Ecoetiqueta en los coches

Los turismos nuevos deben informar de su consumo y emisión de contaminantes
Por Luis Osma 16 de abril de 2003

Desde el 30 de noviembre de 2002, todos los coches nuevos vendidos en España deben llevar en un lugar visible una etiqueta que informa a sus compradores del consumo y de la emisión de CO2. Además, muchos de ellos cuentan con otra etiqueta voluntaria que muestra la clasificación por consumo comparativo del automóvil con otros de su mismo tamaño. Esta categorización está basada en un código de letras y colores, en el que la ‘A’ y el verde corresponden a los vehículos con menor consumo y menos contaminantes, y la ‘G’ y el rojo a aquellos que gastan mayor cantidad de combustible y contaminan más.

Publicitar los datos oficiales

La medida forma parte de la aplicación del Real Decreto 837/2002, que incorpora al ordenamiento jurídico español la Directiva sobre etiquetado energético (1999/94 CE), cuyo objetivo es garantizar que se proporcione información relativa al consumo de combustible y a las emisiones de CO2 para que los consumidores puedan elegir con fundamento. Tanto la Directiva como el Real Decreto forman parte de las políticas cuyo objetivo es cumplir con los Acuerdos de Kioto, en los que la Unión Europea se comprometió a reducir un 8% las emisiones de CO2 entre 1990 y 2010.

El Real Decreto también prevé la elaboración de una guía anual con una lista de todos los modelos nuevos de coches -tanto de gasolina como de gasóleo- que informe de su consumo y emisiones, clasificada por marca y orden alfabético. Esta guía, que refleja también los modelos con mayor eficiencia energética para cada categoría y tipo de carburante, puede ser consultada gratuitamente en los puntos de venta y en el sitio web del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE).

Además, los puntos de venta tendrán que reflejar los datos oficiales de consumo y emisiones de CO2 de todos los modelos que comercialicen. Las estadísticas se incluirán en carteles que se deberán exhibir obligatoriamente, así como en los impresos utilizados en su publicidad.

Una información secundaria

Sin embargo, el Director de Estudios Internacionales del RACC, Pere Sauret, apunta que los consumidores sólo toman en cuenta el consumo de los coches nuevos por la inversión que les supondrá mantenerlo, ya que los factores medioambientales todavía no son un factor principal a la hora de decidir comprar un coche u otro.

Por su parte, Emilio Rull, Responsable de Energía de Greenpeace España, señala que esta medida es positiva, ya que es una información que no tenían los compradores, pero que no es suficiente, ya que “parece más bien una estrategia para aumentar las ventas de coches”. Rull considera que no se deberían restringir las medidas a informar a los consumidores, sino que habría que mejorar el transporte público y retirar del mercado los automóviles antiguos. En este sentido, Pere Sauret explica que un coche fabricado hace 15 años contamina lo mismo que 20 turismos nuevos matriculados en la actualidad.

A principios del año 2002, España tenía un parque móvil de 18.150.880 vehículos matriculados, de los cuales 8.180.000- el 45% del total- tenían una antigüedad de más de 10 años, de acuerdo con datos del RACC.

La Asociación Nacional de Fabricantes de Automóviles (ANFAC) calcula que en este momento todavía existen en España más de tres millones y medio de turismos que necesitan de la gasolina con plomo para poder circular. Mientras tanto, en países como Alemania, Francia, Holanda o Suecia ya no hay vehículos alimentados por este combustible. En 1998 se retiró este tipo de carburante de sus gasolineras, ya que no existía un mercado para abastecer.

La consecuencia de todo este panorama es que actualmente un 20% del parque automovilístico español es el causante del 80% de las emisiones contaminantes a la atmósfera.

Los turismos más ecológicos

Según la guía del IDAE, el modelo de gasolina menos contaminante de los que existen ahora en el mercado es el Toyota Prius Híbrido, un vehículo que combina un motor de combustión interna con otro eléctrico. El segundo de la lista es el Alfa Romeo 147 1.6 TS Progression, seguido del Fiat Stilo 1.2 Active y del Peugeot 406 Coupe 2.2.

