Entrevista

Thierry Bégué, traumatólogo y secretario general de la Sociedad Francesa de Cirugía Ortopédica y Traumatología

El 68% de las mujeres europeas sufrirá osteoporosis
Por Jordi Montaner 5 de agosto de 2008
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Imagen: CONSUMER EROSKI

Thierry Bégué es secretario general de la Sociedad Francesa de Cirugía Ortopédica y Traumatología (SOFCOT) y reside en Bobigny, un municipio de la región Ille de France. La SOFCOT fue fundada en 1918 para la promoción y el desarrollo de conocimientos en el ámbito de la traumatología. Su principio no es otro que el de aliviar y mejorar el estado funcional de los pacientes que han sufrido un traumatismo o se ven discapacitados por una afectación músculo-esquelética en cualquier etapa de la vida. En la actualidad, la Sociedad reúne a más de 3.000 cirujanos y, recientemente, ha sido noticia por organizar en Niza el noveno congreso europeo anual de la especialidad (EFORT 2008).

Por definición, los accidentes son fruto de la casualidad.

Lo más grave, en cualquier caso, son las consecuencias. Un estudio titulado “Accidentes en Europa (2003-2005)” concluyó que cada dos minutos fallece una persona europea por culpa de un accidente. Entre la gente mayor, los accidentes son la cuarta causa de muerte; pero entre niños, jóvenes y adultos menores de 50 años hablaríamos ya de una primera causa.

En las carreteras, por lo menos, parece que la cosa va a mejor.

Se ha registrado un descenso del 20% en la mortalidad causada por accidentes de carretera, pero habría que tener más en cuenta a los 80.000 europeos politraumatizados que cada día ingresan en alguna unidad de urgencias; han salvado la vida en el accidente, pero en muchos casos esa vida ha quedado terriblemente marcada… A los traumatólogos nos preocupa no sólo salvar vidas, sino procurar que los supervivientes de un politraumatismo puedan beneficiarse de la mejor medicina.

El tiempo es oro. Tal vez se trate de disponer de más ambulancias y de formas de transporte más efectivas…

Entre niños, jóvenes y adultos menores de 50 años, los accidentes son la primera causa de fallecimiento

Lo importante, además de actuar de prisa, es hacerlo de forma coordinada. Algunos hospitales disponen ya de unidades especializadas en accidentes de carretera, integradas por traumatólogos, neurocirujanos, cirujanos torácicos y cirujanos generales. Desde la recogida del accidentado, por medio de ecógrafos móviles, se planifica el ingreso del paciente y se protocoliza la intervención (ahorrándonos mucho tiempo de andar a ciegas desde un punto de vista diagnóstico).

La rapidez de actuación es clave.

Si. Lo malo es que, estabilizado el peligro, los pacientes politraumatizados arrastrarán muchas veces secuelas que comprometerán su movilidad y su rutina diaria, sobre las que los traumatólogos podríamos incidir aún de manera favorable con las herramientas y los conocimientos adecuados.

Aunque cuando el daño ya está hecho…

La traumatología no sólo evoluciona en materiales y técnicas, también en coste/eficacia. Por ejemplo: hace medio siglo, el cien por cien de los trabajadores suizos intervenidos de una rotura de fémur cobraban una pensión de invalidez permanente; hoy lo hace sólo el 3%. Las autoridades sanitarias deben tener en cuenta que las dolencias musculoesqueléticas a que nosotros nos enfrentamos representan una tercera parte de los presupuestos estatales de salud.

Pero no todo se reduce a la carretera, ni tan sólo en el ámbito laboral. La osteoporosis rompe más huesos que nadie y hablamos, en este caso, de una enfermedad.

La osteoporosis es el mayor riesgo sociosanitario al que se enfrentan las mujeres europeas. Se calcula que hasta un 68% va a padecer esta enfermedad, que es responsable de un millón y medio de fracturas cada año, y se ha duplicado la incidencia durante los últimos 27 años. Para que se haga una idea del coste que la osteoporosis y sus consecuencias representan, le informaré de datos recientes del Reino Unido que han puesto de relieve que tratar la osteoporosis en el 2008 implica un desembolso mayor aún que la organización de los Juegos Olímpicos proyectados para el 2012.

Un escenario poco prometedor.

Para complicar más las cosas, en el congreso de Niza hemos sabido que un 30% de los pacientes con mieloma son erróneamente diagnosticados de osteoporosis por el simple hecho de padecer una fractura de cadera. Un simple dolor de espalda, en realidad, puede enmascarar varios tipos de cáncer: páncreas, colon o mieloma múltiple, en los que resulta indispensable intervenir de forma precoz. Nuestros diagnósticos deben ser mucho más apurados y escrupulosos. El mieloma múltiple no es ningún asunto menor: se calcula que hay cerca de 80.000 afectados en Europa.

También en Niza ha quedado claro que las mujeres, además de tener más riesgo en osteoporosis, tienen pocas posibilidades de acceder a una plaza de cirugía ortopédica tras completar la carrera de medicina.

“Touché”. Clásicamente se han dado explicaciones a esa invisibilidad de las mujeres en la especialidad, como que nuestra labor es muy sacrificada y exige trabajar mucho por las noches y durante días festivos… Debemos admitir que, aún hoy, los hombres podemos ausentarnos de casa con mucha más facilidad que las mujeres. Sin embargo, la proporción de traumatólogas en la EFORT ha pasado en los últimos años de un 8% a un 12%. En mi servicio, uno de cada tres traumatólogos es mujer, y como asegura Enrique Cáceres, de Barcelona, responsable de la EFORT en materia de formación, en países como España la tasa de residentes de traumatología que son mujeres anda ya por el 50%.

MÁS REFORMAS, MENOS MUERTOS
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Imagen: David Fulmer

Un total de 4.620 personas perdió la vida en accidentes de tráfico ocurridos en Francia durante el 2007, lo que supone un descenso del 1,9% con respecto al 2006. De este modo, el país vecino registra un retroceso de víctimas mortales en carretera por tercer año consecutivo desde la instauración del carné por puntos. En el 2006 murieron 4.709 personas; y en el 2005, 4.975. Estos datos coinciden con el anuncio, por parte del secretario de Estado de Transportes francés, Dominique Bussereau, de una reforma en la obtención del permiso de conducir de aquel país.

Bussereau pretende reformar un sistema de obtención que califica de “demasiado caro y largo”. El examen para un alumno francés que saque el carné de conducir a la primera cuesta casi 1.400 euros (1.500 en Alemania y 900 en España). Quienes suspenden al primer intento tienen que esperar quince días para poder realizar de nuevo el examen, pero el tiempo de espera puede llegar a ser de hasta seis meses en función del periodo del año en que uno aspire a examinarse o de la región donde viva.

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