Hallan un dinosaurio de cuerpo frágil y con más de 500 dientes para segar la vegetación

El animal vivió hace 110 millones de años en lo que actualmente es el desierto del Sahara
Por mediatrader 16 de noviembre de 2007

En lo que actualmente es el desierto del Sahara existió durante la época Mesozoica, hace 110 millones de años, un dinosaurio de cuerpo frágil y con más de 500 dientes que segaban vegetación a ras de suelo, según el descubrimiento dado a conocer ayer por un grupo de paleontólogos. Se trata del Nigersaurus, un animal del tamaño de un elefante, pero con huesos finos, algunos de los cuales sólo tienen el grosor de una pluma.

Es la primera especie de dinosaurio que ofrece pruebas inequívocas de que se alimentaba únicamente de vegetación a ras de suelo, señaló Jeff Wilson, uno de los científicos. Wilson cree que la imagen tradicional de los diplodocus con sus largos cuellos elevados y su cabeza mirando al frente, como monstruos del lago Ness, es errónea y que ellos también, como el Nigersaurus, apenas levantaban la cabeza de la tierra.

Estos investigadores se toparon con los primeros fósiles del Nigersaurus en 1997, durante una expedición financiada parcialmente por la organización National Geographic. A pesar de ello, han tardado una década en recomponer su cuerpo debido a sus extraordinarias características. Destaca especialmente su cabeza, que cuenta con un cráneo de peso minúsculo, terminado en un morro chato que posee «baterías» de dientes diminutos. Están dispuestos en línea recta y no hay ninguno a los lados de la boca. «No hay ningún otro animal que haya colocado todos los dientes al final de la mandíbula», dijo Paul Sereno, otro de los científicos que encontró el dinosaurio. Con estos dientes el Nigersaurus cortaba helechos y otras plantas rastreras.

Su poco peso es otra singularidad de este dinosaurio, de nueve metros de largo. Sus vértebras y el cerebro están llenos de espacios donde no había carne, sino sólo aire, como ocurre con los pájaros, que son parientes de los dinosaurios. Al mismo tiempo, los huesos de sus piernas eran relativamente finos. «Intentaba aligerar peso», porque menos peso significa menos energía necesaria para mantener el cuerpo, según Sereno, profesor de la Universidad de Chicago.

Esos descubrimientos proyectan una imagen de un animal relativamente vulnerable. «No tiene armadura y sus huesos son muy frágiles, como un pedazo de papel», aunque reforzados con colágeno y tejidos de apoyo, explicó Wilson. Sobrevivió al moverse en manadas, conjeturó Wilson, y la abundancia de fósiles de este dinosaurio en Níger apunta a que era muy común en la Era Mesozoica.