Del ‘doctor Google’ al ‘doctor IA’: más consultas médicas a la inteligencia artificial

Uno de cada cuatro españoles confía en la inteligencia artificial para interpretar sus síntomas médicos, en lugar de acudir al médico. Sobre todo, esto es más frecuente en los jóvenes de entre 16 y 19 años
Por Sonia Recio 20 de diciembre de 2025
inteligencia artificial consultas médicas
Imagen: Sanket Mishra

La inteligencia artificial (IA) ha transformado numerosos aspectos de la vida cotidiana, tanto en el ámbito laboral como en el personal. La medicina no se ha quedado al margen del progreso que trae la IA. Ya existen modelos capaces de analizar pruebas diagnósticas, asistir en cirugías mediante robots inteligentes y predecir el riesgo de desarrollar enfermedades a partir de los historiales clínicos. Junto a estos avances han aparecido usos que generan preocupación, como el autodiagnóstico. Si antes era ‘doctor Google’ quien ofrecía respuestas rápidas a las dudas sobre salud, ahora ese papel lo asumen las herramientas de inteligencia artificial. Los expertos advierten de que esta tendencia puede favorecer diagnósticos erróneos, retrasar tratamientos necesarios y aumentar la ansiedad ante síntomas mal interpretados.

La inteligencia artificial en el ámbito de la medicina

En muy poco tiempo, la inteligencia artificial se ha vuelto parte de nuestro día a día. Usamos asistentes de voz, aplicaciones que reconocen nuestra cara o herramientas que generan textos en segundos. Su capacidad para procesar grandes volúmenes de datos en segundos la ha convertido en una herramienta clave para automatizar y optimizar tareas en múltiples sectores.

En el ámbito de la salud, la incorporación de la inteligencia artificial está siendo especialmente relevante. Tanto empresas tecnológicas como centros médicos están invirtiendo en sistemas que combinan IA y aprendizaje automático para interpretar pruebas diagnósticas y agilizar la atención sanitaria.

Estas herramientas se utilizan ya en campos como la radiología, donde ayudan a detectar de forma precoz ciertos tipos de cáncer o lesiones en las imágenes médicas, y en cirugía, con robots que facilitan procedimientos mínimamente invasivos. Además, en el ámbito de la medicina preventiva, los modelos de IA permiten analizar historiales clínicos, identificar factores de riesgo y anticipar posibles complicaciones antes de la aparición de los primeros síntomas. 

humanizar la telemedicina
Imagen: Tech Journal

La cara B de la IA: el riesgo del autodiagnóstico

La inteligencia artificial se ha consolidado como una herramienta habitual entre los españoles para resolver dudas sobre salud física y mental. El estudio de Línea Directa ‘Los peligros del autodiagnóstico digital‘ revela que dos de cada tres personas recurren a estas tecnologías para informarse sobre alguna dolencia o problema médico.

La investigación ha contado con la colaboración de Ruth Castillo-Gualda, doctora en Psicología y especialista en Inteligencia Emocional, y del doctor Justo Menéndez, jefe de Urgencias y médico especialista, ambos profesores de la Universidad Camilo José Cela (UCJC).

El principal problema es que, para muchas personas, la IA no funciona solo como apoyo, sino como sustituto de la primera consulta médica. Según el estudio, uno de cada cuatro españoles utiliza el autodiagnóstico digital como primera opción ante un problema de salud. Entre los jóvenes esta tendencia es mayor: el 41, 8% recurre a buscadores, influencers o herramientas de IA antes que acudir al médico o a urgencias. En cambio, entre los mayores de 65 a 75 años, el porcentaje desciende al 10,6 %.

Así usamos los españoles la IA en el autodiagnóstico

Los españoles recurren a la inteligencia artificial para resolver dudas de salud por motivos muy diversos. Según el estudio, las principales razones son su disponibilidad inmediata (16,3 %), la rapidez de las respuestas (12,2 %) y la agilidad del proceso (11,5 %). Para muchos usuarios, estas herramientas representan una vía sencilla y accesible para aclarar síntomas sin necesidad de esperar a una cita médica.

Además, aspectos como la privacidad o la sensación de ser escuchado sin juicios cobran especial importancia entre quienes atraviesan un peor estado emocional, que encuentran en la IA una forma de apoyo empático ante temas sensibles. En este ámbito se aprecia una diferencia de género: el 55 % de las mujeres reconoce utilizarla por este motivo, frente al 45 % de los hombres. También se observa una notable brecha generacional: el 35 % de los jóvenes recurre a la IA, frente al 7 % de las personas mayores. 

En conjunto, el 18,5 % de la población emplea la IA de forma frecuente o muy frecuente para resolver dudas de salud, lo que muestra que su uso se va consolidando como un hábito cotidiano. Por comunidades autónomas, Cataluña, la Región de Murcia y Canarias lideran el uso frecuente de estas herramientas, mientras que Galicia, Castilla y León y Cantabria se sitúan en el extremo opuesto.

Síndrome del ordenador
Imagen: Andrea Piacquadio

IA y salud mental: una relación compleja

El estudio señala que, en el ámbito de la salud mental, la inteligencia artificial se ha convertido para muchos en una especie de “terapeuta digital”. Quienes atraviesan un momento emocional difícil recurren a estas herramientas en busca de orientación y de un alivio rápido ante síntomas o preocupaciones. Aunque a corto plazo pueden generar cierta sensación de calma, ofrecen una impresión de control y seguridad que no siempre se corresponde con la realidad.

El informe advierte que la mitad de las personas con ansiedad o depresión consulta la IA casi a diario para resolver dudas relacionadas con su estado de salud. Este uso intensivo contrasta con la frecuencia mucho menor observada entre pacientes con enfermedades físicas crónicas —como hipertensión o diabetes—, lo que sugiere que la dependencia de estas tecnologías responde más a necesidades psicológicas y emocionales que a dolencias médicas concretas.

La cibercondría, caracterizada por la búsqueda compulsiva de información sobre síntomas en entornos digitales, contribuye a reforzar este patrón. Cuanto mayor es el malestar emocional, más se incrementan las consultas y, lejos de proporcionar alivio, acaban intensificando la preocupación y perpetuando el círculo de ansiedad.

Cómo evitar un mal uso de la IA en salud

Ante el auge del autodiagnóstico digital, los expertos subrayan la importancia de un uso consciente y responsable de la IA en cuestiones sanitarias. Entre sus recomendaciones están:

  • Utilizar estas herramientas con prudencia y criterio.  
  • No sustituir nunca la consulta con un profesional sanitario por las respuestas de la IA.
  • Desconfiar de diagnósticos o propuestas de tratamiento que no cuenten con respaldo médico.
  • Evitar caer en la cibercondría.
  • Recordar que los pensamientos o temores no equivalen a diagnósticos.
  • Priorizar la interacción humana frente a la digital. 
  • Identificar la emoción que impulsa cada búsqueda antes de consultar a la IA.
  • Cuidar el diálogo interno y no interpretar las respuestas de la IA de forma catastrofista.
Sigue a Consumer en Instagram, X, Threads, Facebook, Linkedin, Whatsapp, Telegram o Youtube