Compras de objetos de segunda mano

Si la diferencia de precio entre un producto de segunda mano y uno nuevo no es importante conviene no arriesgarse porque siempre aportará mayores garantías el producto nuevo
Por Clara Fraile 5 de marzo de 2007

En España, aunque lejos de la aceptación que tienen en Francia o el Reino Unido, hay numerosas tiendas donde pueden encontrarse artículos usados por un precio lógicamente inferior al de los nuevos. Vehículos, ropa, maquinaria industrial, material informático, muebles, y un largo etcétera conforman el negocio de la segunda mano, que ofrece oportunidades no siempre exentas de riesgo. Comprobar el producto antes de adquirirlo es el principal consejo. No obstante, existe un plazo de al menos un año de garantía -frente a los dos obligatorios de los bienes nuevos- cuando la compra se realiza en una empresa. Si la transacción se efectúa entre particulares queda regulada por el Código Civil, que decreta un plazo de seis meses para detectar defectos ocultos.

Un negocio muy amplio

Un negocio muy amplio

Comprar cosas usadas puede ser muy práctico, ecológico y ‘conveniente’ porque se ahorra dinero, pero también entraña un riesgo. Los consumidores lo saben y, por ello, el mercado está más o menos desarrollado dependiendo del producto y de su demanda, que a su vez obedece al precio final y al resultado de cada producto. Uno de los que más éxito tienen en nuestro país son los vehículos ya que -según los datos de la Asociación Nacional de Vehículos a Motor y la Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones- en España se compraron ocho coches usados por cada diez nuevos en 2006, una tendencia que va en aumento.

En las estadísticas de Eurostat se contempla la venta al público de productos de segunda mano, que incluye, por ejemplo, antigüedades, ropa usada o libros “de viejo”. Sin embargo, la venta de automóviles de ocasión no entraría en este capítulo, que según los datos de 2003. en la Unión Europea de 25 países alcanzaba un volumen de ventas de 7.200 millones de euros y una mano de obra de 106.000 personas. El peso relativo de venta al por menor de bienes de segunda mano en el comercio minorista y la reparación estaba entre el 0,4% y el 0,7%.

Reino Unido y Francia generaron conjuntamente alrededor del 60% del volumen total de estas ventas, aun empleando sólo alrededor de un tercio de la mano de obra, esto significa que es en estos países donde marcha mejor este tipo de venta al por menor de mercancías de segunda mano en tiendas. En España, los datos del INE señalan que el volumen de negocio en 2004 fue de 128,6 millones de euros.

Pero, aunque no haya muchos datos para comparar, el negocio de la segunda mano en tiendas es muy amplio. Abarca desde vestidos de novia a ropa de bebé pasando por maquinaria industrial, ordenadores, muebles, joyas… Algunos incluyen hasta la vivienda. Julián Tío, asesor de consumo y miembro de la Junta Directiva de la Confederación Española de Consumidores y Usuarios (CECU), cree que en nuestro entorno “el usuario se decanta principalmente por adquirir productos de electrónica”, como agendas PDA o reproductores MP3, además de música y libros.

En relación con este tipo de bienes nuevos y otros de segunda mano, como podrían ser los instrumentos musicales o el material deportivo, “habrá que valorar si la diferencia económica es importante, ya que en caso contrario no merece la pena la adquisición de este tipo de productos”, aseguran desde la Asociación Familiar para la Orientación del Consumo de Euskadi (ASCOFA).

Garantías, por ley

Las garantías que ofrecen estos productos de segunda mano es una de las mayores preocupaciones de los clientes. Muchos piensan que nadie se va a hacer cargo del producto si se deteriora en pocos meses, otros aseguran que por eso es tan barato?. Veamos lo que dice la ley.

La Ley 23/2003, de 10 de julio, de Garantías en la Venta de Bienes de Consumo, en relación con la garantía mínima que ha de tener un producto de segunda mano, establece que el plazo se puede pactar entre vendedor y consumidor con un mínimo de un año, a diferencia de la garantía mínima que tienen los bienes nuevos, dos años en todos los casos. “Hecha esta salvedad, el resto de garantías a la hora de reclamar por un bien defectuoso son las mismas que para los bienes nuevos”, afirma los expertos de ASCOFA.

