Entrevista

Gaspar Reynés, miembro del grupo de trabajo de carcinoma renal del Grupo Español de Oncología Genitourinaria (SOGUG)

La supervivencia de los pacientes con cáncer renal mejorará con los nuevos tratamientos
Por Clara Bassi 18 de octubre de 2011
Img gasparreynes
Imagen: CONSUMER EROSKI

Los casos de cáncer de riñón aumentan. Cada año se diagnostican más, sobre todo, entre los hombres. Por fortuna, además de estas malas noticias, hay otras más positivas: estos tumores, que antaño se descubrían en una fase avanzada, y por lo tanto con muy mal pronóstico, ahora se detectan antes y se pueden tratar mejor, gracias al desarrollo de ocho pastillas distintas (medicamentos de diseño conocidos en la jerga médica como fármacos dirigidos contra dianas terapéuticas). Todo ello se ha traducido en una mayor tasa de supervivencia y más calidad de vida para los pacientes de cáncer renal, según explica en esta entrevista Gaspar Reynés, especialista de Área del Servicio de Oncología Médica del Hospital Universitario y Politécnico La Fe de Valencia y miembro del grupo de trabajo de carcinoma renal del Grupo Español de Oncología Genitourinaria (SOGUG).

¿Qué porcentaje de la población padece cáncer de riñón?

En España hay varios registros, pero no todos reconocen la misma incidencia. De forma aproximada, se estima que hay unos 10 casos por cada 100.000 habitantes en hombres y 4 casos por cada 100.000 mujeres. Esto significa en torno a 30.000 casos anuales en España.

¿A qué se debe esta diferencia entre hombres y mujeres?

La mayoría de los tumores, salvo los propios de los órganos de uno u otro sexo, registran una incidencia menor en las mujeres que en los hombres. Esto es algo prácticamente común a todos los cánceres, del mismo modo que sabemos que la mujer vive más que el hombre. Podría deberse a factores hormonales, pero esto no solo ocurre con el carcinoma renal, donde es muy evidente, sino también con otros.

¿El porcentaje de afectados por cáncer de riñón aumenta?

“Los casos de cáncer de riñón aumentan en la Unión Europea”

Sí, sobre todo en la Unión Europea (UE). La Eurocámara calcula que, en la UE, hay un aumento del 3% anual. Ese incremento, en parte, es un problema real por un aumento de casos cada año, pero también porque cada vez se diagnostican más. Es un tipo de cáncer que carece de síntomas hasta que está muy avanzado. Hace unos años se diagnosticaba en situaciones muy avanzadas, pero ahora un porcentaje importante se detecta por casualidad de forma precoz, a raíz de otras pruebas y técnicas.

¿Cuáles son los síntomas por los que una persona debería acudir al médico?

Por desgracia, al principio es asintomático, pero hay unos indicios clásicos que se deben tener en cuenta: la hematuria (orina de color rojizo o con sangre roja); sentir dolor en la fosa renal, en la zona lumbar, debajo de las costillas; y notar una masa debajo de las costillas, aunque para que se palpe tiene que ser muy grande.

¿Se conocen las causas del carcinoma de riñón? ¿Se puede prevenir?

Se saben algunas causas y factores de riesgo que influyen en su desarrollo. Una de las que más nos afectan son los cambios de hábitos dietéticos. Teníamos la dieta mediterránea, que es fantástica, pero se ha dejado un poco de lado. El cambio de hábitos, con el incremento de grasas de origen animal y de carne, así como la obesidad, son factores de riesgo para el cáncer de riñón. Otro factor de riesgo es el tabaquismo, también prevenible. La mayor parte de la población piensa que este hábito solo causa neoplasia de pulmón, pero provoca numerosas enfermedades y varios tipos de cánceres, como problemas cardiovasculares y patologías pulmonares, además de aumentar el riesgo de cáncer de la cavidad oral, la laringe, el esófago, la vejiga y el riñón, entre otros. Otro factor de riesgo es el uso de pesticidas, sobre el que las autoridades sanitarias deberían intervenir, y otras causas son los riesgos profesionales, como la exposición al amianto y los derivados del petróleo, que provocan una elevada mortalidad.

¿Cómo afectan los pesticidas al organismo? ¿A través de los alimentos?

“La tasa de supervivencia a los cinco años de los pacientes con cáncer de riñón ha pasado de un 40% a un 65%”

De forma natural, se localizan en el campo y en los cultivos. Se deben utilizar sustancias autorizadas para que, en un momento determinado de la cadena alimentaria, desaparezcan. Es un aspecto en el que los consumidores tienen poco rango de actuación, pero sí las autoridades sanitarias, que deben controlar la presencia de elementos infecciosos. Recordemos el caso de la “E.coli” en los pepinos u otro riesgo más solapado, como es la acumulación de metales pesados en los peces, que no causa una enfermedad de forma inmediata. Es importante que las autoridades sanitarias tomen las medidas pertinentes y que los agricultores las cumplan.

