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Prevalencia de salmonella

La prevalencia de salmonella en la UE asciende al 23,7%, lo que supone que una de cada cuatro manadas de pollos destinados a consumo ha dado positivo, según la EFSA

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Una de cada cuatro manadas de pollos destinados a consumo y criados en la Unión Europea tiene salmonella, lo que se traduce en una prevalencia del 23,7%. Lo demuestra un informe de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA, en sus siglas inglesas) que sitúa España entre los países europeos con un índice más alto de contaminación por esta bacteria, con un 41,2%, lo que le sitúa en el cuarto país con una de las mayores prevalencias. La Comisión Europea, a raíz de estos resultados, fija como meta reducir en toda la UE estos índices para los dos tipos de salmonella (Salmonella Enteriditis y Salmonella Typhimirium), responsables de gran parte de las infecciones alimentarias relacionadas con este patógeno.

La prevalencia de la salmonella en broilers (pollos criados para asar) es del 23,7% en toda la Unión Europea. Las cifras varían entre el 0% en países como Suecia y el 68,2% de Hungría, según datos recopilados por el Grupo de Trabajo de Zoonosis de la EFSA, integrado por expertos representantes de los Estados miembros de la UE, Noruega y Suiza. Según el informe, un 11% de todos los criaderos de pollos seleccionados (7.440) ha dado positivo a uno de los dos tipos más corrientes de salmonela (Enteriditis y Typhimurium), los dos tipos de salmonella más frecuentemente notificados en casos humanos en la UE. Según los datos del nuevo informe, España, con un 41,2%, presenta uno de los índices más altos. Se sitúa en cuarta posición, sólo por detrás de Portugal (43,5%), Polonia (58,2%) y Hungría.

Las aves de corral y los productos aviares son los responsables de la mayoría de infecciones alimentarias por Salmonella y Campylobacter, dos de los géneros que gozan de una presencia más general en el medio, con capacidad para colonizar una mayor variedad de huéspedes, según datos de la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE). Según las cifras proporcionadas ya en el Informe de zoonosis 2005, también de la EFSA, del 0 al 18% de muestras de carne fresca de pollo crudo estaban contaminadas con salmonela, y ha sido la segunda causa más notificada de enfermedad de transmisión alimentaria en humanos en la UE, con 176.395 personas afectadas en 2005, lo que supone aproximadamente 38 de cada 100.000 personas.

Más control

Reducir la salmonella en animales vivos destinados a la producción de alimentos puede contribuir a reducir la prevalencia del patógeno en carnesComo respuesta a estos resultados, el Grupo de Trabajo de la EFSA recomienda iniciar acciones no sólo en el ámbito comunitario sino también nacional. Estas acciones deben ir destinadas sobre todo a reducir los tipos de salmonella con especial relevancia para la salud pública, así como promover campañas de educación destinadas a los consumidores. También apuestan por implementar, de forma más estricta, la legislación europea de higiene alimentaria en el campo de la restauración colectiva para aumentar la protección de los consumidores. La Comisión Europea, además, fija como meta reducir, en un periodo de tres años, la presencia de al menos los dos tipos de salmonela.

Para Markos Kyprianou, comisario de Sanidad y Protección de los Consumidores, se trata de una de las enfermedades de origen alimentario «más frecuentes en la UE, que afecta a miles de personas cada año», lo que explica la necesidad de restringir todas aquellas acciones o negligencias que incidan en la aparición de contaminaciones por este tipo de patógenos. Algunas de las medidas que han mostrado ser eficiente en el control de la salmonella son la comprobación de piensos y agua para asegurar que no se contaminan y las prácticas de higiene básicas adaptadas a las explotaciones. Para la EFSA, la vacunación de las aves de corral también puede ser una medida adicional para aumentar la resistencia de las aves a la exposición de salmonella y disminuir su difusión. La finalidad es mejorar la seguridad alimentaria y la protección de los consumidores. Según los nuevos criterios, a partir de 2001 no podrá comercializarse la carne fresca si no se aprecia una ausencia de salmonella en 25 g analizados.

MEDIDAS COMUNITARIAS

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De acuerdo con los datos de los últimos años sobre la prevalencia de salmonelosis en la UE, cada vez parece más obvia la necesidad de reducir el problema sobre todo en la producción animal. Actualmente ya se aplican planes para conseguir este objetivo, que se traducen no en una única medida sino en un conjunto de acciones preventivas. En 2006 la actividad en este campo se concretaba con la aprobación de dos reglamentos cuya finalidad es reducir y controlar el problema en aves de corral y huevos.

El primero de ellos, destinado a las gallinas ponedoras y, en consecuencia, a los huevos, obliga a los Estados miembros a reducir, para el año 2008, el número de gallinas ponedoras infectadas con salmonella en un porcentaje mínimo determinado cada año. Para el mismo año, el segundo reglamento establece la vacunación obligatoria de gallinas ponedoras con una prevalencia del 10% o superior.

Ambos reglamentos forman parte de una estrategia más restrictiva en el ámbito comunitario para reducir la presencia de la bacteria en la materia prima que empezaba a fijarse en 2003. Ya entonces, los fundamentos de los nuevos fundamentos se sustentaban en un informe de de la EFSA según el cual los niveles de salmonella en gallinas ponedoras oscilaban entre el 0% y el 79% en toda la UE.

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