Entre los automóviles diesel, los más ecológicos son el Audi A2 1.2 TDI y el Volkswagen Lupo 61 TDI 3L. Tras ellos vienen el Peugeot 307 1.4 HDI XN y el Volvo S40.

El coche más vendido en lo que va de año en España -según datos de la ANFAC-, el Renault Megane, varía mucho en su clasificación en consumo y emisión de partículas contaminantes en función del modelo que sea y del carburante que emplee, tal y como refleja la guía editada por el IDAE. Entre los modelos de gasolina, el más ecológico es el todoterreno Megane 1.4 16V Authentique, y el más contaminante el Scenic RX4 Expression.

De los modelos diesel, el que menor consumo y emisiones tiene es la berlina Megane Classic 1.9 DCI Authentique, y el que mayor es de nuevo el Scenic RX4 Expression.

Conducir respetando el medio ambiente

El consumo de combustible y la emisión de elementos contaminantes no sólo están relacionados con la tecnología de los vehículos. Los usuarios también pueden adoptar medidas que protejan el medio ambiente cuando conducen.

Carlos López, jefe del departamento de Promoción Ciudadanos del IDAE, propone mantener bajas las revoluciones del motor y realizar los cambios rápidamente hasta las marchas más altas, ya que un vehículo que circule en quinta marcha a 50km/h consume hasta un 15% menos que si lo hiciera en tercera.

También recomienda parar el motor si se va a detener la marcha más de dos minutos y moderar la velocidad, ya que el consumo de carburante aumenta en función de la velocidad elevada al cuadrado. Un aumento de velocidad del 20% (pasar por ejemplo de 100 a 120 Km/h), significa un aumento del 44% en el consumo (pasar de 8 litros cada 100 kilómetros a 11,5 litros cada 100 kilómetros).

En cuanto al uso que se da al automóvil, el IDAE aconseja evitar elementos que modifiquen la aerodinámica del vehículo, en especial la baca, ya que incrementa entre un 2% y un 35% el consumo de combustible. El aire acondicionado también lo aumenta hasta un 20%. Sin embargo, tampoco es recomendable llevar las ventanillas totalmente abiertas, sino que se debe utilizar la ventilación del coche.

Por su parte, Pere Sauret, Director de Estudios Internacionales del RACC, sugiere que se realice una conducción suave, sin acelerones ni frenazos, y que se vigile que las ruedas no estén deshinchadas, ya que esto aumenta el consumo por la deformación de la goma y porque la parte de la rueda en contacto con el asfalto es mayor.

Otras medidas contra la contaminación

El RACC considera que las medidas implantadas por el Real Decreto no son suficientes para reducir el consumo de combustible y la emisión de elementos contaminantes, y que se deben implantar políticas que promuevan la compra de vehículos respetuosos con el medio ambiente. Una de las medidas que propone en su Estudio Eco Test son las ventajas fiscales, tal y como se ha hecho en Alemania.

En este país, el Ministerio de Medio Ambiente, de acuerdo con los fabricantes de automóviles y el Automóvil Club Alemán (ADAC), ha establecido una rebaja fiscal para los combustibles (gasolina y diesel), que no superen un determinado nivel de azufre en su composición.

Este estudio también cita otras políticas medioambientales relacionadas con el automóvil. Por ejemplo, en Holanda se aplica un impuesto de matriculación en función de la clase de carburante utilizado. En Finlandia este impuesto varía dependiendo de la edad del vehículo, mientras que en Dinamarca difiere en función del consumo de carburante.

Por su parte, Emilio Rull, responsable de Energía de Greenpeace España, cita los biocombustibles y el hidrógeno como soluciones a medio y largo plazo, siempre que sean obtenidos por medios ecológicos.