Las escuelas, espacios fundamentales
Por ello, los profesionales de diferentes ámbitos de UNRWA, como educación, salud y apoyo psicosocial, se unen y son claves para hacer de las escuelas el lugar idóneo donde aprender sobre estos hábitos y empezar a implementarlos.
El proceso de aprendizaje comienza desde edades muy tempranas mediante gestos sencillos pero eficaces. El personal educativo aprovecha cada oportunidad no solo para concienciar sobre la importancia del autocuidado, sino también para implicar a los menores en la adopción de buenas prácticas.
La participación y la diversión es fundamental entre los niños y niñas, por ello organizan actividades especiales en días señalados, como el Día Mundial de la Salud o el Día Mundial del Agua. El objetivo es fomentar hábitos como lavarse las manos después del recreo o antes de comer. Gracias a estas iniciativas, los resultados son especialmente positivos entre los más pequeños.

“El agua nos ayuda a mantenernos sanos para que podamos aprender cada día”, dice Shahd, una niña refugiada de Palestina de Siria de solo 7 años. “Me lavo las manos antes y después de clase, para no ponerme enferma. ¡El agua parece mágica!”, cuenta Maria, otra niña refugiada de Palestina de Siria de la misma edad. Interiorizar estos hábitos saludables en edades tempranas ayuda a mantenerlos en el futuro.
Prevenir adicciones y malos hábitos
Pero el gran reto para los profesionales de UNRWA con respecto a la prevención y al cuidado de la salud llega en edades más avanzadas, en concreto en la adolescencia. En esta etapa suele ser frecuente que muchos jóvenes empiecen a tener adicciones o malos hábitos que afectan directamente a su salud presente y futura.
Entre los adolescentes refugiados de Palestina, preocupa el tabaquismo. Al igual que con la importancia de la higiene, las escuelas de UNRWA se convierten en espacios seguros y de referencia libres de humo.

Para prevenir el consumo de tabaco entre el alumnado, la Agencia de Naciones Unidas para la población refugiada de Palestina en Oriente Próximo ha diseñado varias estrategias de sensibilización y concienciación de los riesgos de fumar para el alumnado, madres, padres y personal educativo.
Sus profesionales disponen de herramientas para trabajar la prevención, pero también se convierten en un apoyo para quienes desean dejarlo. Como explica Julia Dicum, directora de Educación de UNRWA: “El departamento de Educación está comprometido a abordar las causas profundas de estos comportamientos. Continuamos trabajando para brindar las herramientas oportunas para crear hábitos más saludables”.
Las charlas, las campañas interactivas en las aulas, las presentaciones y las encuestas son algunas de las vías disponibles y efectivas para sacar conclusiones y dar respuestas adecuadas a las diferentes situaciones.
En definitiva, para UNRWA, cuidar la salud del alumnado refugiado de Palestina va mucho más allá de campañas de vacunación o la atención primaria. La prevención de enfermedades, en el presente y en el futuro, y el fomento de hábitos saludables son fundamentales para vivir más y mejor, sobre todo en contextos de desplazamientos o entornos precarios, a los que lamentablemente se enfrentan muchos niños y niñas.


