Riesgos para la infancia en fiestas con fuego, como la Noche de San Juan (y qué hacer para evitarlos)

Las fiestas con fuego, como la verbena de San Juan, conlleva riesgos graves para los menores. Para evitarlos, es vital mantener una distancia de seguridad, entre otras medidas
Por María Huidobro González 22 de junio de 2026
fuego verbena san juan
Imagen: Darja Manuilova
Con el verano, empieza de manera oficial la temporada de playas, campamentos, festivales musicales, fiestas patronales… En estos espacios y eventos nuestros hijos disfrutan al máximo en familia, con sus amigos y haciendo nuevas amistades. Pero solo serán momentos seguros, si en todos ellos tomamos ciertas precauciones y los peques también las aplican. Así sucede con los ahogamientos o los golpes de calor, por ejemplo. La verbena de San Juan con la que se da el pistoletazo de salida a la época estival entraña varios peligros para los menores que también son habituales en otras fiestas. A continuación, enumeramos esos riesgos y de qué manera se pueden prevenir.

En las fiestas de la estación más calurosa del año, saltan muchas chispas. En cualquier festejo de una ciudad, pueblo o barrio del verano se lanzan cohetes para anunciar su inicio, se tiran fuegos artificiales como parte estelar del programa festivo e incluso una traca final de petardos lo despide. A los menores les encantan los ruidos y colores de las bombetas, bengalas y otros productos que también esos días suelen usar. ¡Y qué decir de los toros de fuego infantiles o los correfocs catalanes!

Además de los espectáculos pirotécnicos, en estos eventos hay concursos gastronómicos con cocinas portátiles como herramienta de trabajo o degustaciones de asados con ardientes brasas. Y en la gran fiesta del solsticio de verano, las hogueras son las verdaderas protagonistas de la Noche de San Juan.

Peligros de los fuegos artificiales y hogueras en la infancia

El fuego, por tanto, constituye en la época estival el denominador común de muchas de las fiestas patronales de nuestro país. Y hay que tener mucho cuidado con él cuando tenemos a nuestros niños y niñas cerca. ¿Por qué? Estos son los principales riesgos:

👉 Quemaduras

El contacto directo con las llamas, las chispas o incluso las brasas figuran como las responsables de que los peques sufran quemaduras. Como apunta el primer estudio realizado en España sobre los pacientes con quemados en el solsticio de verano, los menores de seis años padecen estas lesiones en las piernas y fundamentalmente en la planta de los pies. Según el análisis de la Unidad de Quemados del Complejo Hospitalario Universitario de A Coruña (Chuac), tienden a quemarse los pies por pisar los rescoldos de las hogueras, mientras que a los niños más mayores les pasa más en las manos, tras caer encima de las brasas.

Por supuesto, el mal uso de petardos y otros productos pirotécnicos, o la negligencia de otras personas con ellos, también provocan quemaduras en manos, cabeza, cara, orejas y cuello de los peques. Y, a veces, pueden producirse amputaciones de dedos e incluso de la mano entera, tal y como recuerdan desde la Sociedad Valenciana de Pediatría.

👉 Lesiones oculares

Tan solo una chispita que salte de la hoguera de la verbena de San Juan puede resultar fatídica para los ojos de los niños. Ni qué decir tiene una explosión cerca o un poco de ceniza, pólvora, metralla o partículas en el caso de material pirotécnico.

Se han reportado irritaciones en los ojos por el humo, pero también por petardos hay problemas oculares más graves como quemaduras en los párpados, heridas en la zona externa del ojo, abrasiones en la córnea, impactos en el globo ocular o entrada de cuerpos extraños con su correspondiente conjuntivitis.

👉 Problemas respiratorios

fuegos artificiales sin ruido
Imagen: svetlanabar

El humo de las fogatas y fuegos artificiales no solo molesta a los ojos. La inhalación de humo puede afectar a las vías respiratorias de los peques. Si están cerca de él notarán que los gases y partículas finas que se desprenden de los productos quemados les irritan la nariz y la garganta, por lo que es fácil que aparezcan tos y mocos. Hay que tener en cuenta, además, que dependiendo del material que arda, se liberan gases más o menos tóxicos.

De todas formas, la exposición prolongada al humo resulta especialmente perjudicial para personas con asma o problemas cardiovasculares, tal y como detalla este estudio hecho en torno a la popular verbena en Girona. Por tanto, los niños asmáticos tienen más riesgos.

👉 Daños auditivos

El ruido de los fuegos artificiales y los petardos puede llegar a ser tan alto que cause molestias no solo en los animales, para los que se piden pirotecnia silenciosa, sino sobre todo a bebés y niños pequeños, además de a menores con trastorno del espectro autista (TEA) o con hipersensibilidad al ruido. Ansiedad y miedo son los problemas más frecuentes. Pero no solo eso.

Y es que los expertos afirman que este ruido puede alcanzar los 175 decibelios (dB). Y él hay que añadir los gritos de los asistentes y la música a alto volumen que caracterizan a estos eventos multitudinarios en las playas y plazas de nuestras ciudades y pueblos.