¿Pero al menos podemos lavar bien los alimentos?

Sí, lavarlos bien o pelarlos es una medida útil para ayudar a disminuir el peligro.

Respecto al tumor renal, ¿ahora se diagnostica en fases precoces?

Así es, entre un 50% y un 60% de los tumores se detectan en fases tempranas y el resto, en fases localmente avanzadas o diseminadas.

¿Cuál es el pronóstico de los pacientes?

“Se ha pasado de tener dos fármacos poco eficaces, tóxicos y caros, a ocho que son eficaces y, muchos de ellos, se administran por vía oral”

Depende, en parte, de la extensión del tumor, como ocurre en muchos otros cánceres. En los últimos años, el pronóstico de los tumores renales ha mejorado. En este último siglo, los datos de supervivencia a los cinco años de los pacientes a quienes se diagnostica un carcinoma de riñón -los pacientes que siguen vivos cinco años después- han pasado de un 40% a cerca del 65%. Y me atrevería a decir que aumentará en los próximos años, debido al mejor diagnóstico y a los tratamientos espectaculares que se han desarrollado. Un tumor diseminado, en general, no se cura. Por eso, es importante diagnosticarlo en fases precoces. Pero también hay otros factores que, además de la extensión del tumor, intervienen en el pronóstico, como el tipo de tumor o los resultados de los análisis (biopsia) al extirparlo, ya que no todos son iguales. Hay distintos tipos histológicos o características biológicas que modifican su comportamiento.

¿A qué avances terapéuticos espectaculares se refiere?

En España, hace cinco o seis años, se comercializaban muy pocos fármacos, muy poco eficaces, de una toxicidad considerable y ninguno por vía oral. Eran el interferón y la interleucina-2. El primero se inyecta por vía subcutánea y cuenta con un grado de toxicidad porque puede inducir un síndrome gripal, fiebres altas. Se debe administrar varias veces por semana y resulta muy molesto. La interleucina-2 se aplica por vía intravenosa o subcutánea y provoca síntomas parecidos, con fiebres muy altas y con una eficacia muy limitada. Esta última, en dosis altas y por vía intravenosa, se administraba a un porcentaje pequeñísimo de pacientes. Los dos eran tratamientos complicados. Sin embargo, de dos medicamentos poco eficaces, tóxicos y caros, se ha pasado a disponer de ocho fármacos eficaces y, muchos de ellos, se pueden administrar por vía oral.

AVANCES ESPECTACULARES

La quimioterapia en el cáncer renal, a diferencia de lo que ocurre en otros tipos, no funciona muy bien. Por esta razón, en los últimos años se han diseñado nuevos fármacos “a partir del mejor conocimiento de la biología de las células tumorales”, destaca Gaspar Reynés. Este nuevo arsenal terapéutico está formado por ocho medicamentos, la mayoría en forma de pastillas, que se administran tanto en primera como en segunda línea (como primer o segundo tratamiento, respectivamente). Entre ellos figuran sunitinib, bevacizumab (que se administra junto con el interferón clásico), temsirolimus (que se aplica por vía intravenosa), sirolimus, pazopanib, sorafenib o everolimus, informa Reynés, que acaba de participar en una jornada de “Actualización en Oncología: Cáncer Renal”, organizada por la Escuela Valenciana de Estudios de la Salud (EVES) y la colaboración de GlaxoSmithKline.

“Se ha producido un verdadero vuelco en el tratamiento de los pacientes con cáncer de riñón. Un índice que lo demuestra es la respuesta: el porcentaje de pacientes cuyo tumor disminuía de tamaño con los tratamientos antiguos era del 8%-10% y ahora es del 30%-40%, mientras que la supervivencia de los pacientes con un tumor avanzado y metástasis a distancia ha pasado de unos pocos meses a un año”, expone Reynés.

Todos estos logros se han registrado en poco tiempo y con pocos fármacos. En la actualidad, se investiga en varios frentes para mejorar más las perspectivas de estos pacientes, acerca de cómo combinar estos fármacos y en qué secuencia (u orden) administrarlos. También se buscan sustancias o marcadores biológicos en el organismo (como biomarcadores pronóstico y predictores de respuesta) para saber cómo va a responder un paciente a los tratamientos y elegir el más idóneo en cada caso.

Sigue a Consumer en Instagram, X, Threads, Facebook, Linkedin o Youtube