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Spam, también en Twitter

La publicidad no deseada se cuela en la red de microblogging y empieza a ser un problema preocupante

Uno de los lemas de Twitter
es que 140
caracteres dan mucho de sí
. Por desgracia, la máxima se
verifica en el hecho de que el spam también ha llegado a ellos a pesar de la limitación de espacio. Proliferan en la plataforma los usuarios
desaprensivos que crean perfiles falsos para enviar a sus
contactos mensajes sin sentido, acompañados de enlaces a páginas de
publicidad no deseada. En ocasiones, se llegan a usar robots. Como
resultado, hay que hacer un trabajo extra para limpiar la lista de
seguidores deshonestos. Aunque aún no está cuantificado, el spam
empieza a hacerse notar también en Twitter.

Si somos usuarios intensivos de
Twitter, de quienes acceden al apartado de menciones para saber
si se nos ha escapado la respuesta de alguno de nuestros contactos a
un comentario, nos encontraremos que durante la semana
recibimos varios “tweets” sin mucho sentido, de usuarios con
perfiles femeninos y fotografías sugerentes. En su mayoría, estos usuarios tienen nombres extranjeros o indescifrables y
acompañan el “tweet” con pocas palabras y un enlace
acortado. Cuando pinchamos en el enlace, sea por curiosidad o por
extrañeza, nos conduce a páginas de anuncios de productos
anabolizantes, operaciones estéticas, compra de bonos
financieros de otros países, etc. Es el modo por el cual el spam llega a
Twitter.

Detectar al “spammer”

¿Cómo han llegado estos
perfiles
hasta nosotros sin que nos hayamos enterado? En general, Twitter informa por correo electrónico al usuario sobre los nuevos
seguidores y permite ver sus perfiles, con el número de seguidores
que tienen, la cantidad de usuarios que siguen y el número de
“tweets” que han realizado. Aunque pueda parecerlo, esta
información no es irrelevante. Esta red social se expande a gran
velocidad y es frecuente recibir varias decenas de seguidores a la
semana, o incluso al día, por lo que no siempre podemos estar atentos
para analizar el perfil del nuevo seguidor.

En su mayoría, estos usuarios tienen nombres extranjeros o indescifrables y acompañan el “tweet” de pocas palabras y un enlace acortado

Sin embargo, si nos fijamos con
atención en los datos que nos reporta Twitter de un seguidor, podemos
extraer conclusiones sobre su honestidad. Aunque no es una regla
general, ya que a menudo los principiantes se hacen seguidores de
otros usuarios sin estar guiados por una norma de intereses afines,
el perfil del usuario “spammer” se caracteriza por ser
seguidor de una gran masa de personas sin que a él le siga
apenas nadie. También por utilizar una lengua extranjera y porque
apenas tiene “tweets” en su cuenta.

Si captamos esta
información en el
correo electrónico, es recomendable acceder a la página de Twitter del
usuario en cuestión y, en el apartado de configuración, bloquearle y
avisar al servicio de que se sospecha que es un posible “spammer”.
En función del número de denuncias similares por parte de otros
usuarios, la plataforma tomará las medidas adecuadas y desactivará la
cuenta denunciada.

Usuarios y robots sin actividad social

En realidad, el “spammer” carece de actividad social en esta red, salvo llegar con publicidad al máximo número de usuarios

En realidad, el “spammer” no
tiene una actividad social en esta red, salvo la de enviar un
enlace de publicidad no deseada y que, en no pocas ocasiones, conlleva
estafas como el phishing al máximo número de usuarios. Tanto el método como la intención
apenas se diferencian en el fondo del spam que inunda nuestros
servicios de correo electrónico. Como en general no seguimos a estos
usuarios, nos pasan desapercibidos en nuestra línea de tiempo del
servicio, el espacio donde vemos los “tweets” de nuestros
contactos, algo que también sucede en el correo electrónico gracias
a los filtros antispam.

Pero cuando accedemos al
apartado de
menciones para conocer si hemos pasado por alto algún requerimiento de
otros usuarios a quienes seguimos, podemos encontrar varios de estos
mensajes sin sentido aparente. Hasta hace un tiempo eran
relativamente escasos, pero en el último año son más
frecuentes. Algunos casos han sido notables porque los “spammers”,
cuyos perfiles a menudo esconden robots activados por los
ciberdelincuentes, han
usurpado cuentas de usuarios famosos
, sobre todo cantantes y
actores, para mandar un mensaje publicitario a sus cientos de miles
de seguidores. La usurpación, con spam masivo incluido, ha durado
hasta que el personaje famoso la ha denunciado a Twitter y el
servicio ha desactivado la cuenta.

¿Cómo combatir el spam?

Nunca debemos abrir un enlace que nos mande un desconocido y menos si no va a acompañado de ningún texto

La principal arma es el
repaso activo
de las menciones que nos hacen nuestros seguidores y otros usuarios
que, sin serlo, nos mandan un mensaje. En cuanto detectamos una mención
con spam, se debe denunciar mediante la opción “reportar
spam”, aunque en general el “spammer” deja las
cuentas muy rápido y crea otras nuevas para seguir su
actividad. También cuando nos llegue la notificación de que tenemos
un nuevo seguidor por correo electrónico, si sospechamos que sus
rasgos son los característicos del “spammer” -muy pocos
“tweets”, apenas seguidores, pero que sigue a muchas personas-, es recomendable denunciarle. El Centro de Ayuda de Twitter
explica con más detalle cómo
actuar
.Nunca debemos abrir un enlace que nos mande un desconocido y menos si no va a acompañado de ningún texto, pues con toda seguridad se tratará de spam.

Otra alternativa es usar el
programa
TwitBlock,
que entra en
nuestra cuenta de Twitter -con nuestro permiso- y analiza uno por uno
el comportamiento de nuestros seguidores, así como si se les ha bloqueado o denunciado como “spammers” en alguna ocasión
por parte de otros usuarios. En función de estos parámetros, señala cuáles de ellos son sospechosos y da la opción de denunciarles.
Para terminar, Twitter ha anunciado hace unas semanas que enviará
por correo electrónico notificación de las menciones
que se
hagan al usuario. La medida ha levantado cierta polémica por la
posible entrada de spam por esta vía, pero también puede servir para estar al tanto del nivel de spam que nos entra.

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