Saltar el menú de navegación e ir al contenido

EROSKI CONSUMER, el diario del consumidor

Buscador

logotipo de fundación

Canales de EROSKI CONSUMER


Estás en la siguiente localización: Portada > Economía doméstica

Fondos: invertir en uno o en varios

La diversificación permite reducir el riesgo a corto y medio plazo, aunque para utilizar esta estrategia el capital invertido debe ser elevado

Img fondos Imagen: Kelly B

Al igual que ocurre con la inversión en Bolsa, una de las preguntas que asalta con mayor frecuencia a los inversores cuyos ahorros están depositados en fondos es si conviene tener invertido el dinero en un único fondo o resulta más rentable hacerlo a través de varios, formando una cartera. Aunque la estrategia idónea depende del perfil de cada inversor y del capital invertido, en general, si se dispone de una suma elevada, es conveniente diversificar la inversión para protegerla de ciertos riesgos y evitar “caer” en un fondo de mala calidad.

Para sumas elevadas

La diversificación de fondos permite reducir el riesgo de colocar todas las inversiones en sólo un tipo de activo. Al invertir en más de un producto se aplican ciertos mecanismos para eliminar el peligro de las inversiones monolíticas; puede reducirse al mínimo, combinar el riesgo con fondos más seguros... Para cantidades superiores a 10.000 o 20.000 euros, por ejemplo, siempre es conveniente diversificar la apuesta a través de varios fondos de inversión, por varios motivos:

  • Se reduce el riesgo de la inversión.
  • Al estar diversificada la inversión, es más fácil reducir las pérdidas que pueda recoger alguno de los fondos suscritos.
  • Invertir en varios sectores aumenta las probabilidades de recoger beneficios a medio y largo plazo.

A la hora de diseñar una cartera de fondos es necesario detenerse en dos aspectos: en primer lugar, en si los fondos de inversión basados en renta fija pueden bajar. En este sentido, como advierten desde Bankinter "la rentabilidad de los fondos de renta fija, al tener que valorar diariamente su cartera a precios de mercado, depende de la evolución de los tipos de interés y del vencimiento medio de los activos que componen la cartera del fondo". La rentabilidad , pues, varía de forma inversamente proporcional a los cambios de los tipos de interés: aumenta cuando los tipos de interés bajan y disminuye cuando suben, lo que supone que se pueden obtener minusvalías.

Al diversificar la inversión se reducen las posibles pérdidas de alguno de los fondos suscritos

Otro aspecto que debe analizarse es el papel que desempeñan en estas carteras los fondos garantizados (cuya política de inversión se basa en obtener una determinada rentabilidad a un plazo previsto, en función de cada producto). Por lo general, hay un periodo determinado en el que las participaciones que se adquieren tienen garantizada una rentabilidad a una fecha en concreto. El valor liquidativo variará diariamente y sólo en la fecha de vencimiento de esa garantía, si el valor de liquidación no alcanza la rentabilidad objetivo, el partícipe obtendrá la diferencia mediante un abono en cuenta. En este caso, pues, es más factible elaborar una cartera que esté resguardada de los riesgos de este mercado de la renta variable.

Requisitos para diversificar

Estar invertido en un solo fondo implica mayores riesgos, especialmente en los sectores de la renta variable que en un determinado momento pueden recoger en su cotización el estado de sus inversiones. Hay un fondo para cada momento (renta fija, variable, activos monetarios, mercados emergentes, éticos...), aunque para realizar esta diversificación adecuadamente es necesario que el inversor cumpla una serie de requisitos:

  • Tener invertido un capital importante con respecto a su cuantía como para que sea beneficiosa esta estrategia teniendo en cuenta los plazos, el pago de comisiones, etc.
  • Estar posicionado en fondos de inversión de diferente modalidad, según cada momento: renta fija, variable, divisas, emergentes, etc.
  • Más de la mitad de la cartera de fondos debe estar invertida en renta fija. Es la opción más conservadora de todas y, a medida que el perfil del ahorrador sea más agresivo, se puede incrementar el porcentaje en renta variable u otros activos financieros de mayor riesgo.
  • La inversión que realice debe ir destinada a un medio o largo plazo, aunque eso no sea un problema para recuperar el capital invertido -si se necesitase- en caso de obtener plusvalías. También se puede reducir o incrementar la cartera progresivamente.
  • Tiene que descartar todo fondo cuyo riesgo sea tan elevado que haga peligrar la futura rentabilidad de la "cesta". Puede asesorarse a través de su entidad financiera, que será la encargada de indicarle qué productos pueden acarrearle más problemas en un futuro y cuáles son los más adecuados a su perfil inversor.

    CUANDO SE NECESITA EL DINERO A CORTO PLAZO

    La rentabilidad de los fondos de inversión está ligada a la evolución de los mercados de acciones cuando se trata de activos bursátiles. Ello hace posible tanto la obtención de elevadas rentabilidades en periodos cortos de tiempo, como que haya otras etapas en las que no se obtengan beneficios, o incluso puedan cosecharse minusvalías.

    Son fondos con un nivel de riesgo alto, por lo que se debe de tener muy en cuenta al plazo al que deben ir dirigidos (corto, medio o largo). Este tipo de inversión de renta variable es más adecuado para aquellos inversores con expectativas de obtener elevados rendimientos a largo plazo y que estén dispuestos a asumir el correspondiente riesgo a corto. Al igual que ocurre con la inversión en Bolsa, el corto plazo supone contraer muchos riesgos que deben ser meditados antes de concretar la apuesta.

  • Te puede interesar:

    Infografías | Fotografías | Investigaciones