Lo previsto en la ley no será aplicable a los bienes adquiridos mediante venta judicial, a los adquiridos en subasta administrativa, ni a las compraventas entre particulares. El artículo 1.484 y siguientes del Código Civil se encargan de regular la venta entre particulares y establece una garantía de seis meses. Para conocer cómo funcionan las subastas en la Red puede consultarse la página del Centro Europeo del Consumidor en España.

“Las instituciones de Consumo llevan a cabo el mismo control en los comercios de venta de bienes de segunda mano que en cualquier comercio”, explica Tío, y por tanto, deben tener Hojas de Reclamaciones. “Entre particulares, siempre y cuando no sea una conducta delictiva, como la venta de productos prohibidos, deja a la libertad de las partes los pactos que decidan llevar a cabo”, subraya.

Reclamaciones

Siempre que un comprador quiera reclamar debe tener en cuenta el tipo de establecimiento al que quiere llamar la atención: un comercio o a un particular. Si es un comercio deberá pedir las hojas de reclamaciones para tramitarlas posteriormente y podrá contar con las asociaciones de consumidores. “Si la compraventa se ha llevado a cabo ente particulares no se considera consumo”, informan desde la Federación de Consumidores en Acción (FACUA). Reclamar a un particular es más difícil y para llevar la reclamación adelante se ha de acudir, con casi toda seguridad, tras su comunicación previa y de forma fehaciente, al juzgado para acabar de solucionar el problema.

Fuentes de ASCOFA apuntan que cuando la transacción se ha efectuado entre particulares pueden surgir problemas para acreditar que la transacción se ha efectuado, ya que normalmente no se exige factura ni justificante alguno que avale la compra.

Los plazos de reclamación son válidos, según informa ASCOFA:

  • Para compras entre particulares: seis meses desde la entrega del bien.
  • Para las compras a las que se aplica la Ley 23/2003:
    • Salvo que se pruebe lo contrario, se presumirá que las faltas de conformidad con el bien adquirido que se manifiesten en los seis meses posteriores a la entrega ya existían cuando el bien se entregó.
    • El comprador deberá informar al vendedor de la falta de conformidad con el bien adquirido en el plazo de dos meses desde que tuvo conocimiento de ella.
    • La acción para reclamar prescribe a los tres años desde la entrega del bien.

Consejos

A continuación se exponen algunos de los consejos que proporcionan las asociaciones de consumidores para las personas que se estén planteando la posibilidad de comprar un producto de segunda mano:

  • Es fundamental la comparación de precios de productos similares para saber si el importe que se pide es el ajustado al producto que deseamos adquirir. Si la diferencia de precio entre el bien de segunda mano y el nuevo no es importante no hay que arriesgarse, siempre le aportará mayores garantías el producto nuevo.
  • No menos importante es hacer una revisión concienzudamente el producto que vamos a comprar y si es posible probar su correcto funcionamiento para saber cuál es su estado y evitar, en la medida de lo posible, problemas con el bien adquirido.
  • Hay que solicitar documentación acreditativa de la garantía entregada, así como los comprobantes de la compra realizada. Todo esto es más fácil si la compra se lleva a cabo en algún establecimiento dedicado a ello, ya que las transacciones entre particulares ofrecen menos garantías, empezando por el plazo de garantía que tiene el producto, que es de un año y no de dos.
  • Guardar los contratos y documentos de pago.
  • Mantenerse alerta en las compras “on-line” y prestar especial atención a:
    • Las estafas que circulan en Internet.
    • Los vendedores que tienen sus oficinas en el extranjero.
    • Las gangas o superofertas.
    • No se aconseja facilitar los datos bancarios ya que pueden ser utilizados para efectuar transacciones bancarias fraudulentas. Si se efectúa el pago contrarembolso se puede revisar de forma previa el producto comprado.

    El gabinete jurídico de FACUA explica a CONSUMER EROSKI que ?no hay una ley concreta donde se especifique el plazo de garantía de los productos comprados por Internet, aunque se entiende que se aplica la misma que para los productos comprados de segunda mano a profesionales, o sea, un año mínimo”.