Conjuntivitis alérgica: causas, síntomas y cómo aliviarla

La hinchazón de los párpados, el picor ocular, el enrojecimiento y el lagrimeo son los síntomas más habituales de la conjuntivitis alérgica, una afección que suele aparecer en primavera
Por Sonia Recio 6 de marzo de 2026
conjuntivitis alérgica síntomas y tratamiento
La conjuntivitis alérgica es una inflamación de la conjuntiva, la membrana transparente que recubre la parte blanca del ojo y el interior de los párpados. Puede aparecer de forma estacional, con mayor incidencia en primavera debido al aumento del polen, o mantenerse durante todo el año cuando la exposición al alérgeno es continua, como ocurre con el polvo doméstico o los animales. El sistema inmunitario interpreta que son una amenaza y libera histamina, la sustancia responsable de síntomas tan molestos como picor intenso, enrojecimiento, lagrimeo, secreción acuosa e hinchazón de los párpados. A continuación, explicamos cómo prevenir la conjuntivitis alérgica y qué podemos hacer para aliviar sus síntomas.

¿Qué es la conjuntivitis alérgica?

La conjuntivitis alérgica es una reacción inflamatoria que afecta a la conjuntiva, la fina membrana transparente que cubre la parte blanca del ojo y el interior de los párpados. Esta estructura actúa como una primera línea de defensa frente a agentes externos.

Cuando entra en contacto con sustancias que el organismo identifica como una amenaza —aunque no lo sean—, se desencadena una respuesta inflamatoria. Esa inflamación provoca la dilatación de los pequeños vasos sanguíneos de la conjuntiva, lo que da lugar al enrojecimiento tan característico de esta zona, además de otras molestias asociadas.

La conjuntivitis alérgica es una de las patologías oculares más frecuentes y puede afectar a personas de cualquier edad: niños, niñas, adolescentes y adultos. A diferencia de la conjuntivitis de origen vírico o bacteriano, la alérgica no es contagiosa. 

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Imagen: iStock

¿Por qué se produce la conjuntivitis alérgica?

La conjuntivitis alérgica se produce cuando el sistema inmunitario reacciona de forma exagerada frente a sustancias que considera peligrosas, como el polen, los ácaros del polvo, el moho o el pelo de los animales. Al entrar en contacto con la superficie del ojo, estos alérgenos activan anticuerpos (IgE) y células llamadas mastocitos, que liberan mediadores inflamatorios, principalmente histamina.

Según la Sociedad Española de Oftalmología (SEO), esta reacción puede aparecer de manera aislada o formar parte de un cuadro alérgico más amplio, asociado a patologías como la rinitis alérgica y la dermatitis atópica, así como a manifestaciones como asma, urticaria o determinadas alergias alimentarias.

La conjuntivitis alérgica puede presentarse de diferentes formas, según el tipo de alérgeno y el momento de exposición:

  • Estacional. Aparece en determinadas épocas del año, principalmente primavera y verano, cuando aumentan los niveles de polen y esporas en el aire.
  • Perenne. Persiste durante todo el año, aunque puede empeorar en ciertas estaciones. Suele estar relacionada con alérgenos presentes en el hogar, como los ácaros del polvo o los animales.

¿Cuáles son los síntomas de la conjuntivitis alérgica?

El síntoma más característico de la conjuntivitis alérgica es un picor intenso, que suele ser la primera señal de alerta. Este picor casi siempre se acompaña de molestias oculares y enrojecimiento leve, advierten desde la SEO.

En algunos casos también puede aparecer hinchazón de los párpados (edema palpebral), que suele ser más evidente por la mañana, al despertar. Aunque puede haber secreción ocular, esta es generalmente blanquecina, escasa y acuosa, muy diferente de las secreciones espesas y amarillentas típicas de la conjuntivitis bacteriana.

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¿Cómo se diagnostica la conjuntivitis alérgica?

El diagnóstico de la conjuntivitis alérgica se basa principalmente en la observación clínica. El oftalmólogo empieza por una historia médica detallada, evaluando los antecedentes personales y familiares de alergias. ¿La razón? Este tipo de conjuntivitis es más común en personas con rinitis alérgica, dermatitis atópica u otras reacciones alérgicas, así como en quienes tienen familiares con estas patologías.

Después, se realiza un examen ocular completo, generalmente con una lámpara de hendidura, un instrumento que permite observar la conjuntiva con gran detalle y detectar los signos típicos de la alergia.

En la mayoría de los casos, no hacen falta pruebas adicionales. Solo si los síntomas persisten, se repiten, empeoran o no responden al tratamiento, el oftalmólogo puede derivar al paciente a un alergólogo para identificar el alérgeno responsable.

Consejos para prevenir y aliviar la conjuntivitis alérgica

La conjuntivitis alérgica puede resultar molesta, pero hay varias estrategias para aliviar sus síntomas y prevenir complicaciones:

🔹 Identifica el alérgeno

Saber qué provoca la reacción alérgica es fundamental. En muchas personas, los síntomas aparecen tras la exposición al polen, polvo, moho o pelo de los animales. Conocer el desencadenante permite actuar de forma más eficaz y evitar complicaciones.

🔹 Mantén una buena higiene 

Lavarse las manos con frecuencia y no frotarse los ojos reduce la irritación y evita infecciones secundarias. Ducharse al final del día ayuda a eliminar restos de polen acumulados en la piel y el cabello.

🔹 Hidrátate los ojos

La sequedad ocular es habitual en los episodios alérgicos. Las lágrimas artificiales y los lavados con suero fisiológico alivian el escozor. Aplicar compresas frías sobre los párpados también reduce la inflamación.

Evita remedios caseros, como infusiones de manzanilla, que pueden contener polen y empeorar los síntomas.

🔹 Protege los ojos del polen

Las gafas de sol no solo protegen de la luz, sino que actúan como una barrera física frente a partículas que provocan alergia.

🔹 Evita que el polen entre en casa o el coche

Mantén ventanas y ventanillas cerradas durante las horas de mayor concentración de polen, especialmente a primera hora de la mañana y al final de la tarde. Usar purificadores de aire puede mejorar notablemente la calidad del ambiente interior.

conducir con alergia
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Qué no hacer si tienes conjuntivitis alérgica

Algunos hábitos cotidianos pueden empeorar la irritación sin que nos demos cuenta. Evitarlos ayuda a controlar los síntomas y prevenir brotes más fuertes:

🔹 Automedicarse

Colirios y fármacos como antihistamínicos, antiinflamatorios o corticoides deben ser siempre recetados por un especialista.

🔹 Exponerse al alérgeno 

Reducir el contacto con el polen, el polvo o los animales es esencial para controlar los síntomas de la alergia. 

🔹 No extremar la precaución en días de viento

El viento aumenta la cantidad de polen en el aire, mientras que la lluvia suele aliviar los síntomas temporalmente.

🔹 Secar la ropa al aire libre

El polen suele adherirse a la ropa y agravar la alergia. Si vives en una zona con mucha vegetación, es preferible usar secadora o tender en interiores.

🔹 No controlar la exposición al aire libre

Adaptar actividades físicas según la intensidad de la alergia y las condiciones climáticas. Evita parques y zonas con mucha vegetación durante los picos de polinización.

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