Objetivo: producir alimentos más sostenibles (y con menos uso de plástico)

El uso del plástico en la producción agroalimentaria también supone un desafío medioambiental. Con ayuda de Elika repasamos los objetivos para los próximos años
Por EROSKI Consumer 26 de febrero de 2022
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Imagen: PublicDomainPictures
La presencia de plástico en el medio ambiente es un problema de primer orden. En los últimos años se han puesto en marcha diversas acciones para paliarlo, desde fomentar el reciclaje de residuos y apostar por materiales más sostenibles en la fabricación de envases, hasta cobrar aparte por las bolsas de plástico en los comercios o poner fin a la venta de productos plásticos de un solo uso. Pero el embalaje y el consumo no son las únicas fuentes de contaminación. El plástico también está presente en la producción alimentaria.

Bandejas portamacetas, tuberías de riego, contenedores de granel, redes de pesca, coberturas de búnkers… La cantidad de plástico utilizado en explotaciones agrícolas y pesqueras es, para muchos, desconocida. Sin embargo, tiene un impacto considerable en el entorno, en los ecosistemas y en salud de las personas.

Por esta razón, la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura) ha publicado hace poco un completo informe sobre los plásticos agrícolas. El documento, titulado ‘Evaluación de los plásticos agrícolas y su sostenibilidad: un llamado a la acción’*, los identifica y evalúa sus riesgos, pero también propone alternativas para sustituirlos o tratarlos, con el objetivo de reducir la contaminación medioambiental.

Los plásticos más contaminantes

Según el informe, los productos plásticos agrícolas con mayor potencial de daño ambiental son los siguientes:

  • Artes de pesca.
  • Productos capaces de crear contaminación por plásticos y microplásticos.
  • Productos capaces de liberar Contaminantes Orgánicos Persistentes (COP).
  • Plásticos de mulching no biodegradables.

“Los plásticos convencionales son generalmente resistentes a la biodegradación, y pueden persistir en el medio ambiente durante largos períodos de tiempo y continuar causar daño mucho después de haber alcanzado el final de sus vidas útiles”, señalan desde Elika, la Fundación Vasca de Seguridad Alimentaria.

En la actualidad, los suelos son los principales receptores iniciales de los plásticos utilizados en la producción agrícola, mientras que los ecosistemas marinos se ven más afectados por los aparejos de pesca abandonados, perdidos o descartados, y otros residuos plásticos de la actividad pesquera. Además, se desconoce la cantidad de plásticos agrícolas que se incorporan a los cursos de agua.

red pesca plástico contaminaciónImagen: Silke

Acciones para reducir residuos contaminantes

Entre las medidas para reducir los residuos, destacan estas:

  • Evitar el uso de plásticos a través de la adopción de prácticas agrícolas más sostenibles, como la agricultura de conservación y cultivos de cobertura, en lugar de utilizar plásticos para el mulching.
  • Sustituir estos productos por otros más duraderos. Una posible alternativa es emplear el vidrio o el policarbonato, y no películas de invernadero.
  • Sustituir los productos de corto plazo y de un solo uso por los reutilizables, como los cajones de cosecha rígidos en lugar de bolsas flexibles.
  • Sustituir los polímeros convencionales no biodegradables por polímeros biodegradables con propiedades adaptadas a su uso específico.
  • Establecer estándares para productos, equipamiento asociado y prácticas de uso.
  • Establecer esquemas para la responsabilidad extendida del productor.
  • Introducir el etiquetado de productos para facilitar su identificación y trazabilidad.
  • Rediseñar los modelos de negocio para que los fabricantes o los distribuidores de productos plásticos los proporcionen como parte de un servicio, en lugar de una mera transacción de venta de bienes.

Para todo ello es necesario aumentar las inversiones en innovación y desarrollo, tanto en las prácticas como en los productos, así como fomentar el reciclaje de los plásticos y desarrollar medios de recuperación. Los objetivos de aquí a los siguientes años son concretos y ambiciosos, como detalla Elika:

Objetivos para 2025

Antes de que acabe el año 2025, deberá reciclarse, como mínimo, el 65 % en peso de todos los residuos de envases, aunque los porcentajes exigidos varían según los materiales. Así se exigirá:

  • el 50 % del plástico
  • el 25 % de la madera
  • el 70 % de los metales ferrosos
  • el 50 % del aluminio
  • el 70 % del vidrio
  • el 75 % del papel y el cartón

Objetivos para 2030

Antes de que acabe el año 2030, deberá reciclarse, como mínimo, el 70 % en peso de todos los residuos de envases. Pero también hay diferencias según los materiales, de tal modo que se exigirá reciclar:

  • el 55 % del plástico
  • el 30 % de la madera
  • el 80 % de los metales ferrosos
  • el 60 % del aluminio
  • el 75 % del vidrio
  • el 85 % del papel y el cartón

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(*) Aquí puedes consultar el informe de la FAO, ‘Evaluación de los plásticos agrícolas y su sostenibilidad: un llamado a la acción‘.