por vía oral o intranasal. Pero causa efectos secundarios que los menores no suelen tolerar bien, como recuerda esta revisión Cochrane: disgeusia (alteración en la percepción del gusto), síntomas nasales, vértigos, fatiga, cansancio, náuseas o vómitos.
A este inconveniente se une que, para evitar la cefalea por abuso de fármacos, el tratamiento analgésico no se prolonga más de 15 días al mes. De ahí que en migrañas con mucha frecuencia o de gran intensidad, que afectan a la vida diaria del menor, se opte por un tratamiento preventivo.
Hay varios fármacos preventivos de la migraña: betabloqueantes, calcio-bloqueantes, antiepilépticos. No obstante, las evidencias de eficacia y seguridad son aún escasas en la infancia y adolescencia. En muchos casos, este tipo de medicamentos no han sido desarrollados ni estudiados específicamente para estas edades.
Tratamiento preventivo para la migraña infantil
Uno de ellos es el fremanezumab. Este anticuerpo monoclonal (la ‘vacuna’ para la bronquiolitis infantil también lo es) está diseñado específicamente para actuar sobre el péptido relacionado con el gen de la calcitonina (CGRP), una molécula clave en el desarrollo de los ataques de migraña. Se aplica una vez al mes mediante inyección subcutánea en el abdomen, el muslo o el brazo.

Hasta ahora se utilizaba para prevenir la migraña en adultos. Pero gracias a un estudio internacional de fase 3, en el que ha participado del Hospital Universitario Vall d’Hebron, pronto también lo podrán usar los menores. Y es que, la investigación conocida como SPACE, y publicada recientemente en la revista The New England Journal of Medicine, ha demostrado que el fremanezumab es eficaz y seguro para reducir la frecuencia de la migraña en niños, niñas y adolescentes.
“Los resultados del estudio son muy esperanzadores, porque demuestran que podemos ofrecer un tratamiento preventivo específico, eficaz y bien tolerado a una población que hasta ahora tenía pocas alternativas”, asegura Patricia Pozo-Rosich, jefa del Servicio de Neurología y de la Unidad de Cefalea del hospital barcelonés y directora del Migraine Adaptive Brain Center.
De hecho, los resultados del estudio SPACE abren la puerta a un cambio de paradigma en el manejo de la migraña en los menores, puesto que disponer de tratamientos dirigidos a mecanismos específicos de la enfermedad a estas edades permite un abordaje más personalizado y eficaz. A largo plazo, esto podría reducir la carga de la enfermedad, prevenir la cronificación de la migraña en la edad adulta y mejorar el bienestar emocional y social de los más jóvenes.
➡️ El estudio SPACE
En el ensayo de fase 3 se contó con la participación de 234 menores con migraña de edades comprendidas entre los 6 y los 17 años. Durante el estudio, 123 recibieron inyecciones de fremanezumab y 111 placebo.
Los resultados fueron muy favorables para los niños y adolescentes tratados con fremanezumab: el fármaco redujo el número de días de migraña al mes en 2,5 en comparación con 1,4 con placebo y el número de días al mes con dolor de cabeza de al menos una intensidad moderada en 2,6 en comparación con 1,5 con placebo. Además, el 47,2 % de los pacientes del grupo tratado alcanzó una reducción de al menos la mitad de los días de migraña, en comparación con el 27 % de los pacientes del grupo placebo.
En cuanto a la seguridad, este anticuerpo monoclonal mostró un perfil favorable, con efectos adversos leves y similares a los observados en el grupo placebo, principalmente reacciones locales (eritema) en el lugar de la inyección.
Si bien con esta investigación el medicamento ya tiene el respaldo científico para su uso en niños, aún queda para que se pueda utilizar. La Administración de Alimentos y Medicamentos de EE. UU. (FDA) ya lo ha autorizado. En cambio, para su empleo en España, el fármaco deberá pasar primero la evaluación regulatoria europea y, después ya en nuestro país, afrontar el procedimiento de financiación pública y fijación de precios.


