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Identifican un gen que protege al cerebro de la ansiedad y el estrés

Ahora se buscan fármacos que puedan incrementar la acción de la adrenomedulina cerebral

  • Autor: Por
  • Fecha de publicación: miércoles 20 agosto de 2008
Imagen: carl dwyer
El gen de la adrenomedulina protege el cerebro de la ansiedad y el estrés. Así lo aseguran científicos del Instituto Cajal de Madrid, perteneciente al Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), tras observar en ratones que aquellos individuos a los que se había suprimido este gen del sistema nervioso central, mediante ingeniería genética, se movían más que sus hermanos normales, pero con una mala coordinación motora. Los animales modificados genéticamente tenían más ansiedad y presentaban movimientos estereotipados, característicos del síndrome obsesivo-compulsivo.

Mayor sensibilidad

La falta de adrenomedulinia favorece la sensibilidad a los agentes que dañan el cerebro

Los autores de la investigación, publicada en "Proceedings of the National Academy of Sciences" estadounidense (PNAS, en sus siglas inglesas), utilizaron una batería de pruebas de comportamiento para entender el funcionamiento del cerebro de los ratones a los que les faltaba la adrenomedulina, una hormona peptídica aislada por primera vez en 1993.

Los resultados obtenidos indican que la ausencia de este gen hace que las neuronas de áreas concretas del cerebro tengan un citoesqueleto más rígido, lo que tiene consecuencias perjudiciales en el comportamiento animal. Los animales que carecen de adrenomedulina cerebral son mucho más sensibles a los agentes que dañan el cerebro.

"Curiosamente, muchos de los defectos psicológicos observados en los ratones sin adrenomedulina se corrigen con la edad, de manera que en individuos de más de seis meses (unos 30 años en humanos) no se aprecian diferencias en animales con o sin el gen", explica Alfredo Martínez, responsable del estudio. Todo indica que tiene que haber un mecanismo de compensación dependiente de la edad responsable de esta normalización.

Factor protector

Los investigadores habían descrito con anterioridad que el cerebro en condiciones normales presenta niveles altos de adrenomedulina. Estos niveles aumentan en situaciones de daño cerebral. Los trabajos realizados hasta ahora por este equipo revelan que la adrenomedulina es un factor que protege al cerebro tanto frente a las agresiones externas (como isquemias o traumatismos, entre otros), como internas (exceso de estrés y ansiedad).

"En la actualidad, estamos trabajando en la búsqueda de sustancias de aplicación farmacológica que puedan aumentar la acción de la adrenomedulina cerebral y, de ese modo, poder frenar el daño producido por el estrés y la ansiedad excesiva", apunta Martínez.

En los genes

¿Porqué algunas personas son más propensas que otras a sufrir ansiedad? La culpa la tiene una mutación genética heredada. Es lo que acaba de concluir un grupo de expertos de la Universidad de Bonn, Alemania, que aseguran que la ansiedad está en los genes. La investigación, publicada recientemente en la revista “Behavoiural Neuroscience”, da cuenta del papel del efecto de esta mutación en un riesgo mayor de sufrir no sólo ansiedad sino también otros males relacionados como los trastornos postraumáticos y las enfermedades obsesivo-compulsivas.

Según los expertos, la mutación se produciría en el gen conocido como COMT, que controla un enzima que se desintegra y debilita la señal emitida por la dopamina, un neurotransmisor clave del cerebro relacionado con diversos trastornos como Parkinson o esquizofrenia. El gen tiene dos variantes, met158 y val158, y las personas más proclives a la ansiedad heredan de ambos progenitores dos copies de la primera variantes de estos genes. Esta alteración se daría en la mitad de la población, aunque sólo tendría efecto en una de cada cuatro personas. A partir de este hallazgo, los expertos esperan ahora identificar otros genes que predisponen a otras enfermedades de tipo psicológico.

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