Esta cantidad de decibelios supera ampliamente los 65 que considera la Organización Mundial de la Salud (OMS) como el umbral a partir del que se puede producir deterioro auditivo, o los 85 que la Asociación Española de Pediatría (AEP) fija como límite de exposición durante una hora para la población infantil. Zumbidos o acúfenos (tinnitus) por trauma acústico agudo son las consecuencias más habituales.

👉 Otros riesgos

Fracturas o esguinces por malas caídas al saltar la hoguera, heridas o cortes por objetos incrustados al ir descalzos, diversos traumatismos debidos a zambullidas imprudentes, ahogamientos o resfriados por meterse en el agua por la noche… son riesgos que también hay que tener en consideración durante estas jornadas.

Y en el caso de los adolescentes, se añaden otros peligros extra para la gran fiesta de las hogueras y otros festejos estivales, y que, además, pueden agravar los problemas comentados. Muchos chicos y chicas se atreven estos días a tener sus primeros contactos con el alcohol o el tabaco y las nuevas formas de consumo de nicotina, además de otras sustancias ilegales. Y también está el riesgo de que vivan sus primeras experiencias sexuales sin protección.

Cómo evitar estos problemas

Si bien las autoridades toman precauciones para evitar estos problemas y otros muchos (incendios, botellones, agresiones…), las familias deben actuar con prudencia y sentido común y tener en cuenta lo siguiente para no lamentar las consecuencias de no aplicar medidas de prevención:

✔️ Recomendaciones generales

  • No perder de vista a los niños y niñas.
  • Fijar un punto de encuentro por si se pierden. Haz que usen, por si acaso, sus relojes infantiles con GPS y llamadas.
  • Respetar la distancia de seguridad y las normas establecidas por la organización, autoridades o servicios de emergencia.

🔥 Consejos en las hogueras

  • Mantenerse a una distancia prudente (mínimo cinco veces la altura de la hoguera).
  • Colocarse en dirección contraria al humo.
  • Vestir ropa ajustada (sin capuchas ni cordones) y de tejidos naturales como el algodón, ya que las prendas sintéticas resultan más inflamables. Ir con calzado cerrado sin tacón. Llevar el pelo recogido.
  • No jugar, empujar o correr cerca de la hoguera.
  • Nada de tirar a la hoguera líquidos inflamables (aerosoles, latas) o productos como ruedas o colchones; tampoco papeles o telas que pueden volar fácilmente.
  • No saltar la hoguera con niños al hombro o en brazos.
  • Al bailar alrededor de las llamas, hacerlo en la dirección del viento.
  • No manipular ni pisar las brasas; tampoco al día siguiente.
  • No tirar material pirotécnico usado a una hoguera.
  • Tener agua o arena cerca por si hay que apagar alguna llama.
  • Usar gafas protectoras si se participa de forma activa.
  • Si se ha prendido la hoguera, cerciorarse de que está completamente apagada.

🎆 Precauciones con los fuegos artificiales y petardos

mecha petardos
Imagen: Griffin Wooldridge
  • Observar los fuegos artificiales a una distancia de al menos 150 metros del lugar del lanzamiento.
  • Utilizar protectores auditivos (tapones o auriculares con cancelación de ruido) en niños pequeños.
  • Emplear gafas de sol para filtrar la luz de chispas, bengalas o fuegos artificiales en el caso de niños con hipersensibilidad sensorial.
  • Evitar que los menores de cinco años usen bengalas, como apunta la AEP.
  • No dejar que los niños utilicen petardos, y menos que manipulen defectuosos o que no hayan explotado. Mira qué recomendaciones básicas hay que seguir al usar petardos.
  • Para proteger los oídos de los petardos, los menores deben mantenerse a una distancia de 50-60 metros.

😎 Con los adolescentes

La comunicación en la familia puede frenar las conductas de riesgo comentadas en referencia a la adolescencia. Para ello, los siguientes artículos incluyen consejos de expertos que pueden ayudar en la prevención:

Qué hacer ante una quemadura o lesión en los ojos

Si a pesar de que se han tomado todas estas precauciones, se produce una quemadura, los expertos recomiendan lo siguiente:

  • Durante 15 minutos echar agua a una distancia de unos 15 centímetros para enfriarla y reducir el dolor.
  • Cubrir con gasas secas o un paño limpio.
  • Acudir al punto sanitario más cercano.
  • No reventar ampollas ni poner cremas, pomadas, desinfectantes ni ungüentos.
  • Si prende la ropa, no hay que correr, sino echarse al suelo y rodar, cubriendo la cara con las manos.
  • Llamar al 112 si no se sabe qué hacer.

En el caso de una lesión en los ojos, estos son los consejos de los especialistas:

  • Evitar manipular el ojo: no frotar ni enjuagar ni presionar.
  • Si hay herida externa, presionar suavemente con compresas frías limpias para cortar la hemorragia.
  • Si se nota un cuerpo extraño en el ojo, parpadear para intentar expulsarlo.
  • En cualquier caso, acudir a urgencias.
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