El Hospital Virgen del Rocío de Sevilla realiza cuatro intervenciones de escoliosis severas en niños

La cirugía se ha convertido en la única alternativa terapéutica para estos pacientes
Por mediatrader 14 de enero de 2010

Esta semana se realizarán en el Hospital Universitario Virgen del Rocío de Sevilla cuatro intervenciones de elevada complejidad para resolver diferentes escoliosis severas (deformidades de la columna) en niños de entre 7 y 13 años. Fuentes del hospital explican que la cirugía se ha convertido en la única alternativa terapéutica para estos pacientes.

El equipo médico que dirige el doctor Pedro Cano contará en los quirófanos de Traumatología y Cirugía Ortopédica del centro con la colaboración de una de las principales figuras mundiales en cirugía ortopédica infantil, el doctor Eduardo Galaretto, especializado en cirugía de columna en el Hospital Nacional Pediátrico de Buenos Aires (Argentina). «Hemos querido compartir nuestros conocimientos con los de una de las figuras internacionales del momento y, en la medida de lo posible, perfeccionar aún más nuestras técnicas quirúrgicas», señaló el doctor Cano.

La primera de estas operaciones tuvo lugar este pasado lunes y se prolongó más de ocho horas, por lo que fue imprescindible el apoyo de los médicos de Neurofisiología para monitorizar de forma permanente la respuesta de la médula espinal del paciente durante la intervención. Cada uno de los tres pasos quirúrgicos fundamentales se llevó a cabo con éxito tanto en la corrección como en la fijación con sistemas de tornillos pediculares y en la artrodesis mediante injerto óseo.

El objetivo de la cirugía correctora que han realizado radicaba en «evitar que la deformidad progrese con el crecimiento de los pequeños y corregir la deformidad existente en la medida que la médula lo tolere», precisó el jefe de la Unidad de Cirugía Ortopédica y Traumatología Pediátrica del Virgen del Rocío, David Farrington. Estos cuatro casos, en los que hay tanto deformidades congénitas de columna como patologías neuromusculares, pretenden «que la cirugía sea definitiva para el niño, lo que conseguirá que abandone el corsé y tenga una vida normal», apuntó.